Los pasajeros del AMBA que arribaron en el último vuelo procedente de Reino Unido dieron negativo de coronavirus y quedaron aislados

Las personas deberán hacer aislamiento en su domicilio y habrá un seguimiento telefónico durante al menos siete días

Desde que se reabrió el turismo en la Ciudad de Buenos Aires, se obtuvo resultados de 31.795 test: 31.586 dieron negativo y 209, positivo
Desde que se reabrió el turismo en la Ciudad de Buenos Aires, se obtuvo resultados de 31.795 test: 31.586 dieron negativo y 209, positivo

El vuelo BA245 de la compañía British Airways aterrizó en el aeropuerto internacional de Ezeiza, procedente de Londres, ayer, a las 9:10, diez minutos antes del horario estimado de llegada. Los 175 pasajeros esperaron al menos tres horas dentro del avión: habían viajado durante más de trece horas desde el otro lado del Atlántico. Los aguardaba una burbuja sanitaria en el hall del aeropuerto, tras la decisión del Gobierno de suspender toda conexión aérea con Gran Bretaña por la aparición de una nueva cepa del coronavirus.

Hubo desconcierto, improvisación, se implementó un protocolo repentino y especial que obligó la sanitización y liberación del área de migraciones a fin de evitar el contagio de otros pasajeros que habían arribado en otros dos vuelos procedentes de Europa -Air France a las 8.45 desde París e Iberia a las 8.55 desde Madrid-.

Los familiares que esperaban fuera de las plataformas de Ezeiza manejaban informaciones distintas, ninguna oficial: las versiones de los medios y las órdenes que compartían de los pasajeros que podían contactarse desde dentro del avión. Hubo trascendidos que indicaban que iban a quedar todos aislados en un hotel de la Ciudad de Buenos Aires, o que se habían predispuesto una serie de colectivos para enviar a los pasajeros con domicilios en el interior del país.

Sin información oficial de los ministerios que coordinaron la recepción del último vuelo autorizado desde Reino Unido, la cartera de Salud y de Transporte y la Dirección Nacional de Migraciones (DNM), dependiente del Ministerio del Interior, el operativo especial que se montó en el Aeropuerto de Ezeiza fue relatado por un pasajero y por el responsable de los testeos.

Franco David Chea tiene 23 años y es delantero del AO Paleochoras, un equipo de la cuarta división del fútbol griego. Con inferiores en Independiente y pasado en clubes del ascenso como Colegiales y Midland, emigró a Europa a mediados del año pasado. Desde entonces no volvió al país. Tenía vuelo de regreso el viernes 18 de diciembre por Iberia. Una hora antes de embarcar se lo cancelaron y le reasignaron el viaje para el domingo 20 por British. Lamentó su mala suerte sin saber que iba a subirse al último vuelo proveniente de Londres.

Según la cartera de Salud, arribaron en los últimos diez días 394 pasajeros provenientes de Inglaterra
Según la cartera de Salud, arribaron en los últimos diez días 394 pasajeros provenientes de Inglaterra

Lo supo, oficialmente, cuando arribó al día siguiente en el Aeropuerto de Ezeiza. “Cuando aterrizamos a las 9:10 nos avisaron que era el último avión que había salido desde el Reino Unido. Estuvimos desde las nueve hasta las doce del mediodía dentro del avión”, relató en diálogo con el periodista Diego Schurman en Radio Continental. Contó que el avión estaba lleno, que no había distanciamiento entre los pasajeros y que se respetó el uso adecuado del barbijo. Y reveló que primero hicieron descender a los residentes en la Ciudad de Buenos Aires, después a los que denunciaron domicilio en el interior del país y finalmente a los que viven en la Provincia de Buenos Aires.

Él bajó en el segundo turno. Afuera lo estaba esperando su papá para llevarlo a su Rosario natal. Le pidieron la declaración jurada y el comprobante de su test negativo que había presentado antes de subirse al avión. Estuvo demorado unos minutos y le pidieron, según su declaración, que hiciera la cuarentena domiciliaria durante al menos siete días. No le importó perderse la Navidad en un contexto normal, expresó su alegría de haber vuelvo a ver a su familia después de un año y medio. Una publicación del Gobierno nacional anunciaba el mismo plazo: los pasajeros debían acreditar un test de PCR con resultado negativo y un seguro COVID para ingresar al país y cumplir un aislamiento de una semana.

