Video: Pamela a la Tarde (América)

A pesar de todo, la actriz ha logrado sobreponerse con una fuerza admirable y la propia artista se encargó de describir durante su paso por Pamela a la Tarde, el ciclo que conduce Pamela David por la pantalla de América, esta vez circunstancialmente a cargo de Carlos Monti.

Me estoy recuperando, a Dios gracias. En un momento no por la quimio sino por el stress se me empezó a caer el pelo, estaba desesperada”, arrancó su relato. “Terminé con la sesión de quimio, por eso me asusté tanto, entonces bueno, ya empecé el teatro y estoy fascinada con ello. No tengo la teta todavía, porque no me pudieron poner por el tema del ACV, pero tuve la suerte de encontrar el mejor intervencionista neurocirujano”, agregó al respecto.

No crean que siempre estoy bien, a veces tengo unos bajones muy grandes", se sinceró, para luego explicar de dónde saca las fuerzas para seguir adelante. “Yo tengo a mi hija, a mis nietos, a mi yerno, a mis hermanos, a mis amigos, tengo una contención muy grande de todos, y eso es insuperable. Y cada vez que me quiero morir, porque muchas veces me quiero morir, hay muchas veces que bajo los brazos, tengo el abrazo de mi hija”, subrayó.

Marta González
Marta González

Mi hija que me dice ‘mamá yo te entiendo, pero yo te necesito’. Y yo creo que cuando uno habla de los ministros, creo que los ministros son los servidores, yo el mayor anhelo que tengo es servir a la gente, y yo sé que con mi vida de alguna manera estoy sirviendo a mi hija, a mis nietos y a la gente que me quiere”, continuó la artista, quien destacó también su fe a la hora de enfrentar las adversidades que le presenta la vida.

“Soy muy devota de la Virgen, Dios me ayudó muchísimo, cada noche cuando me acuesto digo gracias Señor, porque pasé este día”, resaltó Marta, quien reconoció que la presencia de su hijo en su espíritu y en su corazón es otro de los factores que la ayudan a no caer.

Leandro me da mucha fuerza, y le hablo, y lo tengo en el portaretrato, y lo llevo a todos lados, en mi camarín, en el hotel, siempre está conmigo”, lanzó.

A mí me pasaron cosas muy feas, pero también muy lindas, y estar trabajando desde los 3 años y estar cumpliendo el mes que viene si Dios quiere 75 años hay que estar agradecida al Cielo. Mi terapeuta me decía terminala, porque estás dando cachos de tu cuerpo todo el tiempo. Tuve tres cánceres, y uno dice que el derecho le corresponde al hijo. Tiene que ver con la maternidad, con el dar la teta, espero que esto me vaya sirviendo a mí y a la gente que quiero”, concluyó.

SEGUÍ LEYENDO