Qué es el ambiente hipertensivo y por qué muchas parejas comparten la presión arterial alta

Un estudio de la Asociación Americana del Corazón advirtió que el estilo de vida en común a lo largo de los años incide en la dieta y los hábitos saludables. Qué recomiendan los expertos ante un factor de riesgo cardiovascular que puede prevenirse

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Un nuevo estudio encontró que muchas parejas en todo el mundo pueden compartir la presión arterial alta (Getty)
Un nuevo estudio encontró que muchas parejas en todo el mundo pueden compartir la presión arterial alta (Getty)

Después de los 40 o 50 años, las parejas que conviven durante largo tiempo construyen un mundo compartido que incluye familia, amigos, hobbies y también -desafortunadamente- problemas de salud. En especial, es probable compartir aquellas dolencias que son prevenibles y están vinculadas con los hábitos de estilo de vida, como la obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial.

Ahora, una nueva investigación publicada en el Journal of the American Heart Association, la revista de la Asociación Americana del Corazón, ratificó esta afirmación y reveló que existe una relación significativa en la prevalencia de la hipertensión arterial entre cónyuges de parejas mayores de 50 años en Estados Unidos, Inglaterra, China e India.

El estudio indicó que si uno de los miembros de la pareja tiene presión arterial alta, es probable que el otro también la tenga, siendo esta tendencia más marcada en China e India debido a factores culturales y el valor que se le da a tiempo en familia.

Se denomina hipertensión a la presión de la sangre en los vasos sanguíneos demasiado alta (de 140/90 mmHg o más). La presión arterial alta es el principal factor de riesgo para sufrir una enfermedad cardiovascular.

En octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el preocupante aumento de casos de hipertensión a nivel mundial. En su primer informe sobre el impacto global sobre hipertensión, señaló que las cifras de personas afectadas por esta condición se elevaron de 650 millones a 1.300 millones en el lapso de 1990 a 2019.

Además, al no producir síntomas en la mayoría de los casos, es una enfermedad subdiagnosticada, ya que, según las estimaciones de la OMS, el 46% de los adultos hipertensos desconocen que padecen esta afección.

Ambientes hipertensivos

"Una deliciosa muestra de la dieta mediterránea, repleta de vegetales frescos, huevos, frutas y el distintivo aceite de oliva. Un festín de sabores que no solo alimenta el cuerpo, sino que también promueve la salud y la longevidad. (Imagen ilustrativa Infobae)
"Una deliciosa muestra de la dieta mediterránea, repleta de vegetales frescos, huevos, frutas y el distintivo aceite de oliva. Un festín de sabores que no solo alimenta el cuerpo, sino que también promueve la salud y la longevidad. (Imagen ilustrativa Infobae)

Consultado por Infobae, el doctor Oscar Mendiz, director del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario Fundación Favaloro precisó que la hipertensión no es contagiosa, pero sí algunos factores de riesgo que predisponen a su aparición suele ser compartidos en personas que conviven, parejas o familiares.

Esto significa que a medida que se extiende el tiempo compartido en una pareja o familia, se construye un ambiente en común, con sus propias pautas de alimentación, actividad física, rutinas de sueño etc. Esto no implica que la salud de cada miembro de la pareja sea siempre un espejo del otro, pero sí que el universo en común es terreno fértil para los beneficios -o factores de riesgo asociados- a los comportamientos cotidianos.

“La hipertensión es altamente prevalente, se estima que uno de cada cuatro adultos mayores somos hipertensos, por ende que uno se encuentre con otro hipertenso es fácil. Lo que sí considero que es “contagioso” -entre comillas, por supuesto- es el estilo de vida. Esto significa que uno tiene una forma de alimentarse, una manera de dormir, una forma de relacionarse con la vida y realizar actividades, que en las parejas suele compartirse a lo largo de los años”, explicó el doctor Mendiz.

El alto consumo de sodio (sea como sal de mesa o en alimentos ultraprocesados), el bajo consumo de frutas y vegetales, el consumo abusivo de alcohol y la falta de actividad física son los principales factores de riesgo para tener hipertensión, según detalla la OMS.

Los investigadores sugieren intervenciones en pareja para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la presión arterial alta, como la detección en pareja, el entrenamiento de habilidades o la participación conjunta en programas de tratamiento  (Imagen ilustrativa Infobae)
Los investigadores sugieren intervenciones en pareja para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de la presión arterial alta, como la detección en pareja, el entrenamiento de habilidades o la participación conjunta en programas de tratamiento (Imagen ilustrativa Infobae)

El estudio de la Asociación Americana del Corazón realizó un análisis sobre datos de 3.989 parejas americanas, 1.086 inglesas, 6.514 chinas y 22.389 indias, observando que en Inglaterra la prevalencia de hipertensión en parejas era aproximadamente del 47%, en Estados Unidos del 38%, en China del 21% y en India del 20%.

