El método de los EE.UU. para educar a niños desprotegidos

El programa Conocimiento es Poder enseña a través de más horas de clase, con más tarea y profesores a disposición todo el día, para niños hispanos y negros. Las mediciones de lo que aprendieron superan a las de los chicos norteamericanos

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Los Estados Unidos tienen un exitoso programa llamado Conocimiento es Poder (Knowledge is Power, KIPPP, en inglés) que crea escuelas y planes de educación para niños marginales o de barrios pobres. Se trata mayoritariamente de chicos negros o hispanos, a quienes se evaluó en una investigación que arrojó que aprendieron igual o más que el resto de los chicos norteamericanos.
 
Unas 27 escuelas medias de la KIPP fueron evaluadas y mostraron "grandes y significativos logros" por encima del promedio de las escuelas urbanas en los Estados unidos, según un reporte que publica el Washington Post del Instituto de Política Educativa del Estado.
 
La organización dijo que 1.800 chicos mayoritariamente negros e hispanos del quinto grado mostraron logros signigficativamente superiores a la media en lectura, lenguaje y matemática, de 2003 a 2004.
 
El programa KIP ya tiene 48 escuelas en los Estados Unidos, tres en la capital, y fue creada por dos maestros. Los resultados de la investigación mostraron dos cuestiones clave: es una muestra de lo que estudiantes en desventaja social pueden lograr si se los atiende más tiempo en escuelas más pequeñas, y además lo que pueden lograr con tareas para la casa que suponen una firme actividad posterior a las clases. Además, se contrató personal especialmente idóneo.
 
Steve Mancini es el vocero de la organización y aplaudió los resultados, pero dijo: "No estaremos completamente satisfechos hasta que estos chicos logren ser aceptados en la Universidad".
 
Jeffrey R. Henig es profesor de Ciencias Políticas y Educación en Columbia y contó que muchos de esos estudiantes tienen padres más motivados y otras ventajas, comparados con el resto de los estudiantes norteamericanos, relativas a la buena relación entre vecinos.
 
Además, remarcaron que las desventajas en el aprendizaje ya son las mismas que tienen todos los chicos del país. Los chicos mostraron un avance de 34,1% en lectura, comparado con el 46,2% de los compañeros de otras escuelas.
 
Los estudiantes no muestran subas en una escala, si hicieron el progreso normal de un año a otro pero, los del quinto grado estudiados en 27 escuelas de la KIP mostraron subas de 7.5 puntos en lectura, 9.1 en lenguaje y 11.6 en matemática, de 2003 a 2004, es decir que su progreso fue superior al normal.
 
Cómo es el programa
 
Los alumnos que van a las escuelas de la KIP tienen por lo menos nueve horas de clase por día, comparadas con las siete en las escuelas públicas normales. Tres semanas de verano es todo lo que tienen, y los estudiantes son motivados a llamar al maestro a su casa si tienen que hacerles preguntas sobre la tarea.
 
Los que no terminan la tarea reciben sanciones, y además la buena labor y el buen comportamiento son premiados con puntos extra que se almancenan. Cuando juntan determinada cantidad de puntos, ganan viajes escolares, por ejemplo.
 
Los maestros están entrenados para ser particularmente activos en su clase y para involucrar a todos los chicos en las lecciones. También quitan puntos a los que no prestan atención o que no participan. Mike Feinberg y Dave Levin comenzaron el primer programa de quinto grado de KIP en una escuela de Houston. La tasa de logros de los 50 estudiantes en un test especial duplicó los valores en el primer año.