Denuncian que Aznar pagó para obtener medalla de los EE.UU.

El ex presidente español utilizó fondos públicos para lograr que le otorguen la medalla de Oro del Congreso norteamericano, contratando una empresa de representación para gestionarla

Guardar

El ex presidente español, José María Aznar, pagó con fondos públicos gestiones de una empresa estadounidense para que le fuera otorgada la Medalla de Oro del Congreso de los Estados Unidos, según un reporte de la Cadena Ser de España.

La cadena noticiosa difundió un contrato de la empresa de abogados Piper Rudnick, firmado tres meses antes de las elecciones municipales del 25 de mayo de 2003 en España, que buscaba promover la imagen de Aznar en Estados Unidos y lograr las firmas necesarias que requiere la concesión de la medalla de oro del Congreso.

El pago, de 2 millones de dólares, se financió con fondos reservados del Ministerio de Relaciones Exteriores español, los pagos se libraron a través de la Secretaría de Estado para Asuntos Exteriores e Iberoamérica y el ex embajador español en Estados Unidos, Javier Rupérez, actuó como representante oficial.

Según el texto del contrato, la empresa se compromete a "asistir al gobierno de España en diplomacia pública y comunicación estratégica" y se refiere a la intención de "reforzar las relaciones con la Casa Blanca".
 
En mayo de 2003, dos legisladores de Estados Unidos presentaron una propuesta para conceder la medalla de oro a Aznar, a quien consideraron un "férreo" aliado de Estados Unidos.

La propuesta señala que con la medalla a Aznar, "el Congreso y el pueblo de Estados Unidos deberían rendir tributo a su perseverancia en el esfuerzo por liberar a Irak de la tiranía y a su compromiso por continuar la lucha contra el terrorismo".

Legal y habitual

El PP asegura que se trata de un contrato "perfectamente legal y habitual".
 
La ex ministra de Exteriores, Ana Palacio, ha confirmado la existencia del acuerdo, que ha calificado de 'contrato-tipo'. "El objeto del contrato era apoyar la gestión por parte de la embajada de los intereses de España: intereses comerciales, culturales y de diplomacia", ha indicado.

"Este contrato ha seguido todos los pasos de la contratación pública y ha sido controlado en todo momento por la supervisión del Estado", agregó. "Se está intentando trasladar a la opinión pública que se trata de una cosa rara, extraordinaria, poco habitual y nada más lejos de la realidad -reiteró-. Entre los Estados que tienen representación diplomática en Washington, por lo menos 70 tienen contratadas empresas con contratos de idénticas características. Y en esos 70 Estados están los de nuestro entorno: Reino Unido, Francia, etc".