Cuando la moda se enfrenta con la salud

Verse bien a veces trae malos ratos para el cuerpo. Corpiños ajustadísimos, la tanga, los boxers ajustados o las ojotas pueden ser nefastos

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Según un estudio de la aseguradora Norwich Union, algunas prendas de última moda son enemigas para la salud del hombre y la mujer, en general.
 
Las ojotas, malísimas para manejar. Hallaron que tres cuartos de los motoristas admiten que las usan y entonces manejan con más riesgo.
 
Y no son las únicas riesgosas. Los jeans ajustados como los de Jennifer López o la local Graciela Alfano, por caso, pueden acarrear problemas médicos ulteriores.
 
El estudio del doctor Malvinder Parmar, en Canadá, demostró que los pantalones ajustados son nocivos para un nervio sensorial que se ubica debajo del hueso de la cadera.
 
Esto causa meralgia parestética, o el "Síndrome del hormigueo", un feo dolor en desde las caderas a toda la pierna. El médico Paul Cundy, de Londres, afirma que los pantalones ajustados a la cadera, tan de moda, hacen presión justo en el nervio y definitivamente recomiendo usar pantalones más flojos o bien que tengan cintura ancha.
 
En cuanto a los tacos altos, pueden ser asesinos. Apretar los tobillos en los bellos stilettos puede causar juanetes y callos, además de que pueden reducir el tendón de Aquiles y causar espasmos musculares. Esto es dolorosísimo, de modo que las mujeres tendrán que mezclar el uso de súper tacos con algo más benévolo para las articulaciones.
 
Los tacos también empujan la pelvis hacia adelante y afectan la postura de modo que, al final, la espalda sufre con agudos dolores.
 
El físico muscular Peter Skew, citado por The Mirror advierte: "Los tacos no están diseñados para caminar en ninguna superficie que no sea suave. Usar tacos bajos para andar en el día y tacos sólo para la noche", avisó.
 
Los corsets también son dañinos. Cuando Kylie Minogue los empezó a usar, toda Europa tenía a las chicas en las fiestas con uno. Pero puede afectar seriamente los órganos interiores, pues aprietan los contenidos del estómago y el esófago, lo que puede "quemar" ciertas partes del cuerpo. En un corset, el cuerpo deja de ejercitar la pared de los músculos abdominales, que causan serios trastornos al quitar la prenda.
 
El doctor Keighley dice al Mirror que es una mala idea comprimir artificalmente los contenidos del abdomen porque causa indigestión y flatulencias.
 
Anteojos oscuros, otro enemigo de los que aman esos enormes pantallones súper top que tapan los ojos. Pueden traer en el largo plazo problemas de vista.
 
Los púrpuras y azulados no filtran la suficiente cantidad de rayos ultravioletas, que son nefastos para la visión, y con demasiada luz solar pueden quemar el ojo.
 
También acelera, el uso de estos anteojos, el desarrollo de cataratas. Hay que comprarse anteojos con etiquetas de UV400 o alguna leyenda que diga que protege un 100% de los rayos UV.
 
La tanga, mal que le pese a los hombres, tiene malas consecuencias para las chicas (o los chicos, por qué no). Si son muy ajustadas o pequeñas pueden irritar la sensible piel alrededor de los genitales. La tirita puede causar fricción y posterior inflamación. Lo mejor es comprarse ropa interior confortable que no se clave en la piel.
 
Las corbatas muy ajustadas también causan problemas por constricción de la yugular, que termina dando presión al globo ocular. A la larga, viene el temido glaucoma, por el que se puede perder la vista. El oftalmólogo Larry Benjamin dice que si es muy ajustado afecta el flujo de sangre en el cuello. Ni las corbatas ni las gargantillas de las chicas deben ser ajustadas, entonce.
 
Los boxers ajustados son enemigos de la fertilidad de los hombres, y el doctor Richard Petty advierte que los testículos deben estar 22ºC más frescos que el cuerpo, y los boxers atentan contra eso: los ponen más calientes y tanto la testosterona como la esperma resultan "amigas" de la esterilidad.
 
Las minis también son problemáticas. La celulitis no tarda en aparecer si en las noches de intenso frío las chicas agarran bajas temperaturas en la piel de las piernas, aseguran los expertos. El cuerpo crea grasa para protegerse del frío.
Los corpiños que aprietan demasiado o bien dormir con ellos puestos es malísimo. Puede traer problemas en los senos. Usarlos todo el día, tanto como usarlos menos de 12 horas diarias, trae un aumento de posibilidad de cáncer de seno.
 
Los corpiños ajustados suprimen el sistema linfático, que elimina toxinas del cuerpo, y así éstas se acumulan en los senos.