El 8 de enero del 2018 el desprendimiento de un acantilado en las playas de barrio Camet, en Mar del Plata, causó la muerte de Emma Perazzo, de sólo 3 años de edad. Para esta temporada el municipio había prometido 40 carteles, pero la realidad es que no fueron colocados en su totalidad.
Ayer martes los mismos guardavidas que el año pasado habían peleado por rescatar a la beba pasaron el aniversario de la tragedia colocando señales de advertencia hechas por ellos mismos, en un intento por evitar más accidentes en su playa.
Con el antecedente de la muerte de Emma, ocurrida en enero pasado a metros de la Planta de Afluentes Cloacales de Mar del Plata, el gobierno local había prometido, entre otras cosas, la colocación de 40 nuevos letreros para advertir el peligro de derrumbe en la zona norte y sur de la ciudad balnearia. Estos iban a ser incorporados a los 17 que ya existían. Pero no ocurrió.
Cuando se avanza en auto por la avenida Félix U. Camet, pueden verse carteles que previenen sobre los desprendimientos. Pero en la playa el paisaje es diferente. Sobre los acantilados hay pintadas con aerosol que advierten del peligro, hechas y mantenidas por los propios guardavidas de la playa, que tuvieron que sumar las latas de pintura a sus herramientas de trabajo, a pedido de los propios papás de Emma el año pasado.
Como los carteles que había anunciado el municipio no llegaron, los guardavidas de la playa decidieron construir su propia cartelería. Los rescatistas Marcelo Gonzalez Galdós, Emiliano Tito, Johanna González Galdós, Mariano González Galdós y Roberto Pescader, colocaron ayer sus señales a lo largo de toda la playa.
"Hay gente que no toma conciencia, nosotros les avisamos, les decimos que el derrumbe no avisa, pero igualmente no se mueven o te miran mal", le contó a Infobae Johanna González Galdos, una de las guardavidas que se puso al hombro la iniciativa, cuando se encontraron con que los carteles que se habían prometido no llegaron a la playa.
"Ante esa ausencia nosotros decidimos hacer algo, porque no queremos que el turista o el vecino tengan que pasar algo así, tener que estar otra vez revolviendo los escombros si se puede prevenir", insistió González Galdos, guardavidas desde 2010 y que viene de una familia ligada desde hace varias generaciones al sector. Su primo, Mariano Gonzalez Galdós, inclusive presentó un proyecto, motivado por la tragedia de Emma, que hoy intenta informar y concientizar sobre los peligros de la playa.
Además de los carteles para esta temporada se había anunciado la prohibición de circular o detener automóviles o cualquier otro tipo de vehículo a una distancia de menos de 25 metros del borde del acantilado. Incluso que no podrían permanecer ni siquiera personas a 15 metros y que habría multas para quienes no respetaran la prohibición.
Se había detallado que el cumplimiento de la nueva normativa sería controlada por agentes de la Subsecretaría de Transporte y Tránsito y de la Subsecretaría de Inspección General, además del personal de Guardaparques de Mar del Plata. Sin embargo, quizás afectados por la retención de tareas municipales, nada de eso ocurrió.
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