Elegir entre atún en agua y atún en aceite es una decisión que parece sencilla en el supermercado, pero realmente tiene varias diferencias que afectan el sabor, la textura, la nutrición y hasta la salud de quien lo consume. Por lo tanto, se ha marcado hoy como una de las búsuqedas tendencia en Google.
Las recomendaciones de la inteligencia artificial, a través de Gemini y ChatGPT, y los expertos en nutrición varían según la receta, el objetivo nutricional y la calidad del producto, por lo que entender las especificidades de cada versión ayuda a tomar una mejor decisión al momento de comprar o cocinar.
Diferencias entre atún en agua y atún en aceite
La diferencia más evidente radica en el líquido de cobertura, pero sus efectos van más allá. El atún en agua tiene un sabor más limpio y natural, con una textura firme y neutra. Por su parte, el atún en aceite ofrece un sabor más intenso, resultando más jugoso y tierno, ya que el aceite contribuye a mantener la humedad del pescado.
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Desde el punto de vista de la cocina, la elección modifica el resultado final de la receta. El atún en agua, según Gemini, se integra mejor en preparaciones cremosas, como ensaladas con mayonesa, sándwiches, rellenos o mezclas con huevo y queso, ya que permite controlar el aporte de grasa y ajustar el sabor.
En cambio, el atún en aceite destaca en platos donde el pescado debe tener protagonismo, como pastas, ensaladas frescas, tostadas o bruschettas, porque suma cuerpo, sabor y humedad.
Un aspecto señalado por medios como Simply Recipes y Serious Eats es que el aceite no solo realza el sabor, sino que también puede aprovecharse para dar más profundidad a la preparación, usándolo en la pasta, el pan o las legumbres. El agua, en cambio, mantiene el atún con un perfil más ligero y adaptable.
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Cuáles es más saludable: el atún en agua o en aceite
Desde el punto de vista nutricional, la diferencia entre ambas versiones es notoria. ChatGPT asegura que el atún en agua aporta menos calorías —entre 90 y 130 kcal por lata de 100 gramos escurrida— y contiene de 1 a 2 gramos de grasa.
Mientras que el atún en aceite puede aportar de 180 a 250 kcal y hasta 15 gramos de grasa, según la cantidad de aceite y el tipo utilizado. En ambos casos, la cantidad de proteína es similar, con entre 20 y 25 gramos por lata.
Una de las dudas más comunes es si el atún en aceite conserva más omega-3 que el de agua, por contener más grasa. Sin embargo, la información de Gemini aclara que ocurre lo contrario: los ácidos grasos omega-3 son aceites naturales que tienden a quedarse en el pescado cuando se conserva en agua; cuando se envasa en aceite y este se escurre, buena parte de esos nutrientes se pierden junto con el líquido.
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ChatGPT coincide en que el atún en agua es la mejor opción para quienes buscan perder peso, reducir la ingesta de grasa o seguir una dieta hipocalórica, ya que permite disfrutar de la proteína del pescado sin sumar calorías extra.
También sugiere que el atún en aceite puede ser útil para quienes buscan una alimentación más energética, siguen dietas cetogénicas o desean una mayor sensación de saciedad, ya que la grasa retrasa el vaciado gástrico y ayuda a mantener la sensación de plenitud por más tiempo.
La elección del aceite es fundamental: el aceite de oliva es la opción más recomendada por su aporte de grasas monoinsaturadas, beneficiosas para la salud cardiovascular y habituales en la dieta mediterránea. El aceite de girasol es aceptable, pero aporta más omega-6 y menos beneficios que el de oliva. Los aceites vegetales refinados o mezclas sin especificar se consideran menos recomendables.
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La nutricionista Isabel Vina advierte, en sus redes sociales, sobre la presencia de mercurio en el atún enlatado. Según la experta, si el objetivo es reducir la ingesta de mercurio, la mejor elección es el atún en agua, ya que los medios grasos —aceite de oliva, girasol o escabeche— favorecen la acumulación de este metal pesado.
Por este motivo, la profesional sugiere que, si se opta por atún en aceite, lo ideal es escurrir completamente el líquido y aderezar luego con un aceite de calidad. Además, recomienda no consumir más de 113 gramos de atún enlatado por semana para evitar riesgos asociados a la exposición al mercurio, que puede causar daños al sistema nervioso central.
El portal Healthline, revisado por la nutricionista Amy Richter, también resalta la importancia de la moderación y de alternar el atún con otros pescados de menor tamaño, como salmón, sardinas o trucha, especialmente en mujeres embarazadas y niños pequeños.
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