La frustración de los jugadores de Ecuador no encontró disimulo tras el empate 0-0 ante Curazao en Kansas City. Con un punto en dos fechas del Grupo E del Mundial 2026, la tricolor quedó al borde de la eliminación y sus referentes salieron a hablar con la cabeza baja, sin excusas de fondo, pero con la promesa de intentarlo una vez más ante Alemania en la última jornada.
El capitán Enner Valencia fue el primero en pararse frente a los micrófonos y no buscó refugio en los eufemismos. “Intentamos por todos lados. La verdad que dimos todo y lastimosamente no pudimos concretar”, dijo el delantero, que tuvo varias de las ocasiones más claras de la noche y en ninguna pudo vencer al arquero Eloy Room. Cuando le preguntaron si el panorama clasificatorio se había complicado, Valencia no esquivó la respuesta: “Sí, normal. De seis sacamos un punto. La verdad que se complica. Aún tenemos un partido más para prepararlo, para lucharlo hasta el final”.
El capitán también tuvo palabras para los hinchas ecuatorianos que llenaron el estadio de Kansas City, como antes habían llenado el de Filadelfia. “La gente increíble. Lleno un estadio más, larga distancia, jugamos en Filadelfia, ahora acá en Kansas, estadio lleno. Y no le podemos dar una alegría de tres puntos a ellos. Pero vamos a seguir luchando, sabemos que tenemos aún un partido más y vamos a intentar lucharlo hasta el final y conseguir los tres puntos”, señaló.
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“Nos queda un partido más”
El mediocampista Jordy Alcívar, amonestado durante el encuentro, reconoció la decepción colectiva sin rodeos. “Los resultados no se nos han venido dando, pero nosotros vamos a luchar hasta el final”, afirmó. Ante la pregunta de cómo explicarle a los hinchas que llenaron dos estadios que el arco no se abre, Alcívar apeló a la fe del grupo: “Nos queda un partido más y creo que ese va a ser el definitivo. Tenemos toda la confianza del grupo y, como siempre he dicho, Dios nos va a ayudar y vamos a salir victoriosos el próximo partido”.
El volante admitió que el equipo tiene aspectos por mejorar, aunque evitó profundizar en los errores concretos. “Hay veces que pasa así. Tengo la confianza entera en el grupo de que el próximo partido se nos va a dar y se nos va a abrir el arco como se nos ha cerrado todos los últimos partidos”, sostuvo.
El arquero Hernán Galíndez ofreció el análisis más detallado de la noche. Desde su posición dentro del campo, el guardameta vio un partido diferente al que reflejaba el marcador. “Hoy, sin ningún lugar a dudas, el arquero rival tapó, no sé, ocho o diez situaciones claras. Cuando uno genera tanto y no convierte, se tiene que preguntar por qué no convierte. Hoy creo que el 90% de las situaciones fue porque el arquero rival hizo su trabajo”, indicó.
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Galíndez también descartó que el problema fuera la falta de intento. “No es que no pateamos al arco, no es que no se crearon situaciones de gol, no es que no se jugó, que no se intentó. Yo por lo menos dentro de la cancha lo vi así”, subrayó. Y sobre lo que viene, fue directo: “Ahora queda un partido. Sabemos que es muy difícil, pero no es imposible. Tenemos que ganarle a Alemania y competir, sea por un segundo o tercer puesto. Será cuestión de prepararse”.
La reacción en Ecuador no tardó
Mientras los jugadores hablaban en Kansas City, en Ecuador la indignación ya circulaba sin filtros. El periodista deportivo Andrés Muñoz Araneda escribió en su cuenta de X: “Merecemos irnos a casa rápido. Responsabilidad de todos: jugadores y entrenador. Vinimos por el mejor mundial de nuestra historia y nos vamos con la mayor vergüenza. Que no pese decirlo”. Su colega Andrés Illingworth apuntó directo a uno de los referentes del equipo: “Decepcionando totalmente con Moisés Caicedo en estos dos partidos. Y eso que soy de los que más lo destacan siempre, por si acaso”.
Las críticas a Beccacece y a la dirigencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol se multiplicaron en redes sociales. Varios usuarios exigieron la renuncia inmediata del seleccionador y del presidente federativo Francisco Egas. “Una federación corrupta, un DT mediocre, una prensa obsecuente y jugadores que se creyeron estrellas antes de demostrarlo. Vendieron a Ecuador como potencia mundial y el Mundial nos devolvió a la realidad de la forma más cruel posible”, escribió un usuario identificado como @juces1992. Otro, @PaloEcuador, fue más tajante: “La única forma de calmar la ira del pueblo ecuatoriano es que esta misma noche presenten la renuncia Beccacece y toda la directiva de la FEF con Egas a la cabeza”.
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Ecuador tiene una última oportunidad. Ganarle a Alemania en la tercera fecha sería el resultado más improbable del torneo para la tricolor, pero los jugadores salieron del estadio de Kansas City con el discurso de que todavía pelearán. La afición, por ahora, no parece estar en condiciones de creerles.