Tras un safari único por Sudáfrica, ahora la belleza imponente de las playas de Seychelles se conjuga con postales de puro amor entre la pareja de Wanda Nara y Mauro Icardi.  Un poco de diversión y algo de picardía.

Primero, Mauro lanzó el primer chiste en las redes sociales y se encargó de escrachar a la modelo desnuda mientras se bañaba. Y al notar la escena, dos monos se ubicaron en una baranda para verla bañarse.

Después de esta foto, llegó "la venganza" de Wanda, como ella misma la describió. Porque la empresaria subió a las redes sociales una foto de su marido completamente desnudo, bañándose al aire libre, pero ocultando sus partes íntimas con el emoji del monito que se tapa los ojos. "Tarzán", lo definió.

Ahora, Wanda Nara subió una foto al borde de la censura para los estándares de Instagram en la que se la ve llevando muy bien una bikini hilo dental para el infarto. "Las olas y el viento", escribió junto a la imagen que generó más de 46 mil likes en solo cincuenta minutos.

Nara e Icardi se alojan en una morada que tiene salida a una playa privada. Nadie puede ingresar allí, salvo los mozos que les sirven el desayuno, el almuerzo y la cena en la arena. Y les toman alguna que otra foto.

SEGUÍ LEYENDO