Mendoza, la única provincia que distribuye la píldora del día después

A través de la red de centros de salud y hospitales públicos, el gobierno local reparte los anticonceptivos de emergencia (AE) para mujeres que mantuvieron relaciones sin protección y quieren prevenir un embarazo no deseado

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Mendoza es la única provincia que distribuye en forma gratuita, a través de la red de centros de salud y hospitales públicos, anticonceptivos de emergencia (AE) para las mujeres que mantuvieron relaciones sin protección y quieren prevenir un embarazo no deseado.

Los AE también están disponibles en las comisarías y en el Cuerpo Médico Forense, para su utilización en casos de violación, por ejemplo, según informa en su edición de hoy el Diario Uno.
 
Esta píldora no se entrega solamente en casos violentos como estos, sino también cuando existe la posibilidad de contraer un embarazo no deseado, como por ejemplo se rompe el preservativo, si se desliza el dispositivo intrauterino o por un olvido en la toma de la píldora anticonceptiva.

La denominada "píldora del día después" tiene una efectividad del 95 por ciento si se toma dentro de las primeras doce horas de transcurrida la relación de riesgo; que disminuye hasta el 60 por ciento si la toma se hace al quinto día.

Mendoza ha sido pionera en materia de salud reproductiva, ya que desde 1999, por una resolución ministerial, se instrumentó el Proyecto de Anticoncepción de Emergencia.

Además, ese mismo año se abrió la posibilidad de realizar en forma gratuita la esterilización femenina mediante la ligadura de trompas.

Actualmente se discute transformar en ley la iniciativa, para hacer el procedimiento más simple desde el punto de vista de los requisitos legales y médicos, según indicó el matutino.

Respecto de la anticoncepción de emergencia, recién este año la Ciudad de Buenos Aires realizó la primera distribución gratuita de esta píldora, en tanto Chaco tiene una legislación que contempla este tipo de casos, pero en la práctica no se cumple.

Desde enero de 2002 hasta abril pasado se han atendido, según los registros del Programa de Salud Reproductiva a cargo de Ana María Andía, casi 300 mujeres, pero se estima que el número real, porque los datos en muchos casos no son registrados por los profesionales.

Es común que los médicos entreguen las píldoras pero prefieran no hacer la receta ni asentarlo en los registros, e incluso les entregan las muestras médicas fraccionadas para evitar que quede registrado.