Adiós basura tecnológica: descubren un método para restaurar las baterías de litio de autos eléctricos

La técnica reduce los costos de reciclaje y fabricación de baterías en un 56 %

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El nuevo método DEER permite recuperar baterías de autos eléctricos sin triturarlas ni usar ácidos corrosivos. (Universidad de Cornell)

El ciclo de vida de las baterías de autos eléctricos ha estado marcado por procesos de reciclaje costosos y contaminantes. Tradicionalmente, cuando una batería deja de funcionar, la industria recurre a métodos extremos: se desmonta por completo, se tritura o se somete a hornos de alta temperatura, y luego se trata con ácidos corrosivos para extraer materiales valiosos como níquel y cobalto.

Este proceso, además de ser caro, genera una significativa huella de carbono y una gran cantidad de residuos.

Un método revolucionario de restauración

Investigadores de la Universidad de Cornell han presentado una solución innovadora que evita la destrucción completa de las baterías agotadas. El método, denominado Direct Electrode-to-Electrode Regeneration (DEER), utiliza un proceso de lavado químico que permite recuperar hasta el 95 por ciento de la capacidad de las baterías sin necesidad de triturarlas ni pulverizarlas, según los resultados de su estudio, publicado en la revista ‘Energy and Environmental Science’,

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Los investigadores sumergen los electrodos intactos en una solución especial que elimina residuos internos y restaura la funcionalidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave del método consiste en extraer los electrodos intactos de la batería y sumergirlos en una solución específica, el 1,3-dimetil-2-imidazolidinona. Este líquido disuelve las capas aislantes acumuladas durante el uso —el llamado “solid electrolyte interphase”—, que impiden el flujo de energía pero no agotan los minerales esenciales del dispositivo.

De acuerdo con la investigadora principal, Vibha Kalra, “reparar los componentes sin destruirlos permite reincorporarlos directamente a una batería nueva”, logrando una recuperación de capacidad del 95 por ciento y acortando notablemente el ciclo de reciclaje.

A diferencia del reciclaje convencional, el enfoque de Cornell no solo evita la emisión de contaminantes, sino que también reduce significativamente el consumo industrial de agua. El proceso elimina la necesidad de transportar y refinar materiales en el extranjero, permitiendo que la recuperación de baterías ocurra localmente y a menor costo. Según los investigadores, la aplicación de DEER podría disminuir los gastos de reciclaje y fabricación en un 56 por ciento.

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El método DEER facilita el reciclaje local de baterías, evitando la dependencia de cadenas globales de suministro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El problema de la cadena de suministro global

La creciente demanda de baterías de litio y minerales críticos ha puesto presión en la cadena de suministro mundial. Estados Unidos, por ejemplo, depende en gran medida de importaciones y carece de la infraestructura para refinar o reconstruir baterías a partir de polvo triturado.

Como advierte Kalra en un comunicado de la institución, “cuando surgieron las baterías de iones de litio, nadie pensó en la limitación de los minerales en la corteza terrestre. No se pueden fabricar infinitamente”.

El método DEER representa una oportunidad para reducir la dependencia de complejas cadenas globales y fomentar una economía circular en el sector de la electromovilidad. Al mantener intactos los componentes principales de las baterías, se elimina la necesidad de costosas refabricaciones en el extranjero, lo que agiliza y abarata el proceso completo.

El proceso ya ha sido probado con éxito en baterías que alcanzan el umbral de retiro típico en vehículos eléctricos. (Reuters)

Próximos pasos y potencial de la tecnología

Por ahora, la técnica se ha probado con éxito en baterías con un estado de salud del 70 al 80 por ciento, el umbral típico en el que se retiran los acumuladores de los autos eléctricos. El equipo de Cornell planea expandir el método a baterías de mayor tamaño y adaptarlo para tratar otros tipos de desgaste, como la pérdida permanente de litio.

Este avance marca una nueva etapa en el reciclaje de baterías, ofreciendo una alternativa más limpia, económica y sostenible para la industria automotriz y el medio ambiente.