Alierta, en problemas por denuncias en España

Tráfico de influencias es la acusación en la que está involucrada la telefónica. Igual, no parece un tema tenido en cuenta por los ejecutivos a cargo del último plan de innovación tecnológica

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A las consabidas contiendas que mantiene con un amplio espectro de medios españoles que acusan a la empresa liderada por César Alierta, otrora empresario intachable, de búsqueda monopólica desmedida, ahora se suman sospechas de la Justicia de su país que sospecha de las relaciones de la compañía con algunos funcionarios.

Un caso es el de Alfredo Timermans, ex secretario de Estado de Comunicación durante el gobierno del Partido Popular (PP) y mano derecha de José María Aznar, quien fue tentado para ocupar un puesto clave en Telefónica. La oferta pone los nervios de punta a más de un funcionario del actual gabinete del presidente José Luis Rodriguez Zapatero.

Es que el propio Alierta le ofreció a Timermans ser delegado de la compañía en los Estados Unidos, donde Telefónica tiene su sede a pesar de la creencia de que pertenece a capitales españoles.

Según fuentes judiciales que estudian en detalle el caso, Telefónica y Timermans estarían vulnerando la Ley de Incompatibilidades fijada para miembros del Estado español. Dicha legislación impide de forma manifiesta que un funcionario público de relevancia pase al sector privado antes de cumplirse los dos años desde que haya finalizado su mandato.

A su vez, las mismas fuentes aseguran que ya se encontraron 21 pruebas contundentes sobre los ?favores? que durante su función pública habría hecho Timermans a Telefónica.