COVID-19 en casa: cinco claves para tener en cuenta en esta segunda ola

En la actualidad existe un 63% más de pacientes activos de lo que hubo durante la primera ola. Ante el aumento de exponencial casos, expertos consultados por Infobae recomiendan no relajarse. Qué hay que saber

"Una recomendación es que se puedan medir la saturación del oxígeno con un oxímetro", dicen los expertos Shutterstock
"Una recomendación es que se puedan medir la saturación del oxígeno con un oxímetro", dicen los expertos Shutterstock

Descansar, hidratarse y sobre todo estar atento a lo que el cuerpo nos dice. Parecen medidas básicas, pero no lo son: cada vez más personas se encuentran cursando la enfermedad de COVID-19 en su hogar, muchas de ellas, de forma solitaria. A diferencia de lo que fue la primera ola, cuando la información no era la misma y los casos no se contaban de a tantos, es común que muchas personas se relajen o no sepan bien qué hacer.

En este contexto, la segunda ola avanza. Según la Unidad de Datos de Infobae, hoy hay 63% más de pacientes activos de lo que tuvimos durante la primera ola. En estos momentos hay 283.358 contagiados cursando activamente la enfermedad: son los que tienen los síntomas y mayormente se encuentran aislados en sus domicilios. El 2% ( 5.317) está en terapia intensiva.

El mayor pico de activos se dio el 22 de octubre pasado, con 173.839 pacientes activos.

Mirna Biglione, investigadora en el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y SIDA, que depende la Universidad de Buenos Aires y el CONICET, y miembro de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, recomienda una serie de medidas claves para llevar adelante.

Una recomendación es que se puedan medir la saturación del oxígeno con un oxímetro, que es fácil de medir y evaluar. Se pone en el dedo medio de la mano, y entonces evaluar si esa saturación de oxígeno con valores normales de 97 para arriba se mantiene o empieza a descender. En ese caso debe consultar con su médico”, dice Biglione

Los porteños comenzaban así el aislamiento que confinaría a la mayoría de ellos -al igual que a sus compatriotas de todo el país-, en una cuarentena que, en ese momento, se pensaba por 12 días. La realidad y la necesidad de aplanar la curva hizo que se extendiera -con mucha elasticidad, es cierto- hasta el día de hoy.
Los porteños comenzaban así el aislamiento que confinaría a la mayoría de ellos -al igual que a sus compatriotas de todo el país-, en una cuarentena que, en ese momento, se pensaba por 12 días. La realidad y la necesidad de aplanar la curva hizo que se extendiera -con mucha elasticidad, es cierto- hasta el día de hoy.

Nigel Watson, director ejecutivo de Wessex Local Medical Committees, que se espera sea una de las primeras áreas en implementar el esquema de monitoreo en el hogar, dijo que: “la evidencia ahora era bastante sólida de que si la saturación de oxígeno caía al 94% o 93% el riesgo de mortalidad aumentaba a alrededor del 13%, y si cayera por debajo de ese nivel, el riesgo crecía alrededor del 28%”.

Por otro lado encontramos casos de personas que les parece que están asintomáticas y que no sienten la falta de aire. Si uno hace una tomografía se puede encontrar infiltrado pulmonar. Se lo llama disnea dulce y es la disociación entre los síntomas y el cuadro clínico que se ve por imagen. El oxímetro es clave porque nos dice la saturación de oxigeno que tiene el paciente”, agrega la especialista

Debemos recordar que hay casos que se presentan con cuadros gastrointestinales. “Pueden empezar con diarrea y vómitos y no presentar fiebre al comienzo o cuadro respiratorio y puede ser un COVID”, agrega Biglione.

Un signo a tener en cuenta es la fiebre.Si la persona empieza a sentirse afiebrada o ya sabe que tiene fiebre, tiene que medirse para observar si aumenta a niveles altos. La temperatura se considera alta si es superior a 38 °C cuando se mide con el termómetro en la boca”, explica la investigadora.

“Es el peor momento de la pandemia, tenemos una cantidad de casos como nunca hemos tenido y con un crecimiento muy importante", dice a Infobae el infectólogo Lautaro De Vedia
“Es el peor momento de la pandemia, tenemos una cantidad de casos como nunca hemos tenido y con un crecimiento muy importante", dice a Infobae el infectólogo Lautaro De Vedia

Y agrega: “Nos puede ayudar a diferenciar cansancio (por la fiebre o el malestar físico) del cansancio que provoca la dificultad para respirar (disnea), por una saturación de oxigeno baja. Eso puede indicar si el paciente necesita oxígeno o internación. Por supuesto, hay que considerar todas las medidas de bioseguridad o protección para evitar contagiar a convivientes.

En diálogo con Infobae, el infectólogo Lautaro de Vedia, ex presidente y actual miembro de de Sociedad Argentina de Infectología (SADI), advirtió: “Es el peor momento de la pandemia, tenemos una cantidad de casos como nunca hemos tenido y con un crecimiento muy importante. La gran esperanza es que en las últimas dos semanas el promedio de casos se estancó, sumado a las pautas que hoy dictó el Presidente, de mayor cuidado, que creo que hay que respetar”.

“Hay que seguir cuidándonos, mientras esperamos que baje la ocupación de camas de terapia intensiva que es proporcional a la cantidad de casos y hasta que vengan más vacunas, que es el gran desafío que tenemos por delante. Recién está vacunado el 17% de la población argentina, y hasta que no lleguemos mínimo a un 30% para englobar a las personas de riesgo no vamos a poder empezar a controlar la situación epidemiológica”, precisó.

De acuerdo a de Vedia, “con las medidas que se extendieron hoy se gana tiempo, pero esto tiene que ser a cambio de que vayan arribando más y más vacunas y se las aplique lo más rápido posible”.

Según los expertos no toda la gente usa correctamente los barbijos y máscaras (Fernando Calzada)
Según los expertos no toda la gente usa correctamente los barbijos y máscaras (Fernando Calzada)

Biglione dice que “se perdió un poco el temor, pasó tanto tiempo, las personas se cansaron y empezaron a tener menos cuidados, a no estar tan en alerta como antes”

Y sigue: “Vemos que los barbijos que se usan no son barbijos, que las máscaras que se usan no son adecuadas o no se usan bien, como collar en vez de tapa boca nariz. Por otro lado tenemos el factor que el año pasado, hubo una cuarentena estricta de mayor tiempo y ahora veníamos viviendo sin tanta restricciones. A esto se le suma que este año tenemos las variantes circulando en distintas provincias, la variante de Manaos y la británica que son más contagiosas y tiene más transmisibilidad. Esto te multiplica la cantidad de casos con respecto al año pasado”

Cuando comparamos cada ola, cierra Biglione, se debe tener en cuenta si la cantidad de testeos son sucientes: “Como dijo la OMS, esa proporción de positividad debe ser de un 10 por ciento para saber que estamos testeando bien”.

Con información de la Unidad de Datos de Infobae

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