Una fuente cercana a las autoridades nacionales había adelantado que “con PCR negativo pueden entrar pero van a registrar pasajero por pasajero, ciudad por ciudad y casa por casa”. El seguimiento lo reconoció también Mario Schiter, director científico de Lectus, la empresa encargada de realizar los exámenes a los pasajeros del último vuelo británico. “La totalidad del vuelo va a ser monitorizada por los próximos siete días mínimamente”, informó en una entrevista con el periodista Luis Novaresio por Radio La Red.

El experto admitió que fueron convocados de urgencia para hacerle los estudios exclusivamente a los pasajeros que provenían de Gran Bretaña. “Me pidieron que organizara en el centro médico de Ezeiza un operativo para hacer PCR, los hisopados nasofaríngeos, en tiempo real a los pasajeros de este vuelo en particular. Son tests exactamente iguales a lo que hacemos en los laboratorios de biología molecular de clínicas, sanatorios, hospitales pero en tiempo. Se llega al resultado en un término de dos horas”, advirtió. Lo que no sabía es si tenía que hacerle hisopado a setenta pasajeros o a los cinco que se habían subido al avión sin haberse hecho un PCR previo.

Las cabinas donde se realizan los test de saliva en el Aeropuerto de Ezeiza (Gustavo Gavotti)
Las cabinas donde se realizan los test de saliva en el Aeropuerto de Ezeiza (Gustavo Gavotti)

Todos los pasajeros del vuelo BA245 de la compañía British Airways que declararon domicilio en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires dieron resultado negativo. “Cuando supimos de la disposición nacional de la suspensión de los vuelos y el arribo de este último de hoy a la mañana, definimos aislar a los pasajeros que hayan declarado que su estadía en la Provincia de Buenos Aires”, señaló el viceministro de salud provincial Nicolás Kreplak a través de un comunicado. La cartera sanitaria bonaerense difundió que dispuso el aislamiento preventivo y domiciliario de quienes arribaron ayer desde Gran Bretaña. “Completaron una declaración jurada con domicilio de permanencia y un teléfono de contacto, al validar la veracidad de los datos y las evaluar las condiciones de los alojamientos, se autorizó que el aislamiento sea domiciliario, durante catorce días y con seguimiento telefónico”, ratificaron.

Son 38 argentinos y nueve extranjeros los pasajeros que quedaron aislados en sus domicilios en el territorio bonaerense. La Ciudad, por su parte, sostuvo que fueron 113 las personas que expusieron en su declaración jurada domicilio en el ámbito porteño. “Estamos trabajando de manera articulada y a contra reloj entre el gobierno provincial, la Dirección de Migraciones y el Ministerio de Salud nacional para poder brindar todas las condiciones necesarias para el seguimiento del aislamiento de estas personas y evitar al máximo que la nueva cepa se instale en nuestro país porque sería una situación muy complicada”, consideró Leticia Ceriani, subsecretaria de Gestión de la Información, Educación Permanente y Fiscalización del Ministerio de Salud bonaerense.

La funcionaria dijo que el seguimiento telefónico tiene dos propósitos: verificar el cumplimiento del aislamiento y servir para proceder con inmediatez ante la aparición de algún síntoma. E informó que el procedimiento se extendió a todos los pasajeros que arribaron desde Reino Unido e Italia -donde ya se registró la circulación de la nueva cepa- en los últimos diez días. El comunicado de la provincia de Buenos Aires precisa que “la cartera sanitaria ya identificó a 394 pasajeros provenientes de Inglaterra y a 136 que llegaron de Italia en los últimos 10 días para también incluirlos en el seguimiento telefónico y poder realizarles un test diagnóstico para descartar casos positivos de COVID-19 entre los recientes llegados al país”. Desde el Ministerio del Interior informaron que están notificándoles a todas las autoridades de aplicación -las provincias y la Ciudad de Buenos Aires- la dirección y los contactos de los pasajeros que arribaron desde la isla europea para que operen en los controles preventivos.

El lunes se testearon 2.285 personas, según reportó el gobierno porteño: 600 en el Edificio de la Munich, 775 en el Centro de Convenciones Buenos Aires (CEC), 472 en la terminal Dellepiane, 890 en el aeropuerto de Ezeiza, 175 en el predio de San Lorenzo y 332 en la Unidad Sanitaria Móvil. En total, las personas testeadas son 39.057 y de los 31.795 resultados acumulados, 31.586 dieron negativo y 209, positivo.

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