Adam Sandler, el hermano elegido por Drew Barrymore, Jennifer Aniston y otras estrellas de Hollywood

Es uno de los actores más famosos y poderosos de la industria del espectáculo. Podría filmar con los artistas más prestigiosos y exclusivos, pero él elige priorizar sus amistades

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Adam Sandler, ese amigo de Hollywood que todos quisieran tener. Aquí, en Hustle (Netflix)
Adam Sandler, ese amigo de Hollywood que todos quisieran tener. Aquí, en Hustle (Netflix)

En las últimas semanas, el actor de rostro con forma de huevo -algo de lo que el mismo se burla en Como si fuera la primera vez- volvió a mostrar sus dotes de rey Midas del espectáculo. Al exitazo de su protagónico en Misterio a la vista, le siguió otro éxito en No estás invitada a mi bat mitzva, para terminar el año con Leo, una película animada donde solo prestó su voz y sin embargo… volvió a romper algoritmos de audiencia.

Con más de tres décadas en la industria, Sandler jamás ganó un Oscar ni siquiera logró una nominación pero si lo postularon 27 veces a los Razzie, que premia a los peores. Lejos del cine de culto, sus películas en general son comedias simplonas, con una dosis de humor escatológico y donde un personaje medio loser -que el actor suele interpretar- termina reivindicado. Por lo general, el público acompaña masivamente sus propuestas pero durante años sus historias fueron consideradas apenas un escalón superior al de la basura. A él poco le importa, no solo porque sus ganancias lo convirtieron en un hombre poderoso, sino también, porque “siempre quise hacer películas que la gente fuera a ver”.

Sandler es un personaje atípico en el planeta Hollywood: si se le pide una entrevista, casi seguro responderá que no; pero si un desconocido le pide sacarse una foto, casi seguro que responderá que sí. En su vida no hay escándalos mediáticos, ni denuncias de acoso o maltrato. Hace 20 años que está casado con Jackie, que antes de convertirse en su mujer fue su fan, y son padres de dos hijas, Sadie y Sunny. Una de los aspectos que más llama la atención es que siendo uno de los hombres más poderosos de la industria, y pudiendo trabajar con los actores más famosos y prestigiosos, él sigue eligiendo a sus amigos y a su familia. A veces parece que filma solo para tener una excusa de estar con la gente que quiere.

En ¡No estás invitada a mi Bat Mitzvah!, Adam trabajó con sus hijas Sunny y Sadie, ambas a la derecha de la imagen (Netflix © 2023)
En ¡No estás invitada a mi Bat Mitzvah!, Adam trabajó con sus hijas Sunny y Sadie, ambas a la derecha de la imagen (Netflix © 2023)

Su esposa aparece en casi todas sus películas. Nunca como protagonista pero sí como alguien que no pasa desapercibida. Cuando eran chicas, sus hijas actuaban en papeles más pequeños, pero ahora ambas protagonizaron ¡No estás invitada a mi bat mitzva! y con un histrionismo natural mostraron que “lo que se hereda no se roba”. Y aquí vale destacar que la madre de Sandler, Judy, también actuó en varios proyectos.

En los films que produce no solo participan sus familiares, también lo hacen sus mejores amigos. Rob Schneider, su compañero de reparto en Saturday Night Live, lo acompañó en 18 de sus películas, Steve Buscemi en 15 y David Spade en 12. El primer puesto por escándalo lo tiene su asistente, Jonathan Loughran, que estuvo en más de 40. Su preferencia para trabajar con amigos es tan notoria que en la web circula una teoría que asegura que Sandler acepta filmar porque, aunque las propuestas sean malas, serán un éxito de taquilla, lo que garantiza que sus amigos cobrarán mejores salarios y conseguirán mejores acuerdos comerciales.

