La venganza de las momias

En octubre del año pasado, un alpinista murió durante una súbita tormenta de nieve en los Alpes suizos, cerca de donde hacía 13 años había encontrado el cadáver de Oetzi, el hombre de los hielos

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El hallazgo arqueológico de Helmut Simon fue un impacto en todo el mundo, pero lamentablemente se convirtió en la quinta persona que murió trágicamente después de tener contacto con la momia.

Hace 5.300 años, un hombre falleció en los Alpes suizos. Llevaba pantalones de piel de oveja, una manta de paja y además tenía consigo hongos medicinales. Oetzi murió congelado, pero sus restos fueron resguardados del paso del tiempo por la nieve.

Los primeros científicos creyeron que era un escalador sin suerte de la Edad de Piedra, pero mayores estudios al cadáver sólo agregaban misterio a su deceso.
En 2001, descubrieron finalmente cómo había muerto Oetzi, al hallar una flecha en uno de sus hombros. De modo que o habría huido de un agresor y murió desangrado, o bien había luchado contra él, como lo reveló una herida en su mano derecha.

Pero eso fue hace cuatro años. Nuevos análisis determinaron que el hombre de los hielos tenía unos 45 años, lo que para esa época era ser muy longevo. Además, habría sido un líder contra quien su tribu complotó.

Walter Leitner, científico del Instituto de Historia Antigua de la Universidad austríaca de Innsbruck, dijo: "Junto con sus restos encontramos un hacha de cobre. Era un símbolo de poder en esa época y sólo los líderes tenían una".

Además, el que llevara hongos medicinales y el que tuviera tatuajes en el cuerpo hace pensar que efectivamente era un brujo o chamán.

La maldición de Oetzi tiene otras aristas, ya que encontraron cuatro tipos de sangre sobre sus vestidos, y creen los estudiosos que lo siguieron desde cierta distancia, le dispararon una flecha y se acercaron para rematarlo.

Por supuesto que el científico nunca dirá que hay un enigma macabro alrededor de Oetzi, pero él mismo estuvo al borde de la muerte justo el día en que murió el alpinista Helmut Simon, descubridor de la momia. Leitner estaba con periodistas, en esa área, y
apareció una súbita tormenta de nieve, otra vez. Por suerte, un helicóptero los salvó de la muerte helada. "No recordé la maldición en ese momento, sólo pensé en que no vería más a mi familia. Al día siguiente me enteré de la muerte de Simon y comencé a inquietarme", reconoció.

Seguidilla
El primero cercano a Oetzi que murió trágicamente fue un investigador forense, Rainer Henn, que fue uno de los primeros que tocaron la momia. Henn se mató en un accidente de auto, camino a dar una conferencia sobre Oetzi.

El segundo fue un guía de montaña que ayudó a rescatar el cuerpo. Lo sepultó una avalancha. El tercer deceso, un periodista que filmaba al hombre de los hielos ahí tendido. Pero el cuarto ya siembra sospechas peores. Murió el que fue a rescatar de entre los hielos el cuerpo del alpinista Helmut Simon. No lo mató la nieve sino un ataque al corazón, una hora después del velorio de Simon.

Si Oetzi maldice a los que lo sacaron del hielo o asesina desde el más allá para vengar su muerte misteriosa, no se sabe. Pero sí es cierto que recuerda la maldición de Tutankamon, que también tiene una ristra de muertes alrededor de su hallazgo.

En 1922, murió Lord Carnavon, que puso dinero para las excavaciones, víctima de una infección por la picadura de un mosquito.