El juez federal Claudio Bonadio
El juez federal Claudio Bonadio

La causa de los cuadernos de las coimas K, que investiga a la ex presidente Cristina Kirchner por haber comandado una asociación ilícita y activó la declaración de más de 20 "arrepentidos", no para de dar sorpresas: ahora, en medio de idas y vueltas, la Cámara Federal de Casación Penal debe definir qué jueces revisarán las decisiones del juez Claudio Bonadio y de la Cámara Federal.

Según indicaron a Infobae fuentes judiciales, lo más probable es que el caso termine radicándose en Sala I de Casación, en manos de Ana María Figueroa y de dos de los camaristas que recién llegaron al fuero, Daniel Petrone y Diego Barroevataveña. Pero por el momento nada está dicho.

Es que la intervención de Casación vuelve a poner bajo la lupa una resolución de Bonadio, por la que protestaron muchas defensas: la conexidad del caso de las anotaciones de Oscar Centeno con el expediente por sobreprecios en la compra de gas licuado, entre 2003 y 2014.

El chofer Oscar Centeno
El chofer Oscar Centeno

Cuando Bonadio rechazó los primeros planteos de excarcelación, la causa por los cuadernos llegó a Cámara Federal. Como en el sistema Lex 100 (el que utilizan en tribunales) no estaba cargada la conexidad, el caso se sorteó como un expediente nuevo.

La casualidad hizo que, entre dos salas de esa instancia, cayera en Sala 1, la misma que ya intervenía en Gas Licuado y por eso el eventual conflicto pasó inadvertido.

Pero la Cámara Federal también rechazó las excarcelaciones y las defensas siguieron apelando para llegar a Casación, la máxima instancia en materia penal federal, por debajo de la Corte Suprema, que tiene cuatro salas y doce magistrados.

El problema volvió a repetirse. Sin estar registrada la conexidad, la Secretaría General de Casación sorteó el expediente y el tema le cayó a la Sala II, a cargo de Alejandro Slokar (quien fuera referente de Justicia Legítima), Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci (también llegado recientemente a los tribunales de Comodoro Py).

Pero el caso de los cuadernos era demasiado famoso para que nadie se diera cuenta y Slokar resolvió devolver a la Secretaría General el expediente. Sin rechazar el caso, señaló que -en otras salas- sus pares tenían expedientes vinculados a la causa madre, para que el tema fuera puesto a consideración.

Era verdad: en Sala I tramita la revisión del caso de Gas Licuado. Y en Sala III –con la intervención de Eduardo Riggi, Carlos Mahiques y Liliana Catucci- se analiza el caso de los subsidios a los colectivos, otra de las investigaciones declaradas conexas a Gas Licuado por el escándalo de los cuadernos.

Eso hizo que, hasta ahora, nadie supiera quién tiene que intervenir para analizar, en principio, el pedido de excarcelación que hizo Nelson Lazarte, el secretario de Roberto Baratta que pidió la libertad. La decisión arrastrará todas las apelaciones que ya comenzaron a aparecer, en efecto dominó, de otras defensas por libertades y nulidades.

"Hasta tanto no se defina si existió el fórum shopping, como dicen las defensas, la causa de los cuadernos hoy es conexa a Gas Licuado, como fijó Bonadio. Y también sigue en pie lo que él mismo resolvió la semana pasada, cuando determinó que también se anexan a esas investigación los casos de la compra de gasoil entre 2008 y 2015", explicaron a Infobae fuentes judiciales.

Así las cosas, la candidata a revisar el caso de los cuadernos será la Sala I, con la intervención del fiscal Raúl Pleé. La cuestión se resolverá en las próximas horas.