Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, ha actualizado recientemente su política de privacidad para incluir la posibilidad de utilizar los datos personales de sus usuarios en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
Esta decisión ha generado preocupación entre clientes y expertos en derechos digitales, ya que la recolección y uso de información personal con fines de IA se está volviendo una práctica cada vez más común y a gran escala en la industria tecnológica.
La nueva política, vigente desde el 15 de enero, establece que los datos de los clientes pueden emplearse para “entrenar nuestros modelos de aprendizaje automático o inteligencia artificial”, e incluso ser compartidos con terceros para sus propios desarrollos de IA. Por defecto, todos los usuarios quedan incluidos en esta modalidad, aunque existe la posibilidad de darse de baja de forma manual.
Qué información recopila Starlink y por qué genera inquietud
El alcance de los datos recolectados por la empresa de Elon Musk va más allá de lo habitual en un proveedor de internet. Según su política, la empresa puede acceder a información de contacto, métricas de rendimiento, datos de facturación y, en algunos casos, a datos de comunicaciones, como información de audio, electrónica o visual.
Asimismo, se menciona la posibilidad de obtener “inferencias” a partir de la información recolectada, una categoría ambigua que podría abarcar desde patrones de uso hasta preferencias personales.
Starlink aclara, en una página separada, que no compartirá el historial de navegación ni hábitos individuales o ubicación con modelos de IA. Sin embargo, el registro de los sitios visitados y los momentos de acceso sigue representando un recurso valioso para el entrenamiento de algoritmos, y potencialmente implica riesgos para la privacidad de los usuarios.
En declaraciones a CNET, William Budington, especialista en derechos digitales de la Electronic Frontier Foundation, advirtió sobre los peligros de esta tendencia industrial de alimentar sistemas de IA con grandes volúmenes de datos personales. Uno de los riesgos es que, durante el proceso de ingeniería de prompts en modelos generativos, los sistemas puedan reproducir fragmentos de información sensible o privada utilizada en su entrenamiento, tal como lo ha señalado la comunidad científica.
Este movimiento de Starlink surge en un contexto de expansión de la inteligencia artificial dentro del ecosistema de empresas vinculadas a Elon Musk, y coincide con la adquisición de xAI por parte de SpaceX. Actualmente, Starlink cuenta con más de 9 millones de usuarios en todo el mundo, lo que otorga a la compañía una base de datos significativa.
Cómo evitar que Starlink utilice tus datos
Para quienes no desean que sus datos personales se utilicen en el entrenamiento de inteligencia artificial, Starlink ofrece un mecanismo de exclusión sencillo. El proceso puede realizarse tanto desde la aplicación móvil como desde el sitio web de la empresa.
El usuario debe iniciar sesión, dirigirse al portal de cuenta y buscar la sección de Preferencias de privacidad. Allí, basta con desmarcar la opción que permite el uso de datos para entrenar modelos de IA. Al completar este paso, el sistema confirmará que la información personal ya no será utilizada con ese fin.
No obstante, expertos recomiendan tomar medidas adicionales para proteger la privacidad en línea. El uso de una red privada virtual (VPN) confiable ayuda a cifrar la comunicación hasta el servidor VPN, impidiendo que Starlink, u otro proveedor, acceda al contenido de las comunicaciones. Esta protección solo es efectiva si la VPN se instala en cada dispositivo o directamente en el router, para asegurar la cobertura de toda la red doméstica.
A pesar de las garantías oficiales sobre el manejo de ciertos datos, la tendencia a recolectar información masivamente para el desarrollo de inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para los usuarios y la regulación. El caso de Starlink ilustra cómo la integración de la IA en servicios cotidianos puede impactar la privacidad a gran escala y subraya la importancia de que los usuarios se informen y utilicen las herramientas disponibles para proteger sus datos personales.