Este lunes 11 de enero, el cuerpo sin vida de un hombre argentino de 30 años apareció en el lecho de un río en Colombia. El hallazgo activó una investigación judicial, mientras las primeras informaciones indicaron que el cadáver estaba desnudo y no mostraba signos visibles de violencia.
El joven fue identificado como Ángel Luciano Morales, un viajero oriundo de la provincia de Córdoba. Al momento de su muerte, se encontraba recorriendo el municipio de Piedecuesta, ubicado en el departamento de Santander, a unos 400 kilómetros de Bogotá.
Según pudo reconstruir este medio, los equipos de socorro del país sudamericano encontraron el cuerpo de “Lucho” en el lecho del río de Oro, a la altura de un barrio conocido como Hoyo Grande. Estaba desnudo y sin heridas visibles, siendo identificado por la Fiscalía General de la Nación.
Fueron los mismos vecinos de la zona quienes alertaron a las autoridades a alrededor de las 9 de la mañana sobre la aparición del cadáver en la ribera del río. Participaron unidades de Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos de Piedecuesta en la extracción.
Quién era “Lucho” Morales
El joven cordobés, conocido por su vida de mochilero, tenía un vínculo cercano con la comunidad de Piedecuesta y otros viajeros. Vivía en el municipio y contaba con el aprecio tanto de otros mochileros como de los residentes locales. Según el medio Vanguardia, algunos vecinos del barrio lo llamaban “El Argentino”.
Las autoridades judiciales recibieron el cuerpo y realizaron las diligencias correspondientes, según informó la Defensa Civil. Posteriormente, fue trasladado al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para los estudios pertinentes. La noticia se dio a conocer recién este viernes 16.
Tras la difusión del hallazgo, las redes sociales se inundaron de mensajes de apoyo para los seres queridos de la víctima. Numerosos usuarios aseguraron haberlo conocido durante sus viajes.
“Mi amigo, Luchito. Te voy a extrañar, mi loco. (Fue) de las personas más buenas que la vida me dio el placer de conocer. Gracias por tu amistad, amigo. Siempre te voy a llevar en mis pensamientos”, dice uno de los comentarios publicados en Facebook tras conocerse su fallecimiento.
Otro usuario agregó: “Murió haciendo lo que más le gusta; viajar, mochilear”. Según los testimonios publicados, el joven se dedicaba al malabarismo y tenía un profundo conocimiento del país que recorría: “Amaba mi país igual o más que yo. Siempre me mostró un lado amable, a pesar de lo que estuviera viviendo. Lucho era una gran persona y buen amigo. Descansa en paz”.
En tanto, su familia en Argentina hizo un pedido a través de redes sociales para contactar a otros viajeros que lo frecuentaban en ese país, a personas que lo vieron por última vez y a las autoridades locales.
El caso
Las causas de la muerte se mantienen bajo investigación oficial. El cuerpo no presentaba lesiones de arma de fuego ni cortopunzantes, y un informe preliminar confirmó la ausencia de heridas visibles, lo que deja abiertas diversas hipótesis.
Comentarios en redes sociales donde usuarios mencionaron que Morales habría sufrido un accidente tres días antes y fue atendido en una clínica antes de su hallazgo en el río. Sin embargo, esta versión procede solo de publicaciones digitales y carece de confirmación oficial.
El fallecimiento de Morales provocó manifestaciones de dolor y solidaridad en su entorno, tanto entre amigos como familiares y conocidos de la comunidad viajera, quienes expresaron su pesar a través de redes sociales. El caso ha generado inquietud sobre la seguridad de los viajeros extranjeros en la región.
La Fiscalía General de ese país continúa las pesquisas para esclarecer los hechos, con el apoyo del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Por su parte, la familia de Morales adelanta trámites para la repatriación del cuerpo, mientras aguarda información oficial sobre las causas de su fallecimiento.