El Gobierno ha identificado tres choques de oferta que impactarán al Perú en los próximos meses, y frente a esto anunciaron las cuatro medidas que tomarían para afrontarlos. Esto implicará subsidiar, entregar bonos y mejorar infraestructura y más.
Así, las medidas del gobierno serán las siguientes:
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- Bonos monetarios para familias vulnerables y jubilados de la ONP. Se destinará S/2.500 millones para proteger a estas poblaciones vulnerables frente a El Niño y serían entregados cada mes durante tres a cinco meses
- Mantenimiento de obras. Serán S/2.000 millones para estas intervenciones que también se espera que generen empleo en el corto plazo
- Subsidios de combustible. Se destina S/500 millones para que los conductores afronten las alzas del precio en la gasolina y otros
- Obras de infraestructura. Se destinará S/13.000 millones, de los cuales una parte irá para el sector Educación (S/6.000 millones) y otra para terminar obras que estaba paralizadas (S/7.000 millones).
Los tres choques que impactarán a Perú
Por un lado, los tres choques de oferta identificados son:
- El primer choque de oferta que amenaza a las economías de todo el mundo es un posible Niño global de gran impacto, señaló el ministro. Para el caso peruano, los principales impactos adversos se prevén en distintos sectores
- El segundo choque de oferta es el aumento de los precios de los combustibles por la guerra en el Medio Oriente
- El tercer choque es por las mayores tasas de interés internacionales de política monetaria, lo que eleva los costos de financiamiento. Esto implicaría un mayor costo del financiamiento externo sobre todo para los países emergentes como el Perú.
El primer impacto: El Niño
Como resaltó el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, la economía global enfrentará amenazas que afectarían el dinamismo de cualquier país, por lo que será clave ejecutar medidas fiscales para mitigar el impacto de las mismas.
“Cada uno de estos choques de oferta amenaza el normal funcionamiento de cualquier economía y puede afectar el dinamismo del Perú, algo que no vamos a permitir porque tenemos espacio fiscal”, indicó Cuba en conferencia de prensa en Palacio de Gobierno.
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Así, el primer choque de oferta que amenaza a las economías de todo el mundo es un posible Niño global de gran impacto, señaló. En la pesca peruana, sostuvo Cuba, se prevé una menor disponibilidad de la anchoveta, menores capturas de recursos hidrobiológicos y un menor procesamiento industrial. En agricultura se estima un exceso de lluvias e inundaciones que afectaría a zonas de cultivos, además de sequías en el sur.
Por otro lado, en infraestructura, en el país se estiman daños en las carreteras, puentes, viviendas y servicios básicos; mientras que en lo que se refiere a los precios de los alimentos podría haber una mayor presión a la inflación, en particular en productos pesqueros y agropecuarios.
“Los precios se pueden incrementar por la escasez relativa de algunos productos. Recordemos, por ejemplo, que hace dos o tres eventos El Niño pasados el limón comenzaba a escasear siendo clave para la cocina peruana en platos como el ceviche. Eso viene”, mencionó.
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Así, en conjunto, este escenario causaría una eventual desaceleración del crecimiento económico y pérdida de empleo, añadió.
Segundo impacto: precios de combustibles
Desde enero de 2026 a la fecha en Estados Unidos se han elevado las tarifas tanto del petróleo en 70% como del diésel en 120%, refirió el MEF.
Este sería el segundo choque de oferta: el aumento de los precios de los combustibles por la guerra en el Medio Oriente. Como se sabe, ya el costo del transporte público ha subido, y ha hecho que un pasaje de S/1, ahora sea de S/1,50.
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El tercer impacto: las tasas de interés
Finalmente, Cuba manifestó que a lo anterior se suman las mayores tasas de interés internacionales de política monetaria, lo que eleva los costos de financiamiento. Esto implicaría un mayor costo del financiamiento externo sobre todo para los países emergentes como el Perú.
El ministro indicó que eventualmente podrían haber menores flujos de divisas hacia los mercados emergentes, lo que elevaría el riesgo país y la presión cambiaria. A su vez, los mayores rendimientos de los bonos podrían presionar eventualmente el costo de la deuda soberana, consideró. Y esto derivaría, si fuera el caso, en un encarecimiento del crédito, lo que podría ralentizar las inversiones y el consumo de las familias en el Perú.
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