Según el relevamiento, las esposas casadas con maridos hipertensos mostraban una mayor probabilidad de sufrir la misma condición, destacando un incremento del 26% en China. Los estudios se basaron en encuestas de hogares y mediciones de la presión arterial, considerando hipertensión a presiones sistólicas superiores a 140 mm Hg o diastólicas superiores a 90 mm Hg.

“El nuestro es el primer estudio que examina la relación entre la presión arterial alta en parejas de países de ingresos altos y medios. Queríamos saber si muchas parejas casadas que a menudo tienen los mismos intereses, entorno de vida, hábitos de vida y resultados de salud también pueden compartir la presión arterial alta”, dijo el coautor principal del estudio, el doctor Jithin Sam Varghese, profesor asistente de investigación en el Instituto Emory Global Diabetes del Centro de Investigación de la Universidad Emory en Atlanta, EEUU.

“Nos sorprendió descubrir que, entre muchas parejas mayores, tanto el marido como la mujer tenían hipertensión arterial en EEUU, Inglaterra, China y la India. Por ejemplo, en Estados Unidos, entre más del 35% de las parejas de 50 años o más, ambos tenían hipertensión”, puntualizó el autor principal Chihua Li, becario postdoctoral en la Universidad de Michigan.

Los autores sugirieron que en sociedades con una fuerte cohesión familiar, donde se comparte las actividades sociales y las cenas o almuerzos cotidianos, el estilo de vida en común aumenta la probabilidad de que los dos miembros de la pareja sufran el trastorno cardiovascular.

(iStock)
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“La hipertensión arterial es más común en EE.UU. e Inglaterra que en China e India, sin embargo, la asociación entre el estado de la presión arterial de las parejas fue más fuerte en China e India que en EE.UU. e Inglaterra. Una de las razones podría ser cultural. En China y la India existe la firme creencia de permanecer unidos como una familia, por lo que las parejas podrían influir más en la salud del otro”, dijo el coautor del estudio Peiyi Lu, de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia.

Mendiz señaló a Infobae que es menos frecuente encontrar una pareja en la que “uno de los miembros sea muy saludable -ya sea en la dieta, hacer deporte, mantener estable su peso corporal- y el otro no”.

Según el cardiólogo, si uno de los integrantes controla los factores de riesgo es probable que los dos lo hagan, en el mismo sentido es habitual observar parejas en las que los dos miembros no combaten los riesgos cardiovasculares asociados y prevenibles, como obesidad, diabetes, etcétera. “Creo que ésa es realmente la causa que hay que enfrentar. Por otro lado, con cambios de época sería bueno que desmitifiquemos esa cosa de que la obesidad es un es una estigmatización, La obesidad es una enfermedad y hay que combatirla. Este sin estigmatizar. Y la hipertensión es lo mismo, es una enfermedad, la tenemos que combatir, la tenemos que prevenir y la tenemos que tratar.

“Se trata de una investigación muy bien desarrollada, más allá de sus limitaciones. Evaluó personas heterosexuales que vivieran bajo el mismo techo. Encontraron una asociación estadísticamente significativa. A partir de los resultados, se podría medir la presión arterial en una persona con hipertensión e incluir a la pareja. Entonces, se podría detectar casos más tempranamente, tratarlos y aplicar medidas de cambios de hábitos como un modo de reducir la tasa de mortalidad por hipertensión”, dijo a Infobae Nicolás Renna, médico cardiólogo, presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) y docente de la Universidad Nacional de Cuyo, cuando se conoció el estudio de Asociación Americana del Corazón .

Según los cálculos de la OMS, el 46% de los adultos hipertensos desconocen que padecen esta afección. (Imagen ilustrativa Infobae)
Según los cálculos de la OMS, el 46% de los adultos hipertensos desconocen que padecen esta afección. (Imagen ilustrativa Infobae)

Así, la investigación subraya la importancia del entorno familiar en el diagnóstico y tratamiento de la hipertensión arterial, y propone reconsiderar la perspectiva individualista adoptada habitualmente en el abordaje de las políticas de salud pública respecto a esta condición. Los investigadores invitan a evaluar los factores sociológicos que rodean a cada paciente. La relevancia de este estudio radica en el impacto de la hipertensión como uno de los principales factores de riesgo cardiovascular modificables.

¿Cuál es la presión arterial normal?

El cardiólogo y presidente de la Sección de Estrés de la World Federation for Mental Health (WFMH), Daniel López Rosetti, detalló en Infobae que la presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos sanguíneos. Se mide en milímetros de mercurio (mm Hg) y se expresa con dos números, como por ejemplo 120/70 mm Hg.

“La presión arterial debe ser menos de 140 milímetros de mercurio como máxima o sistólica, y menos de 90 milímetros de mercurio como mínima, o diastólica. Es decir, 14-9, pero los médicos siempre tratamos de que sea un poco menor que eso, lo ideal es no superar 13,5-8,5. Por eso, si ya tiene usted 90 o 140, lo recomendable es realizar una consulta al médico”, sumó López Rosetti.