De la amistad con Schneider se sabe que surgió cuando compartían escenario en SNL y charlas como fanáticos de Tigres, un equipo de futbol mexicano. Cuando Sandler fundó su productora, uno de los primeros convocados fue su compañero que se divertía con esos papeles simplones y un tanto ridículos que le tocaban. En cierta ocasión, Sandler le pidió que lo acompañara a pasar unos días de descanso en Hawái. Se alojaron en una casa privada, alejados del centro de la isla, y comenzaron a fantasear que serían asesinados y nadie encontraría sus cuerpos.

Amigos y compañeros: Chris Rock, Kevin James, Rob Schneider, David Space, y Adam Sandler en Son como niños
Amigos y compañeros: Chris Rock, Kevin James, Rob Schneider, David Space, y Adam Sandler en Son como niños

En medio de las bromas, se empezaron a sugestionar cuando notaron a un hombre de espaldas limpiando el patio a la una de la mañana. Temerosos, lo saludaron y al darse vuelta el trabajador mostró un ojo de vidrio color leche. Al verlo, Sandler sonrió y le susurró al oído a su amigo: “ese será tu personaje en mi próxima película”. Y así nació Ula, en Como si fuera la primera vez.

Schneider fue parte de Son como niños, y cuando no apareció en la segunda parte se rumoreaba que se había peleado con su amigo. La razón era más simple: su mujer transitaba un embarazo complicado y Sandler le aconsejó priorizar su familia a su trabajo. Según se rumorea, al terminar la película, Sandler le regaló un auto de lujo a Chris Rock, David Spade y Kevin James, sus compañeros de reparto y agregó otro para Schneider.

Amigas son las amigas

Sandler no solo es amigo de sus amigos, también de sus amigas y ¡qué amigas! Nada más ni nada menos que Drew Barrymore y Jennifer Aniston. Con la protagonista de ET, la amistad surgió en 1998. Ella ya era muy conocida, pero él no tanto. A Drew le fascinaba ese comediante que veía en SNL y pidió que fuera su compañero en la comedia La mejor de mis bodas. Los productores desconfiaban del éxito de esa dupla, pero Barrymore insistió para que lo contrataran y lo logró. La película fue un exitazo y la química no era actuada sino natural.

Al terminar de filmar, no nació un romance sino una amistad incondicional. En 2004 volvieron a juntarse en Como si fuera la primera vez, una comedia romántica, original y entretenida. Además de ser el protagonista, Adam era el productor y le pidió a Drew ser coproductora además de la heroína, lo que implicó repartir con ella parte de la recaudación, que trepó hasta los 280 millones de dólares.

Drew Barrymore y Adam Sandler, amor a prueba de todo ( IMDb)
Drew Barrymore y Adam Sandler, amor a prueba de todo ( IMDb)

Volvieron a trabajar en 2014 para Luna de miel en familia y mantuvieron el contacto más allá del set. Hablan seguido por teléfono, tanto que Sandler fue quien la aconsejó sobre qué nombres elegir para sus hijos. Drew no niega el amor que siente por él, pero deja en claro qué tipo de relación tienen: “Nunca hemos intimado, es platónico. Somos más como hermano-hermana”.

En 2020, Sandler recibió el premio al Mejor Actor por parte de la National Board of Review y Drew fue la encargada de entregárselo. En su discurso, ella contó cómo se conocieron. “Fue en una cafetería. Aparecí con el pelo violeta y un abrigo vintage de leopardo, mientras que Adam llevaba puesto lo que siempre lleva puesto, una camiseta que le venía enorme y unos pantalones anchos y cortos hasta las rodillas”, recordó, y basta cerrar los ojos e imaginar perfectamente la escena. “Y no parecía que encajáramos visualmente, pero la razón por la que estamos aquí es porque yo, como todos, estaba loca por él, por todo lo que hacía y todas las cosas icónicas que había conseguido en Saturday Night Live”.

