El ascenso al Aconcagua suele exponer a los andinistas a desafíos extremos y, en ocasiones, a situaciones críticas que exigen respuestas inmediatas. Este miércoles, un operativo de la Patrulla de Rescate se activó a gran altitud para asistir a un ciudadano estadounidense, cuya salud se vio gravemente comprometida en uno de los puntos más exigentes de la montaña. La rápida intervención permitió el rescate de un turista estadounidense hallado en grave estado a 6.000 metros sobre el nivel del mar.
De acuerdo con información publicada por el medio local Los Andes, el incidente comenzó cerca de las 14.10, cuando un guía alertó a las autoridades sobre el estado de K. N., quien permanecía dentro de una carpa en el campamento Berlín, sin capacidad para movilizarse por sus propios medios. La situación, registrada en la zona conocida como Cólera, derivó en una movilización urgente del personal especializado.
El equipo de rescate partió desde el refugio Nido de Cóndores y, al arribar, suministró bebidas y alimentos al montañista.
La evaluación médica confirmó un cuadro de mal agudo de montaña y edema agudo de pulmón, lo que obligó a administrar medicación y a organizar el descenso inmediato. El diagnóstico médico estableció la necesidad de una evacuación prioritaria, punto central en la dinámica de estas emergencias en altura.
El equipo logró trasladar a K. N. hasta el Servicio Médico de Nido de Cóndores alrededor de las 17.45, donde recibió atención directa. Más tarde, aproximadamente a las 19.30, un helicóptero realizó la evacuación definitiva hacia un centro de salud para recibir cuidados especializados.
El Ministerio de Seguridad destacó que la coordinación entre la patrulla y el personal sanitario logró estabilizar al andinista y garantizar su evacuación de manera segura en condiciones adversas. El caso resalta la importancia de los protocolos y la respuesta inmediata ante episodios de salud en la alta montaña, donde la altitud y el clima pueden acelerar el deterioro físico y complicar la logística de rescate.
El Parque Provincial Aconcagua concentra cada verano una intensa actividad de andinismo. Con el comienzo de la temporada de ascensos, que se inició el 1 de noviembre, se incrementa notablemente la presencia de visitantes internacionales y los desafíos asociados a la altura extrema.
Las autoridades del Parque Nacional Aconcagua reiteraron las recomendaciones para el ascenso y la necesidad de reportar cualquier síntoma durante la travesía. La temporada actual registra, hasta el momento, dos fallecimientos y varios operativos de rescate en las zonas de mayor altitud, bajo la supervisión de los organismos de seguridad y salud de Mendoza.
Mendoza: un andinista francés murió durante el ascenso al Aconcagua y es la segunda víctima en lo que va del año
Un andinista francés perdió la vida durante una expedición en el cerro Aconcagua, en Mendoza, en el tramo final de la travesía hacia la cumbre. Guillaumé Ferey, de 33 años y miembro de una expedición de la empresa Malku, falleció el 19 de enero de 2026 en la zona de La Cueva, a unos 6.700 metros sobre el nivel del mar.
En torno a las 12:30, el guía de la expedición advirtió que Ferey se desvaneció mientras ascendía en uno de los tramos más exigentes, conocido como La Canaleta, ya cerca de la cima. Según informaron fuentes del caso, el guía intentó tomarle los signos vitales, pero la respuesta fue negativa. La noticia fue reportada de inmediato al servicio médico de Nido de Cóndores y a la Patrulla de Rescate de la Policía de Mendoza, quienes comenzaron un operativo de emergencia en la alta montaña.
Las maniobras de reanimación cardiopulmonar se prolongaron durante media hora, con la aplicación de medicación de emergencia. El médico que atendió al turista constató el deceso en el lugar tras los intentos de reanimación. Minutos después, el personal de la Unidad Patrulla de Rescate de Alta Montaña (UPRAM) arribó al sitio, verificó la situación y organizó el descenso del cuerpo hacia Plaza de Mulas.
El caso fue puesto en conocimiento del Oficial Fiscal 11 y del ayudante fiscal Ricardo Iturbide, encargados de las actuaciones judiciales. En la reseña oficial del operativo, se indicó que Ferey formaba parte de una expedición de la empresa Malku, y que el episodio se produjo mientras transitaba el último tramo de ascenso, una zona reconocida entre andinistas por su altitud y dificultad.
Con este hecho, el Aconcagua suma dos muertes de andinistas extranjeros en lo que va del año. El primer caso se produjo el 4 de enero cuando un ciudadano ruso de 55 años falleció tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en el sector El Hombro, a unos 6.800 metros de altitud, también cerca de la cumbre.