– Se derriban una cantidad de creencias con el libro que escribió con Ariel Kocik, Crímenes y mentiras. Las prácticas oscuras de Perón, como que no hubo presos políticos durante el primer peronismo.

– Félix Luna una vez lo vio y le preguntó ¿qué necesidad tenía de apresar a opositores, de torturar presos, si tenía la mayoría de la gente con usted, lo votaban y lo apoyaban? ¿Qué necesidad tenía? Y él le dijo que era una mentira, que jamás se había torturado a nadie. A mí me torturaron, le contestó Luna. Y él le preguntó, ¿por qué no me dijo?. ¿Cómo le iba a decir? ¿Lo iba a llamar por teléfono desde la comisaría y pedir por Perón y le iba a decir, mire, acá me están poniendo una picana eléctrica? Es algo de enfermo. Cualquier cosa decía.

– ¿Usted diría que Perón mentía a sabiendas o se creía las mentiras?

– Yo creo que sí, que se creía las mentiras. Como Cristina, repiten las mentiras y se olvidan de los datos reales de la historia, no les importa la verdad. Se fabrican la historia. ¿Cuándo nació Perón? El 8 de octubre de 1895, ¿quién lo decía? Perón. Pero hubo un médico, Barreiro, que descubrió que no nació en Lobos, sino en Roque Pérez. No nació el 8 de octubre, sino el 7, y no nació en 1895, sino en 1893. Nada es cierto, ni el lugar, ni el día, ni el año. La madrina de él lo quería poner en el Colegio Militar y necesitaba que tuviera menos edad, lo hicieron nacer dos años después, para que pudiera ingresar en el Liceo Militar. Pero hay hoteles que se llaman "8 de octubre", y se festeja el nacimiento el 8 de octubre, a pesar de que se sabe que no nació en esa fecha.

– Ahora, Félix Luna fue condescendiente con Perón en su obra central, clásica, como "Perón y su tiempo", "El 45".

– Lo que pasa es que Perón se había convertido en un intocable y se lo quería disculpar, entenderlo, y se buscaba explicarlo. Yo no le encuentro ninguna explicación, pero había una tendencia a esa comprensión en determinado momento.

– Otro asunto que no se quiere abordar son los contactos de Perón con criminales nazis. Nosotros hicimos una nota con información que ya estaba publicada en distintos libros, y hay mucha gente que no quiere creerlo.

– Es verdad. Primero, la salida de Alemania la hicieron la Cruz Roja, el Vaticano y siempre había un funcionario argentino, un cónsul o un embajador, que promovía el viaje a la Argentina. Llegaban y se instalaban con todo el respaldo. Lo que pasa es que Perón creía que Alemania ganaba la Segunda Guerra, y lo dijo en una charla. Cuando se hizo el golpe del 4 de junio fue porque Alemania iba a ganar la guerra e iba a ayudar a la Argentina. El 4 de junio del 43 Alemania estaba perdiendo la guerra, pero acá no estaban enterados. ¿Cómo iba a ganar Alemania? Ya había perdido Stalingrado, se estaba preparando la invasión de Normandía, faltaba un año y medio, pero estaba claro que la había perdido.

– El régimen peronista no persiguió judíos, pero tenía una impronta a favorable al Eje. Ni siquiera criticaron el Holocausto.

– Perón decía "acá no podemos ponernos a matar judíos, así que los vamos a poner a trabajar". No sé cómo decía eso. Los judíos trabajaban acá y en todos lados. ¿Cómo es esto? ¿El iba a poner a trabajar a los judíos?

– Usted siempre fue crítico a las prácticas oscuras de Perón, ¿cómo lo vivió personalmente?

– Yo era afiliado al Partido Socialista, que fue siempre el más perseguido por Perón, porque le tenía miedo a los socialistas, los verdaderos impulsores de las leyes sociales, impulsadas por Palacios, Repetto, Dickman. Lo que hizo Perón fue poner los tribunales laborales, que con los años se transformaron en una mafia. Yo estaba en contra de las prácticas antidemocráticas de Perón, si hablabas mal de Perón en un cine, había uno que estaba al lado y te delataba y salías del cine y te llevaban a la comisaría. Se vivía muy mal.

– ¿Qué le puede decir a los jóvenes que nacieron a la política con Néstor y Cristina y creen el relato peronista?

– Que lean la historia, que son los que te enseñan la vida del país. Que lean a tipos indiscutibles, Félix Luna, Natalio Botana, Joseph Page, la mejor biografía, donde dice que no hay que creer todo lo que decía Perón porque era afecto al macaneo. Perón contó otra historia, que no es la verdadera. La verdadera historia es lo que ocurrió.