La actriz cerró su discurso abriendo su corazón. “Quiero muchísimo a este hombre y siempre he creído en él. Este momento no podría ser más merecido. Sé que todos están animándote porque te has ganado el respeto de todos. Te mereces lo mejor, das lo mejor y eres el mejor. Te quiero mucho”. Al escucharla, Sandler abandonó sus morisquetas habituales y, olvidándose de las cámaras y protocolos, subió al escenario donde le declaró a su amiga: “Me alegro de que nos conociéramos, y me alegro de que hiciéramos y hagamos nuestras películas juntos. Te quiero, amiga. Y quiero a tus hijos y todo sobre ti”. Los aplausos y los awwwww estallaron ante esta sincera declaración de amistad.

Adam Sandler y Jennifer Aniston en Misterio a bordo (Netflix)
Adam Sandler y Jennifer Aniston en Misterio a bordo (Netflix)

Su otra gran amiga es Jennifer Aniston. No se conocieron filmando ni en una gala de estreno, sino cuando ambos tenían solo 14 años y ella noviaba con uno de sus amigos. “Sabía que iba a ser amigo de ella. No sabía que iba a hacer películas con ella. Ambos no lo sabíamos, éramos jóvenes y no teníamos trabajo en ese momento”, contó Sandler en E!News sobre aquel vínculo precoz.

Construyeron una amistad tan cómplice que si se los entrevista a ambos, uno suele terminar las frases del otro. Jennifer fue una de las principales invitadas en la boda de Sandler y en los bar mitzvah de sus hijas. Trabajaron juntos en tres películas: Una esposa de mentira y las dos partes de Misterio a la vista. “Confiamos mucho el uno en el otro, y sabemos que nos divertimos mucho. Nos cuidamos las espaldas, y hay un profundo respeto entre nosotros”, contó Aniston de por qué le gusta trabajar con él. “Simplemente, ella es alguien divertida. Es increíble cuando salimos con otros amigos o amigas, y siempre sabe qué decir. Cuando la cruzo en algún lado, me digo a mí mismo ‘Ey, ahí está Aniston’, y me acerco a ella y en seguida estamos riéndonos”, la elogió él.

Adam Sandler y su esposa Jackie en Los Ángeles en la premiere de Murder Mystery (REUTERS/Mario Anzuoni)
Adam Sandler y su esposa Jackie en Los Ángeles en la premiere de Murder Mystery (REUTERS/Mario Anzuoni)

La amistad de Sandler con ambas actrices es tan genuina que su esposa jamás lo cela y lo incentiva a besarlas, aunque no se trata de poliamor. En Luna de miel en familia, Sandler besaba a Barrymore. En un monitor, chequeó la escena y creyó que había quedado perfecta. Jackie -que suele estar presente en las grabaciones- empezó a mover la cabeza disgustada. “Uy, amor, perdón si me excedí”, le dijo el actor. “¿Que te excediste? Por favor, por el bien de las mujeres y el romance ¡poné un poco más de pasión y volvé a grabarla!”. Y Sandler obedeció ante la risa de todos.

Algo parecido sucedió en las escenas compartidas con Aniston. Antes del beso, ella se divirtió mandándole mensajes de texto: “Faltan nueve días. Preparate”. Jackie lejos de ponerse celosa, redobló la apuesta. En el momento del beso se escuchó un “¡Más pasión! ¡Más fuerte! ¡Besala más fuerte! ¡Más profundo!”. Los técnicos la miraron asombrados, ella se alzó de hombros y con la mejor sonrisa explicó: “Amo a Jennifer y se merece algo mejor”.

Con 57 años y tal vez por su estilo desaliñado -”se viste como si tuviera gripe”, lo describió Andy Richter- Sandler parece que todavía está saliendo de la pubertad. Pero desde hace varias décadas logró hacer lo que quiere, cómo, cuándo y, sobre todo, con quiénes quiere, entonces queda claro que ya no es un adolescente, sino un adulto hecho y derecho. Y si alguien tiene dudas, cuenta con un buen grupo de amigos para atestiguarlo.