La alergia es una enfermedad que se la reconoce como de hipersensibilidad, debido a que el organismo reacciona de forma exagerada ante elementos y sustancias que para la mayor parte de la población pueden pasar desapercibidos.

La respuesta que da el cuerpo es de tipo inmunológica: anticuerpos como la  inmunoglobulina E no actúan en la etapa de defensa. De esta manera cuando el organismo reconoce la presencia de alérgenos, desencadena una serie de mecanismos en donde se produce la liberación de sustancias como la histamina. Finalmente se manifiesta el síntoma alérgico y se produce un cuadro de inflamación.

Cuando  el síntoma alérgico se manifiesta, se produce un cuadro de inflamación

"A su vez otras células son atraídas al lugar, las más significativas son los eosinófilos. Estas cambian un poco el panorama porque su presencia hace que ante el cambio de temperatura, se manifiesten los mismos síntomas en el paciente, es decir, distintos factores no vinculados a lo que causa la afección producen la alergia y también pueden desencadenar problemas", explica Leonardo Greiding, médico especializado en alergia e inmunología.

Por eso, siempre debemos estar muy atentos a las señales de nuestro cuerpo ya que puede suceder que la alergia deje de ser ser estacional y se cronifique. Greiding explica que el primer signo siempre es clínico, "suele pasar que muchos pacientes manifiestan síntomas alérgicos como picazón o estornudos entre los meses de septiembre y octubre, pero luego extienden estos síntomas cuando llega el otoño y el invierno. Esto nos muestra que ya dejó de ser un problema focalizado para convertirse en perenne", dijo. 

¿De qué manera podemos combatir la alergia?

– Control ambiental: evitar que el paciente esté en contacto con las sustancias que le producen alergia. Se recomienda evitar el exceso de muebles, alfombras y todo mobiliario que pueda acumular ácaros y polvo y realizar una aspiración profunda de todos los ambientes del hogar

– Tratamiento con medicamentos: los más utilizados son los antihistamínicos, que bloquean la acción de la histamina y los corticoides los cuales son recetados para controlar la alergia, especialmente cuando ésta se transforma en "inflamación alérgica", ya que frenan todo el agravamiento que esta inflamación produce

– Tratamiento con vacunas: se aplica a los pacientes las sustancias a las cuales son alérgicos. Debe realizarse durante un tiempo prolongado, ya que la intención es modificar la respuesta inmunológica del enfermo para que no reaccione con síntomas alérgicos cuando esté en contacto con los alérgenos.

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