Durante los últimos meses, Luciano Castro estuvo en el centro de la atención pública tras su separación de Griselda Siciliani, un escándalo mediático marcado por la filtración de audios y la exposición de una infidelidad. En medio de esa tormenta, el actor decidió internarse en una clínica de rehabilitación, de la que fue dado de alta tras algunas semanas. Desde entonces, optó por un perfil bajo y se enfocó en la relación con sus tres hijos.
En este contexto, Sabrina Rojas, exesposa de Castro y madre de dos de sus hijos, apareció de sorpresa en el piso de Intrusos (América TV) y dio detalles sobre el presente del actor y el vínculo entre ambos. Consultada por Rodrigo Lussich sobre el impacto mediático en la vida familiar, en especial ahora que está comenzando una nueva relación, Rojas aclaró: “No, no. No ven. No se enteran”, en referencia a sus hijos y su exposición a los escándalos. Contó que con su hija mayor mantiene una comunicación abierta: “Tal vez yo a Espe le cuento: ‘hay un chico que me gusta’. Pero del portal no”.
Sobre la relación actual con Luciano, Sabrina admitió: “Bien, ahora estamos un poco mejor. Nosotros somos minuto a minuto. Tenemos semanas hermosas y semanas odiosas. La vida misma. Hoy estamos bien, bien, tranquila, en paz”. Aclaró que no le afecta a Castro si tiene una nueva pareja: “A Castro le chu... un huevo con quién esté”.
Esto derivó la conversación a su opinión personal sobre Griselda, fue directa: “No me cae bien de antes. La admiro muchísimo como actriz, me encanta, pero caer bien, no me cae bien. Viste que yo no te careteo. Si está o no con Lu, a mí no me cambia con quién esté Luciano. Mientras él sea buen papá, no me importa si está con Flor Vigna, Griselda Siciliani o la guapa”.
En relación a la recuperación de Castro tras su paso por la clínica, Rojas aseguró: “Está mejor”. Aunque evitó dar detalles, remarcó la importancia de su bienestar: “Eso sí me da cosa, tiene que ver mucho con su intimidad. Yo puedo hablar desde lo vivido, si fue buen marido, si me amó mucho, si me amó poco, si me sentí bien, si me sentí mal, pero después eso tiene que ver pura y exclusivamente con su intimidad”.
Al ser consultada sobre su preocupación por Luciano, Sabrina fue sincera: “Me voy a preocupar siempre por él, porque es el papá de mis hijos y me va a preocupar siempre, cómo esté él en todos los sentidos”. La entrevista mostró una relación marcada por la sinceridad, la convivencia con el pasado y la prioridad puesta en el bienestar de los hijos, en un presente donde ambos buscan sostener la armonía y el respeto mutuo más allá de las diferencias y los episodios mediáticos.
La última vez que Luciano apareció en sus redes sociales fue por el cumpleaños número 24 de Mateo, su hijo mayor fruto de una relación que se mantuvo lejos de los reflectores.
Semanas atrás, Castro compartió aspectos de su proceso personal durante una entrevista con Moria Casán, donde con una frase reconoció los problemas que derivaron en su reciente internación para preservar su salud mental.“Lo que más me dolió es darme cuenta de cómo estaba”, expresó el artista, y agregó que la mayor dificultad surgió al mirar hacia adentro y asumir la necesidad de pedir ayuda. “Yo pedí ayuda y por suerte la tuve de inmediato”, relató. Un momento en el que tocó fondo y sus tres hijos se convirtieron en aliados, cada uno a su manera. Y llegó el tiempo de reconstruir.
En el diálogo en La Mañana con Moria, Castro aclaró que la exposición mediática de su vida privada dejó de ser su principal preocupación. “No tengo rencor con nadie, no tengo resentimientos con nadie. Es mucho más triste darse cuenta cómo está uno y que precisa ayuda”, sostuvo. Respecto a su separación, afirmó que fue un momento de profunda angustia, aunque señaló la importancia de priorizar su bienestar y el de sus hijos: “Primero es por mí. Si yo logro hacer un trabajo bueno en mí, Mateo, Esperanza y Fausto van a tener un gran padre”.