Berni quedó otra vez en el centro de la escena por sus críticas al Gobierno por el manejo del conflicto mapuche

El ministro de Seguridad bonaerense dijo que los mapuches son terroristas y cuestionó públicamente la estrategia de la Casa Rosada en el conflicto del sur

Sergio Berni se sostiene con el respaldo de Kicillof. Alberto Fernández no lo quiere ni ver
Sergio Berni se sostiene con el respaldo de Kicillof. Alberto Fernández no lo quiere ni ver

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kiciloff, no piensa pedirle la renuncia a su ministro de Seguridad, Sergio Berni, pese a sus últimas declaraciones públicas donde marcó claras diferencias con la Casa Rosada al asegurar que los ataques de mapuches en el sur del país son actos de terrorismo y que el Estado debe utilizar todas las herramientas que tiene a su alcance para frenar la ola de violencia.

Ayer, el presidente Alberto Fernández habilitó el envío de gendarmes a Río Negro. Sin embargo, en una carta dirigida a la gobernadora Arabela Carreras puntualizó que no es función del gobierno nacional “brindar más seguridad a la región” y reforzar la presencia en las rutas nacionales. Las palabras del Jefe de Estado provocaron la reacción de autoridades locales y del arco opositor.

“Acá se discute si es una acción vandálica o terrorismo. Cuando el bien vulnerado que se ha atacado es la vida, hablamos de homicidios. Cuando el bien vulnerado es la libertad, hablamos de secuestro... Y cuando el bien tutelado es la paz social, hablamos de terrorismo; no hay que siquiera que dudarlo”, aseguró el funcionario bonaerense esta mañana en diálogo con radio Del Plata. Berni aseguró que no tiene ninguna duda de que el Estado debe “poner todo el esfuerzo” para “terminar con este tipo de acciones”. Recordó además que como Secretario de Seguridad durante el gobierno de Cristina Kirchner enfrentó el inicio de esta ola de violencias: “Me fui a Bariloche, me comprometí a trabajar, hubo varias detenciones y no tuvimos más problemas”.

Sergio Berni y Aníbal Fernández
Sergio Berni y Aníbal Fernández

Voceros de la gobernación bonaerense informaron que Kiciloff no le pedirá a Berni que dé un paso al costado. “Lo voy a mantener”, le dijo a sus colaboradores más inmediatos. El mandatario provincial se enteró de las últimas declaraciones de Berni mientras viajaba en una combi rumbo a Mar Chiquita y Santa Clara del Mar donde inaugurará obras eléctricas.

Mientras tanto, en Olivos, Alberto Fernández le dijo a su entorno que no le importa lo que diga Berni y recordó a su entorno que el funcionario no fue impulsado por él. El candidato del Presidente para la seguridad de la provincia de Buenos Aires era Diego Gorgal, allegado al massismo, pero el kirchnerismo duro se opuso.

Kiciloff llevó a ese lugar a Berni ni bien asumió en diciembre de 2019 para manejar a la Policía Bonaerense, una fuerza de más de 120 mil integrantes, por sugerencia de Cristina Kirchner. Berni, desde el comienzo de su gestión, tuvo duros cruces con la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, sobre el manejo del área. El enfrentamiento más serio lo tuvo en marzo de este año cuando se produjo la desaparición de una nena de 7 años en Villa Lugano, que apareció unos días después en Luján. Allí tomó del cuello, al número 2 de Frederic, Eduardo Villalba, luego de una fuerte discusión.

Berni reconoció hace unos días que después del 14 de noviembre existe la posibilidad de que abandone su puesto y que también se vaya del Frente de Todos. En una entrevista televisiva dijo que su agrupación, 20 de noviembre, está dispuesta a sentarse a discutir el futuro político de la coalición de gobierno.

Los últimos episodios de violencia que desataron grupos mapuches en Río Negro derivaron en un nuevo frente de conflicto para el Gobierno en plena campaña electoral. Existe malestar en la gobernación rionegrina por la “falta de acción” ante la escalada de los conflictos territoriales con los grupos autodenominados mapuches que fue avivado aún más por la carta abierta que Alberto Fernández le envió a la mandataria provincial Arabela Carreras.

Si bien desde la Casa Rosada anunciaron un despliegue mayor de gendarmes para reforzar los controles, optaron por dejar en claro públicamente, al mismo tiempo, que no es responsabilidad del Ejecutivo nacional ocuparse de ampliar la seguridad de la región ante este tipo de hechos delictivos. El argumento fue mal recibido en la provincia, tanto por la gobernadora como por el intendente de Bariloche, que calificó la carta como “una falta de respeto”.

En otra entrevista concedida a Futurock, Berni amplió su visión sobre ese mismo tema: “En esto no hay que analizar muchas cosas. Hay que recorrer la zona sur, la zona donde se ha enfocado el conflicto y van a entender que la paz social está alterada, la gente tiene temor. Otra definición del terrorismo es infundir ideas a través del temor de la población y en toda esa zona la gente está atemorizada porque cree que le puede pasar en cualquier momento lo mismo que a otras personas”.

La intervención del mandatario en el conflicto se suma a otro gesto polémico. El embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, pidió recientemente que le concedan libertad condicional a Facundo Jones Huala, quien cumple una condena por ataques vandálicos en el país vecino.


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