Nicolás Waisman, VP de Immunity y especialista en seguridad aseguró, en diálogo con Infobae, que el voto electrónico no es seguro, porque hay múltiples formas de alterar los resultados.

"Se puede acceder físicamente a la máquina e introducirle algo o cambiar el sistema operativo entre otras tantas cosas", explicó el experto. También recordó que es posible usar una aplicación, llamada Puntero digital, para hacer fraude.

Él formó parte de uno de los grupos de expertos que identificaron una de las vulnerabilidades de la boleta electrónica que se implementó en 2015 para las elecciones a Jefe de Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires.

"Alfredo Ortega, que es compañero mío, descubrió que si uno podía modificar el contenido de la boleta a través de celular era posible votar múltiples veces a un mismo o distintos candidatos con una misma boleta", destacó Waisman.

A su vez, en aquella oportunidad Joaquín Sorianello, también experto en informática, encontró otra forma de vulnerar el voto. Halló los certificados SSL, que vendrían a ser como las llaves de seguridad del sistema, disponibles en la web. Esa info se infiltró y se demostró que se podía acceder al programa para hacer cualquier tipo de sabotaje.

Soraniello fue en ese entonces acusado de hackear la boleta porteña, su domicilio fue allanado y hasta fue procesado.

Después de un año y medio fue sobreseído. Soraniello explicó, en más de una oportunidad, que buscó mostrar las falencias del sistema para dar cuenta del riesgo que implicaba la implementación del voto electrónico tal como estaba.

Luego de que fuera publicada esta falla, el Gobierno llevó adelante una modificación para impedir un hackeo, sin embargo Waisman dice que no se realizó una auditoría sobre ese cambio. "Entre que votamos y el ballotage se cambió el software completamente y nadie lo auditó", subrayó Waisman.

El Senado comenzó a tratar en comisiones el proyecto de reforma política que incluye, entre otras cosas, la implementación de la boleta electrónica a nivel nacional. Esta iniciativa ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. Antes esta situación, varios expertos en seguridad informática y universidades salieron a advertir sobre los posibles riesgos que esto podría implicar.

¿Por qué no pensar que, en caso de que se implemente el voto electrónico a nivel nacional, se tomarán los recaudos necesarios para evitar un hackeo? "Sabemos que los tiempos que se están planteando son muy cortos. El desarrollo de un producto de software lleva mucho tiempo y una de las fases es el testeo de la seguridad. Y específicamente en el voto electrónico es muy importante porque se está jugando la democracia cada vez que votamos", destacó el especialista.

Waisman remarcó la necesidad de evaluar la máquina, los distintos tipos de hardware y software así como la implementación en sí.

El voto electrónico no sólo está cuestionado en nuestro país. En Estados Unidos también está en la mira. Recientemente se publicó un informe donde se mostró las fallas del sistema que se implementará en las próximas elecciones en Estados Unidos.

Según el analista en seguridad de Symantec, Brian Varner, se podría emitir unos 400 votos, de forma fraudulenta, en apenas un par de minutos.

"La solución a la voto electrónico es la boleta de papel", concluyó Waisman.

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