Eddie Murphy con algunos de sus hijos (Crédito: Grosby Group)
Eddie Murphy con algunos de sus hijos (Crédito: Grosby Group)

Sentado en su sillón de diseño de su cómoda oficina en Hollywood, un equilibrado productor le aseguró a Eddie Murphy que alcanzar el éxito era la excepción y no la regla. El actor pensó “yo soy esa excepción”. Razones y películas no le faltaban para creerlo. Comedias como Dr. Dolittle, 48 horas, El príncipe de Zamunda, Un príncipe en Nueva York, El profesor chiflado, y Un detective suelto en Hollywood lo habían transformado en el humorista ya no del momento sino de la década. Su fama era tal que el mismísimo Marlon Brando le confesó que una de sus líneas favoritas no era no un texto de Shakespeare sino una de 48 horas: “Soy tu peor pesadilla, soy un negro con una placa, lo que me da permiso de patear tu maldito trasero”.

Con el cambio de siglo la figura de Murphy adquirió estatus de estrella… fugaz. Sin protagónicos y con su carrera detenida, la única forma de volver a reírse con él era enganchando alguna película en el cable. A él la situación parece no importarle. Varias veces a lo largo de su vida anduvo ganando y perdiendo paraísos...

Eddie Murphy, el rey de la comedia en los 80 y 90 sumó varios fracasos que le hicieron apartarse del foco más mediático. (Grosby)
Eddie Murphy, el rey de la comedia en los 80 y 90 sumó varios fracasos que le hicieron apartarse del foco más mediático. (Grosby)

Cuando Eddie cumplió tres y su hermano cinco, su padre Charles -oficial de tránsito por obligación y comediante por elección- decidió que la vida familiar no era lo suyo y abandonó la casa sin pena ni culpa. Lilian se puso la situación al hombro, pero a los meses enfermó de tuberculosis. Sin familiares cerca para dar una mano, los hermanos terminaron en un hogar de tránsito. No fue tan malo como pensaban pero tampoco tan bueno como necesitaban.

Lilian recuperó su salud y con ella a sus hijos. En el hogar, los chicos habían formado un vínculo de lealtad inquebrantable con los roles bien definidos. El más chico era el bromista y el más grande, su protector. Muchos años después uno sería comediante y el otro, su guardaespalda.

Don Murphy seguía con su vida y sus hijos no sabían nada de esa vida. Pero cuando Eddie cumplió los 8 le dijeron que su padre había muerto apuñalado. Con el tiempo, contaría o exorcizaría el episodio con un humor negrísimo. “Tengo memorias muy vagas de eso. Fue una víctima del encanto de los Murphy. Una mujer lo acuchilló. Nunca me lo explicaron en detalle. Se supone que fue uno de esos crímenes pasionales (expresión que ya no usamos): 'Si no eres mío, no eres de nadie’. Alguien me dijo un día, ‘por eso es que no hay que confiar en las mujeres’. Vete a la mierda. ¿Quién te crees, un psiquiatra?”.

Eddie Murphy es un especialista en tomarse la vida con humor. Con este hombre de varias decadas atras, jura que no son familiares
Eddie Murphy es un especialista en tomarse la vida con humor. Con este hombre de varias decadas atras, jura que no son familiares

Para esa época entró a su vida Vernon Lynch, su padrastro que tenía el trabajo soñado por todos los chicos del mundo: encargado en una fábrica de helados. Pero si su trabajo era un sueño, vivir con él podía ser una gran pesadilla. Vernon era alcohólico y si bebía de más solía convertirse en un personaje agresivo pero también patético que los invitaba a pelear. Durante años con su hermano se las ingeniaron para sortear la situación. Uno desde el humor y el otro, desde su intimidante físico. Y fue el humor el que salvó a Vernon, esa noche que descubrió a Eddie imitándolo. Lilian y Charlie no paraban de reírse, lejos de enojarse se dio cuenta el espanto en que lo transformaba la bebida y la dejó.

El humor no solo cambió la vida de su padrastro, también logró que en la escuela secundaria lo eligieran varias veces “el más popular”. Sus imitaciones de ilustres y desconocidos lo convirtieron en ídolo e invitado número uno a todas las fiestas. El escenario de la escuela le quedó chico y a los 15 comenzó a presentarse en distintos bares y sucuchos de Nueva York. En apenas cuatro años pasó de las inferiores directo a la primera del humor: lo convocaron para Saturday Night Live.

