El gran río de la ?coca?

Se trata del Po, el más grande de Italia. Investigadores aseguran que sus aguas arrastran casi 4 kilogramos de cocaína diarios

Guardar
  162
162
(EFE)-

Los niveles de cocaína descubiertos en aguas residuales de una región de Italia sugieren que el consumo de esa droga es mayor de lo que se creía hasta ahora, según un estudio publicado por la revista Environmental Health.



Esa conclusión está basada en el análisis de la orina detectada en ríos y aguas residuales (servidas) en el valle del Po, el mayor río italiano.



Según señalaron los científicos del Instituto Mario Negri de Investigaciones Farmacológicas de Milán, el método determinó que cada día se consumen unas 40.000 dosis de cocaína en el valle del Po.



Esa cifra contrasta con los cálculos oficiales para la región que señalan que sólo 15.000 personas admitieron el uso de la droga por lo menos una vez al mes.



Según Ettore Zuccato, el sistema utilizado se basó en el contenido de benzoilecgonine (BE) en las aguas residuales, porque esa sustancia está contenida en la orina de los que consumen cocaína.



El BE es un subproducto del metabolismo humano y no puede producirse mediante otros medios, según explican en el informe.



"Nuestro propósito inicial fue comparar los resultados nuestros con los oficiales. Esperábamos que el consumo de cocaína más o menos coincidiera con el cálculo oficial, o que tal vez fuera menor... pero nunca tan alto", señaló Zuccato.



Esos resultados indicaron que el río Po, con cinco millones de personas que viven en sus inmediaciones, arrastraba diariamente al menos cuatro kilogramos de cocaína.



Esto significaría una media diaria de 27 dosis de 100 miligramos de cocaína por cada mil adultos de entre 15 y 34 años.



En el valle del Po esto se traduciría en al menos 40.000 dosis consumidas diariamente por los jóvenes, señalaron los investigadores.



Según los científicos italianos, los resultados del estudio demuestran que se necesitan nuevos medios para calcular con cierta precisión el número de consumidores de drogas.



Pero, por otra parte, admitieron que su método "necesita un mayor refinamiento para ser validado y adaptado al consumo de otros narcóticos antes de que se convierta en un instrumento para medir el uso de drogas".