Un público esencialmente formado por la llamada "familia militar" llenó la Sala Gorostiza en la Feria del Libro para asistir a la presentación de "Crónica de una guerra negada", de Jorge Héctor Di Pasquale (71), ex Teniente Coronel del Ejército Argentino, preso por su participación en la represión durante la dictadura. Cierto nerviosismo en el ingreso -las puertas se cerraron a las 20:30 exactas con casi todos los asientos ocupados y el servicio de orden no quería dejar ingresar a nadie más quizás por temor a eventuales incidentes- pero la presentación se desarrolló con total normalidad. Y esa tal vez sea la gran novedad.

Entre el público, algunos familiares de víctimas de la guerrilla, como Jovina Luna, hermana de un soldado conscripto asesinado durante el asalto a un cuartel de Formosa, o Silvia Ibarzábal, hija de un coronel secuestrado y asesinado por el ERP.

En el panel de presentación, además del moderador, coronel (R) Guillermo Viola, estaban el teniente 1° (R) José Luis D'Angelo Rodríguez, periodista y autor de varios libros sobre la temática de la violencia de los 70, el ingeniero Pedro José Güiraldes, hijo del comodoro Güiraldes, y Ceferino Reato, periodista y escritor, autor, entre otros, de Operación Traviata, Operación Primicia y Disposición final.

El libro escrito en Campo de Mayo y presentado en la Feria
El libro escrito en Campo de Mayo y presentado en la Feria

La verdad a medias es una vil y asquerosa mentira; casi no se escuchan voces oficiales recordando a los caídos en defensa de la Patria; queremos un reconocimiento a todos los caídosunas 2.300 personas están procesadas o afectadas por alguna clase de proceso y ya hubo unos 500 muertos en cautiverio. Todo eso se escuchó en la larga lista de quejas de quienes se sienten víctimas de una lectura sesgada de la violencia que se abatió sobre el país en el pasado.

La presentación del libro se inició con un corto que mostraba imágenes de la violencia guerrillera, en vertiginosa sucesión, con la finalidad de sustentar que "los terroristas fueron los agresores". Las letras sobreimpresas hablaban de una "Argentina en guerra" o de "un país rehén del terrorismo".

José Luis D'Angelo Rodríguez elogió el rigor de la obra de Di Pasquale, una detallada crónica de la violencia política desde 1955 hasta los 90, en tres tomos. Escrito en un marco signado por la impronta cultural de los derechos humanos que entre otras cosas, determina la obsolescencia de "unas fuerzas armadas castigadas por setentismo" y una manipulación de la justicia en los casos de "los llamados delitos de lesa humanidad".

Recordó el llamado de Jorge Lanata: "Paren de robar con los 70". Y, seguramente por aquello de que no hay peor astilla de la del mismo palo, también fueron evocados Luis Labraña y Héctor Leis, ex guerrilleros que hicieron una fuerte autocrítica de su experiencia, que denunciaron el uso de la temática de los derechos humanos como vía de acceso al poder. Se negó el terrorismo de la sociedad civil, decía Leis.

Martín Caparros también fue citado, en su caso por señalar que la democracia burguesa no era el objetivo de una guerrilla que quería asaltar el poder para cambiar radicalmente el país.

D'Angelo fue muy duro con el gobierno: "No sé qué hacer con los 70, entonces no hago nada". Así remedó la política oficial. "Este gobierno no declaró vencido el contrato de exclusividad" que tienen los organismos de derechos humanos para imponer su versión.

"Macri incumplió la promesa de poner fin al curro de los derechos humanos".

Pedro Güiraldes y Ceferino Reato (Fotos: Dino Calvo)
Pedro Güiraldes y Ceferino Reato (Fotos: Dino Calvo)

Finalmente, afirmó no ser optimista ya que, "para salir de la trampa de odio y del dolor" se necesita una dirigencia a la altura.

Para Pedro Güiraldes se pasó "de la orga de los fierros a la orga de los bolsos". Los 70 siguen proyectando su sombra paralizante sobre la Argentina, afirmó. Los organismos de derechos humanos otorgaron impunidad para el saqueo a cambio de todos tipo de prebendas e indemnizaciones cuyos montos enumeró. También apuntó contra la actual administración cuando señaló que el poder de las ong de derechos humanos sigue siendo impuesto a la Justicia.

En primera fila, Cecilia Pando. A su lado, Adriana Barreiro, esposa de otro militar detenido. A la derecha, de negro, Silvia Ibarzábal
En primera fila, Cecilia Pando. A su lado, Adriana Barreiro, esposa de otro militar detenido. A la derecha, de negro, Silvia Ibarzábal

Ceferino Reato, que habló en tercer término, destacó el "ejemplo de civismo" que implicaba ese acto realizado en perfecto orden. "Una presentación de libro muy atípica puesto que no está el autor", señaló. Y opinó que el Gobierno no hace nada por reconocer a las víctimas del otro lado, porque piensa que de todos modos no perderá el voto militar porque el rechazo a Cristina Kirchner es mayor aún. Podrán estar prescriptos esos crímenes -por los de la guerrilla- pero las víctimas existen.

Ceferino Reato
Ceferino Reato

Finalmente, se escuchó la voz del autor del libro a través de un audio grabado por teléfono: "En Argentina hubo una guerra civil, cuyas consecuencias aún se viven y que empezó con una agresión de la subversión", dijo. Denunció que hoy están en prisión muchos oficiales de bajo rango que en aquella época tenían menos de 25 años y no disponían del control de la situación.

"El objetivo (del libro) es aportar información para que no se sigan tergiversando los hechos". Aludió a "un tiempo en el que la violencia era el denominador común de la política" y denunció "la mentira de los 30 mil desaparecidos", de "los jóvenes idealistas" y de que luchaban por la democracia.

La sala Gorostiza de la Feria del Libro estuvo repleta
La sala Gorostiza de la Feria del Libro estuvo repleta