En los 80 Eddie Murphy se convirtió en el actor negro más exitoso de la historia hasta ese momento y en una de las estrellas mejor pagas
En los 80 Eddie Murphy se convirtió en el actor negro más exitoso de la historia hasta ese momento y en una de las estrellas mejor pagas

Consolidado en el programa, en 1982 le llegó la propuesta de protagonizar 48 horas junto a Nick Nolte. Parecían el agua y el aceite, un cómico novato junto a un actor que había aparecido en más de 30 películas, sin embargo fueron dinamita. La historia de ese convicto callejero que ayuda a un viejo y amargado policía atrapó público y críticas.

Productores y directores vieron en Murphy un gran comediante y sobre todo un gran generador de dólares. En la década del 80 filmó una película por año y en la del 90 hasta dos. El público amaba su capacidad de caracterizar hasta siete personajes en un film, algo que sin embargo provocó las críticas del director Spike Lee “por no ayudar a más actores afroamericanos a participar”.

Entre sus películas más recordadas figuran Dr. Dolittle, 48 horas, El príncipe de Zamunda, Un príncipe en Nueva York, El profesor chiflado, y Un detective suelto en Hollywood
Entre sus películas más recordadas figuran Dr. Dolittle, 48 horas, El príncipe de Zamunda, Un príncipe en Nueva York, El profesor chiflado, y Un detective suelto en Hollywood

Sus películas seguían una fórmula tan sencilla como efectiva: entretenimiento, humor y acción. Es cierto que los guiones abusaban de los recursos escatológicos y más que chistes inteligentes preferían los gags obvios. Pero cumplían más que bien sus objetivos: hacer pasar un buen rato a los espectadores y vender entradas. Para joya cinematográfica estaban los festivales.

Murphy seguía filmando sin parar y también… reproduciéndose. Tuvo diez hijos con cinco mujeres. Entre el mayor y la última existen 29 años de diferencia y dos de ellos nacieron el mismo año.

A Eric, el primogénito, lo tuvo con su novia Paulette McNeely. Mientras ella estaba embarazada también lo estaba Nicole Mitchell, que con unas semanas de diferencia tuvo a Bria. Pero parece que a Eddie las relaciones paralelas le gustaban mucho porque unos meses después nació Christian, fruto de su relación con la directora de casting Tamara Hoo.

Pese a estas desprolijidades, infidelidades, poliamor o como cada uno lo quiera denominar, Nicole aceptó casarse con Eddie y seguir c on la descendencia. Así llegaron Miles, Shayne, Zola y Bella. El matrimonio duró 12 años. Se separaron por “diferencias irreconciliables” aunque resulta más creíble suponer que Nicole se hartó de estar harta y eso que había demostrado una paciencia casi casi infinita.

Con Bria y Shay, dos de sus hijas
Con Bria y Shay, dos de sus hijas

En 1997, el todavía matrimonio afrontó el primer gran escándalo de la vida de Murphy. Al actor lo encontraron en su coche un transexual que ejercía la prostitución. Lejos de esconderse brindó una explicación entre cierta y cara dura. Contó que no podía dormir, que salió a dar una vuelta y vio a alguien que parecía perdida, se acercó a preguntar si necesitaba ayuda y ella le pidió que le diera una vuelta en coche. “No hice nada incorrecto. Estaba intentando ser un buen samaritano”, explicó con carita de “yo no fui”.

El segundo gran escándalo llegó con la paternidad de su octava hija. A Eddie una amiga le presentó a Mel B, una de las ex Spice Girl. Según la cantante: “Hubo electricidad entre nosotros. A la media hora ya estábamos cogiéndonos la mano”. A los tres días fueron a un estudio de tatuajes para que el nombre de ambos quedara marcado bajo la piel del otro. No habían alcanzado los seis meses de relación que ella descubrió que había un bebé en camino. Ilusionada pensó en la boda pero la respuesta de Murphy llegó por televisión: “Yo no sé de quién es ese niño hasta que nazca y le hagan las pruebas”.

