Usó el dinero de las joyas de su hija muerta en Ibiza para pagar una estafa de presos y empleados infieles

En el allanamiento en una celda del penal de Florencio Varela encontraron celulares y relojes inteligentes

Guardar
Varios hombres con tatuajes se alinean frente a una pared de ladrillo rojo con arte mural de un escudo y una camiseta. Una mujer con tocado y labios rojos en un círculo superpuesto
Un grupo de hombres con tatuajes se alinea frente a una pared de ladrillo rojo con un mural de un escudo y una camiseta, mientras una imagen circular de una mujer con tocado y labios rojos se superpone en la esquina superior derecha de la composición fotográfica.

Susana C., todavía en shock y en estado de vulnerabilidad por la extraña muerte de su hija, Florencia Bollini, conocida como la chamana de los empresarios, en Ibiza en 2024, recibió el llamado de un hombre que decía ser su hijo. Ocurrió los primeros días de febrero de este año.

La voz del otro lado del teléfono le explicó a la vecina de San Isidro que se comunicaba de otro número debido a que su celular “se había roto”. Le dijo que necesitaba dinero urgente, indicaron fuentes del caso a Infobae.

La víctima creyó el ardid debido a que la foto de perfil del contacto de WhatsApp era, efectivamente, la de su hijo y le transfirió sin dudar un total de 1.239.00 pesos y 1900 dólares a dos cuentas diferentes pertenecientes a una mujer identificada como Brenda Acosta.

Varios teléfonos inteligentes apilados con pantallas rotas, dos relojes inteligentes (uno naranja, otro oscuro) y cables de carga sobre una tela gris
Celulares y relojes inteligentes junto a cargadores y cables, se encuentran sobre una tela gris incautados en la prisión

Como se había quedado sin plata, decidió usar el dinero de las alhajas de oro empeñadas de Florencia, el último recuerdo que le había quedado de ella, para poder dar respuesta a la necesidad del supuesto hermano. Un amigo le había dado la plata con la promesa de devolvérselas cuando sea el momento.

Luego de transferir todo el dinero, Susana C. llamó a su hijo, al verdadero. En el momento en que la atendió, se dio cuenta de que la habían engañado.

Un reloj de pulsera dorado con esfera blanca y números oscuros, y una correa de eslabones, yace sobre una superficie de madera veteada de color marrón claro
El reloj de Florencia empeñado

Pero la traición era mayor. Desde el 1 de octubre, Lucía T. se desempeñó como empleada doméstica en su domicilio, en régimen de cama adentro. El 2 de febrero de este año, dejó de presentarse sin dar explicaciones. En una oportunidad, Susana le contó que quería hacer refacciones en la casa. La mujer le recomendó a un vecino: Ricardo R., un pintor que, efectivamente, trabajó en su casa.

Ante la desaparición de la empleada, Susana sospechó entonces que ambos, de alguna manera, estaban involucrados en la estafa. Sucede que su hijo, el verdadero, se había comunicado con Ramos y los investigadores, estiman, que el sospechoso obtuvo la foto de esa manera.

La investigación, a cargo del fiscal Patricio Ferrari y ejecutada por la DDI de San Isidro, reveló, mediante análisis de comunicaciones, informes de telefonía, movimientos bancarios y billeteras virtuales, que la maniobra fue coordinada desde la Unidad Carcelaria Nº24 de Florencio Varela por dos internos. Otra vez, presos.

Se trata de Alan Javier Miñarro y Jonatán Fabricio Ganza Del Moral. El primero está detenido acusado de robo calificado y encubrimiento, mientras Ganza purga condena por homicidio criminis causa.

Primer plano de un broche dorado alargado con un patrón floral y esferas brillantes, apoyado sobre una mesa de madera oscura con vetas
Otra de las joyas empeñadas

Ahora, ambos fueron detenidos tras un allanamiento en su celda, al igual que Acosta, la mujer que prestó sus cuentas para las transferencias de dinero, pareja de Ganza.

Los agentes de la DDI les secuestraron siete celulares, tarjetas SIM de distintas empresas prestatarias y dos relojes Smartwatch.

Además, los detectives identificaron los domicilios utilizados para la recepción y extracción final del dinero detallaron las fuentes a este medio.

En ese sentido, realizaron registros en las localidades de Lanús y Maquinista Savio, donde residirían la empleada doméstica y el pintor.

De acuerdo a un medio español, Flor Bollini, más conocida como la ‘chamana de los empresarios de éxito’, fue hallada muerta la noche del 13 al 14 de octubre de 2024 en la villa de lujo de un millonario sueco ubicada en Sant Antoni de Portmany, en Ibiza.

Cinco personas llamaron a emergencias alrededor de la medianoche, antes de que las autoridades encontraran su cuerpo. La mujer, que realizaba rituales de ‘sapo bufo’, presentaba problemas cardíacos. Había acudido a la sauna de la mansión en varias ocasiones y, después de vigilarla eventualmente, la encontraron desvanecida.