Generación Z prefiere tener primero un auto que una casa: el sistema de sonido tiene mucho que ver

El 94% de los jóvenes prioriza autos con tecnología avanzada en seguridad al momento de invertir en un vehículo nuevo

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Un 69% de la generación Z prefiere comprar un auto antes que una vivienda, según estudio de Mazda North American Operations. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La generación Z está redefiniendo las prioridades tradicionales de la adultez. Datos recientes muestran que un grupo considerable de jóvenes nacidos entre 1997 y 2012 prefiere invertir primero en un automóvil antes que en la compra de una vivienda.

Esta tendencia, que se aleja del clásico escalón hacia el “sueño americano” basado en la propiedad inmobiliaria, revela no solo una adaptación a nuevas realidades económicas, sino también un cambio profundo en los valores y expectativas de consumo entre los más jóvenes.

Un estudio encargado por Mazda North American Operations encontró que el 69% de los miembros de la generación Z consultados afirmó que preferiría comprar un auto antes que adquirir una casa. Esta cifra los convierte en un grupo 13% más proclive a priorizar la propiedad de un automóvil en comparación con generaciones anteriores.

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El fenómeno se entiende en parte por la dificultad creciente para acceder a la vivienda. El precio de las casas ha escalado a niveles históricos, mientras que los salarios y las condiciones del mercado laboral han dificultado que los jóvenes reúnan el capital necesario para un crédito hipotecario o una inversión inmobiliaria.

La tendencia de elegir un automóvil sobre una casa refleja un cambio en los valores y expectativas de consumo de los jóvenes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En contraste, aunque los vehículos nuevos también han alcanzado precios récord, para muchos jóvenes sigue siendo un objetivo más alcanzable que el de la casa propia.

Por qué surge esta tendencia entre los jóvenes

Las causas de este cambio de prioridades son diversas y en buena medida responden a factores económicos. Cada generación desde los Baby Boomers ha registrado una tasa menor de propietarios de vivienda respecto a la anterior.

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Mientras que la generación silenciosa tenía una tasa de propiedad del 55% a los 30 años, los Baby Boomers bajaron a 48%, la generación X a 42% y los mileniales descendieron aún más, a 33%. Ahora, la generación Z se ubica todavía más abajo: poco más de una cuarta parte poseía vivienda propia en 2024, según los datos relevados.

Esta caída está relacionada con tasas hipotecarias elevadas, deuda estudiantil y un mercado de trabajo restrictivo. Además, el suministro limitado de viviendas disponibles y el alza en los costos de vida han generado un escenario en el que la compra de un auto aparece como una meta más realista y tangible.

Solo una cuarta parte de la generación Z cuenta con vivienda propia en 2024, cifra que marca un nuevo mínimo histórico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué buscan los jóvenes de la generación Z en un auto

Dentro de las preferencias de la generación Z al momento de invertir en un vehículo, existen exigencias muy claras. Según el sondeo de Mazda, el 94% de los encuestados prioriza las características avanzadas de seguridad en los autos nuevos.

La tecnología intuitiva y fácil de usar es el segundo factor más mencionado, con un 93% de menciones, por encima incluso del diseño exterior o la marca.

Un dato revelador es la importancia que otorgan los jóvenes a los sistemas de sonido. El 82% de los encuestados considera fundamental que el auto tenga un sistema de audio de alta calidad, y el 64% llega a juzgar la calidad global del vehículo exclusivamente por este criterio.

Esto se entiende en función de una generación que creció rodeada de tecnología, con acceso constante a plataformas de música en alta fidelidad y auriculares de última generación.

El sistema de sonido de alta calidad es clave para el 82% de los jóvenes de la generación Z al elegir un automóvil.

Para los jóvenes, el sistema de sonido dejó de ser un accesorio de lujo para transformarse en un estándar imprescindible dentro del habitáculo. Este resultado desafía a las automotrices a repensar el equipamiento de sus modelos de entrada y redefine la percepción del “auto ideal” en el imaginario juvenil.

La generación Z, informada y exigente, espera que sus autos estén equipados a la altura del entorno digital en el que crecieron. Su disposición a sacrificar otras metas financieras —como la compra de una vivienda— para acceder a un vehículo que cumpla con sus expectativas revela la magnitud del cambio cultural en marcha.