 Mel B y Murphy tuvieron un romance que duró menos que el embarazo de la cantante
Mel B y Murphy tuvieron un romance que duró menos que el embarazo de la cantante

Mel B quedó destruida. “Había estado locamente enamorada de Eddie y lo había perdido. Fue y todavía es el gran amor de mi vida. Es un hombre decente, lo digo de verdad”. La paternidad se dirimió en tribunales prueba de ADN mediante, el humorista reconoció a su hija, Ángel Iris. En lo económico asumió su responsabilidad como padre, en lo afectivo le costó unos años.

Fue en el estreno de Shrek: Felices para Siempre. Los fotógrafos esperaban a Murphy que volvía a ponerle la voz al divertido burro amigo del ogro. Al llegar su limousina, parecía un micro escolar. Del vehículo bajaron: Murphy, Mel B, Ángel –la hija de ambos-, Phoenix –la primogénita de la cantante-, Stephen Belafonte –esposo de Mel B- y la hija de Belafonte. Eddie volvió a resolver una situación extraña con un humor: "La limusina iba a tope".

Antes de la reconciliación y en medio de la demanda por paternidad, Eddie se enamoró de Tracy Edmonds. En el 2008 y luego de dos años juntos se casaron en una romántica y exótica celebración en una isla privada de Bora Bora. Al atardecer y descalzos sobre la arena se prometieron amor eterno. Pero la ceremonia carecía de validez legal, así que dos semanas después y ya en Estados Unidos Tracy pidió tener “los papeles al día” y Eddie dijo “chau, chau”.

 Dos semanas después de casarse en Bora Bora, Eddie Murphy y Tracey Edmonds, se separaron (Kazden/Shutterstock)
Dos semanas después de casarse en Bora Bora, Eddie Murphy y Tracey Edmonds, se separaron (Kazden/Shutterstock)

Entonces apareció Paige Butcher una hermosa modelo australiana, diez años menor que el primogénito de Eddie. Con ella tuvo dos hijos más. Primero llegó Izzi y luego Max Charles. Lo llamó como su hermano y guardián que el año anterior había fallecido de leucemia.

Murphy y Paige Buthcer, su actual esposa con la que tuvo dos hijos (Grosby)
Murphy y Paige Buthcer, su actual esposa con la que tuvo dos hijos (Grosby)

Para mantener semejante prole, fortuna no le falta. En sus años de gloria llegó a ganar 300 millones de dólares, de los que ahora conserva unos 85. Además de gastar en colegios, útiles escolares y fiestas de cumpleaños invirtió en varias propiedades como una isla propia en Bahamas, una flota de autos que incluye un Rolls-Royce Phantom Coupé y un Ferrari 599 GTB Fiorano y relojes y numerosas joyas de oro y diamante.

Eddie Murphy junto a ocho de sus diez hijos
Eddie Murphy junto a ocho de sus diez hijos

Rara vez se refiere a sus descendientes y solo dice que “son maravillosos”. En el programa de Ellen DeGeneres habló de su paternidad y obvio lo hizo en clave de humor. “A mí me parece normal, lo gracioso es la reacción de los demás. Los hombres me suelen mirar como si estuviera loco y se preguntan cuánto dinero me cuesta. Para las mujeres me parece que resulta una cualidad sexy, piensan que tengo que estar haciendo algo bien y que estoy forrado de plata”.

Aunque su carrera parece estancada el actor asegura que es por decisión propia. “Si leo un buen guión es algo que haré. Pero tiene que ser perfecto porque no quiero volver a hacer algo que apeste, no quiero apestar más”. Mientras ocupa su tiempo con un proyecto de música reggae y graba en el estudio de última generación de una de sus mansiones.

Eddie Murphy - Party All the Time

El año pasado protagonizó para Netflix Yo soy Dolemite donde demostró que cuando quiere puede hacer humor sin caer en obviedades escatológicas. Ya no acepta películas solo porque “entran cuatro tipos con un cheque” porque “ya hice suficientes de ellas”. Como se prometió desde los 50 es “un caballero profesional del ocio”. Y si en algún momento se siente aburrido será cuestión de tomar su teléfono y llamar a alguno de sus hijos, cantidad y variedad no le falta.

Alejado de la actuación disfruta de sus hijos y de ser un
Alejado de la actuación disfruta de sus hijos y de ser un "caballero del ocio" (Grosby Group)

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