Periodista francesa clamó por su vida en un video

Mientras la región de Hilla enterraba a más de 100 víctimas del peor atentado desde la caída de Hussein, una reportera francesa apareció en la televisión suplicando por su liberación

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La periodista francesa Florence Aubenas, secuestrada en Irak hace siete semanas, pide ayuda "urgente", en un video divulgado por rebeldes iraquíes y difundido por la cadena europea de televisión "Euronews".

Es la primera vez que se divulgan imágenes de Aubenas desde que ella y su intérprete iraquí, Husein al Hanoun, desaparecieron en Bagdad el pasado 5 de enero.

"Me llamo Florence Aubenas. Soy francesa. Soy periodista y trabajo para (el diario) 'Libération'", dice Aubenas en inglés en la cinta, cuya fecha de grabación no se precisa.

En ella, Aubenas dice que su salud es "muy mala" y que también se encuentra "mal psicológicamente".

"Euronews" recibió el video de varias agencias occidentales de televisión y, según informaciones desde Irak, la cinta fue divulgada ayer por rebeldes iraquíes. Vestida con un suéter de color gris claro y un pantalón oscuro, la periodista del diario "Libération" parece muy cansada y angustiada.

"Es urgente", dice Aubenas, al pedir ayuda, "especialmente" al diputado francés Didier Julia, quien el pasado otoño llevó a cabo un controvertido y fracasado intento para obtener la liberación de dos periodistas franceses, Christian Chesnot y Georges Malbrunot.
 
Secuestradores "conocidos"
 
El diputado francés Didier Julia aseguró ayer que "probablemente" conoce a los secuestradores de la periodista Aubenas.

"Son personas que me conocen y a las que probablemente yo conozco", aseguró a medios locales el diputado conservador.

Julia, que mantenía buenas relaciones con el Irak de Saddam Hussein, afirmó que fueron los secuestradores los que pidieron a Aubenas que citara su nombre durante la grabación del video.

En la cinta, la periodista, pide ayuda "urgente" a Julia, un hombre que ya protagonizó el pasado otoño un polémico y fracasado intento de liberar a los periodistas franceses secuestrados en Irak Christian Chesnot y George Malbrunot, que recobraron la libertad en diciembre pasado tras cuatro meses en manos del "Ejército Islámico en Irak".

Julia indicó ayer que los secuestradores de Aubenas son seguramente iraquíes, "en absoluto mafiosos" sino "resistentes que defienden la causa nacional iraquí".

"Hace 40 años que frecuento Irak, conozco a mucha gente", recalcó el diputado.

Señaló que no tiene contacto con ningún grupo en el país desde que se lo prohibió el Ministerio de Exteriores francés, después de su fracaso en la liberación de Chesnot y Malbrunot.

"Si el Gobierno, que en este momento analiza la cinta, me pide participar en la búsqueda y reanudar contactos, puedo volver a poner en función los circuitos", indicó Julia, que mantuvo un duro intercambio de acusaciones con el ministro de Exteriores, Michel Barnier, tras su pasada intervención en Irak por la cual, además, podría ser procesado por la justicia.

La mención de Julia, por Aubenas, ha desatado todo tipo de conjeturas.

Es la primera vez que la opinión pública gala tiene noticias de la periodista desde su desaparición el pasado 5 de enero en Bagdad, en compaÑía de su intérprete iraquí, Husein al Hanoun.

El Gobierno reconoció ayer, sin embargo, que hace unos días recibió otra grabación de Aubenas, "diferente" y en la que no mencionaba a Julia, y que sólo fue mostrada a su familia.

Campaña contra el terror
 
 
Las fuerzas iraquíes y de los EE.UU. aceleraron su campaña contra la insurgencia en el oeste del país, mientras los habitantes de Hilla comenzaban a enterrar a los más de un centenar de muertos que ayer dejó el atentado más sangriento de la posguerra.

Numerosos iraquíes se congregaron esta mañana frente a los dos hospitales de esa ciudad (a 100 kilómetros al sur de Bagdad), en espera de que se les entreguen los cadáveres de sus relativos fallecidos en el ataque, perpetrado por un suicida con coche bomba.

Otros preguntaban por el estado de los cerca de 130 heridos que aún reciben tratamiento en los hospitales de Hilla y Al Yumhuri.
"Al menos 40 cuerpos están aún sin identificar. Es nuestro actual problema", dijeron fuentes hospitalarias que indicaron que algunos de los cadáveres de las 125 víctimas mortales han sido entregados ya a sus familias.

"Varios de los heridos están graves y tuvimos que pedir ayuda médica urgente que nos ha llegado ya desde Bagdad, junto a equipos médicos de las ciudades de Kerbala, Diwaniya y Nayaf", afirmó Mohamed Abdelamir, un responsable del hospital Al Yumhuri.

Centenares de habitantes de Hilla se manifestaron entretanto en el centro de la ciudad, izando la bandera iraquí y fotos de algunas víctimas, así como pancartas en las que se pedía a los responsables de seguridad que "nos protegéis o dimitís".

Según varios testigos, los manifestantes exigieron que el Gobierno interino adopte "medidas prácticas para castigar a los autores del ataque", cometido cuando numerosos iraquíes hacían cola frente a un centro médico para hacerse un chequeo necesario para quienes buscan trabajo en una institución gubernamental iraquí.

El atentado fue reivindicado ayer mediante un comunicado difundido en internet por la "Organización de Al Qaeda para la Yihad (Guerra Santa) en Mesopotamia", que lidera el jordano Abu Musab al Zarqawi, considerado la primera amenaza terrorista en Irak.

Según fuentes policiales, las fuerzas de seguridad han iniciado una amplia operación para detener a supuestos insurgentes en Hilla, y han establecido varios controles policiales en las principales carreteras de la ciudad, ubicada en el llamado "triángulo de la muerte".

En Waset, a 150 kilómetros al sureste la capital, ocho presuntos insurgentes murieron ayer y otros once fueron detenidos en un tiroteo con soldados iraquíes, en el que cuatro de éstos resultaron heridos, informó un comunicado del mando militar norteamericano.

El enfrentamiento tuvo lugar esta mañana cuando "los terroristas que viajaban a bordo de dos vehículos intentaron huir al ver un puesto de control del Ejército en la carretera entre Waset y Bagdad", añadió.

Las fuerzas iraquíes y de los EE.UU. han intensificado, entretanto, sus operaciones contra supuestos feudos de la insurgencia en la provincia occidental de Al Anbar, escenario de frecuentes acciones de violencia, y donde el Ejército iraquí cree que está escondido Zarqawi.

Según la radio iraquí, las tropas norteamericanas bombardearon ayer un "lugar sospechoso" en Al Farag, en el norte de Ramadi, capital de Al Anbar, donde al menos cuatro personas resultaron heridas.

La emisora no precisó si se trata de un bombardeo aéreo o artillero, pero señaló que fue realizado después de que hombres armados atacaron ayer con morteros un cuartel militar norteameicano en Ramadi.

"La reciente detención de uno de los principales asesores de Al Zarqawi en Heet (norte de Al Anbar) puede ayudarnos a restringir el movimiento de este líder terrorista en esa zona", dijo el jefe del Estado mayor iraquí, el general Babaker Zibari.

En una entrevista con el diario árabe Internacional "Al Hayat" publicada ayer, Zibari reafirmó que la campaña militar en dicha provincia continuará para eliminar la amenaza de los grupos armados que actúan en el país.