Más de 2.700 pares de zapatillas ingresados de contrabando fueron incautados en una galería comercial del barrio porteño de Retiro, tras una serie de operativos realizados por la Policía de la Ciudad.
La intervención, que se desarrolló en la avenida Ramos Mejía al 1400, expuso el funcionamiento de una red de comercios dedicados a la venta de mercadería que ingresó a la Argentina en infracción al Código Aduanero.
El procedimiento fue resultado de una investigación liderada por la División Investigaciones de Organizaciones Criminales (DIOC), dependiente de la Policía de la Ciudad, y se concretó mediante 12 allanamientos simultáneos en la mencionada galería. La orden fue impartida por el Juzgado en lo Penal Económico Federal, según informaron fuentes policiales.
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Los efectivos constataron que en los locales allanados se ofrecían productos cuyo ingreso al territorio nacional no contaba con la documentación requerida por la normativa vigente. Entre ellos, se identificaron 2.700 pares de zapatillas en violación de la Ley 22.417, con un valor de mercado estimado en $162 millones.
La operación policial se enfocó en los comercios ubicados dentro del centro de transbordo de Retiro, una de las zonas de mayor circulación de la ciudad. La presencia policial sorprendió a los comerciantes y clientes que se encontraban en la galería durante la mañana de los allanamientos. Según la información proporcionada por fuentes policiales, la mercadería secuestrada incluía marcas reconocidas y modelos que habitualmente son objeto de falsificación o importación irregular.
El Código Aduanero argentino, mediante la Ley 22.415, penaliza la introducción y comercialización de productos sin el debido control impositivo y sanitario. La investigación identificó a los responsables de los comercios como presuntos integrantes de una cadena de distribución que abastece el mercado informal de indumentaria y calzado en Buenos Aires.
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De acuerdo con lo informado por el portal de Noticias Argentinas, en el marco de la causa, los oficiales procedieron al secuestro de toda la mercadería que no contaba con respaldo documental. No se informó sobre detenciones al cierre del operativo, aunque se anticipó que los responsables serán citados a declarar ante el juzgado interviniente.
El operativo de Retiro no fue un hecho aislado. El pasado 19 de mayo, otro procedimiento de similares características tuvo lugar en la zona comercial de la avenida Avellaneda, en el barrio de Flores. Allí, la policía decomisó más de 5.000 pares de zapatillas, también ingresadas de forma irregular y en parte falsificadas, junto con mercadería ilegal valuada en $240 millones.
La avenida Avellaneda es reconocida como uno de los polos más concurridos para la compra de ropa y calzado en la ciudad de Buenos Aires. Los sucesivos allanamientos en esa arteria y en Retiro reflejan la extensión de las redes de distribución que operan al margen de la ley en distintos puntos estratégicos de la capital.
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Según las fuentes consultadas, estos procedimientos buscan cortar el circuito de comercialización de productos de contrabando antes de que lleguen al consumidor final. Las investigaciones continúan para determinar el origen de los envíos y la posible existencia de depósitos mayoristas que abastecen a los comercios minoristas.
La Policía de la Ciudad incautó 831 pares de zapatillas falsificadas
A mediados del mes de abril pasado, la Policía de la Ciudad, en coordinación con la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ), ejecutó un allanamiento en un comercio de la localidad de Avellaneda y secuestró 831 pares de zapatillas falsificadas de primeras marcas, por un valor estimado de 35 millones de pesos. Según informaron las autoridades, se trató de un cargamento ingresado al país de forma ilegal desde Brasil, con mercadería de origen en China y Vietnam.
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El operativo se fundamentó en una investigación de ciberpatrullaje que permitió identificar no solo la operación digital de la empresa involucrada, sino también el emplazamiento físico de su local y uno de los domicilios de los sospechosos.
El dato diferencial surgió de la detección del mecanismo utilizado: la mercadería ingresaba al país a través de una empresa de micros de larga distancia, punto clave en el trazado de la logística del contrabando. Todas las evidencias colectadas fueron puestas a disposición del Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°4 y de la Secretaría N°4, responsables formales de la causa.
Durante la intervención, los agentes secuestraron no solo el calzado, sino también dos dispositivos posnet, una notebook y documentación considerada de interés. Las zapatillas incautadas simulaban ser de principales marcas internacionales y carecían de respaldo legal sobre su procedencia, infringiendo de manera directa la Ley de Marcas vigente en Argentina.
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La actuación en la vivienda del principal imputado permitió el decomiso de un celular y una libreta con anotaciones vinculadas a la operativa comercial del grupo, materiales que ahora serán sometidos a peritajes para determinar la amplitud de la organización y la potencial red de distribución dentro del país.
El avance judicial fue encabezado por el juez Alejandro Catanea y el secretario Diego Martin Fera Gómez, quienes avalaron la ejecución simultánea de los dos procedimientos en territorio bonaerense, articulando colaboración entre la Policía de la Ciudad, personal de Aduana y las unidades de investigación técnica.
El pedido de documentación a la empresa de micros de larga distancia representa una vía estratégica para trazar el circuito internacional del contrabando, ya que los registros de viajes pueden revelar la magnitud de la red, posibles operadores adicionales y eventuales responsables internos en el sector del transporte.
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