La región de Arequipa afronta una emergencia que, tras cuatro días de huaicos y deslizamientos en la Panamericana Sur, empieza a extender sus efectos hacia la ciudad. El bloqueo del tramo Ático-Ocoña, entre las provincias de Caravelí y Camaná, mantiene a cientos de vehículos detenidos y dificulta el ingreso de productos y combustible.
La situación más reciente muestra un nuevo problema: el GLP vehicular comienza a escasear en distintos grifos de Arequipa. Según reportes de medios locales, las cisternas que transportan este combustible permanecen varadas en la carretera debido a los huaicos, mientras los conductores forman largas filas en los establecimientos que todavía tienen reservas.
En el grifo Primax de la avenida Progreso, en el distrito de Miraflores, conductores esperaron más de una hora para abastecerse. Algunos taxistas aseguraron haber recorrido varios establecimientos antes de encontrar GLP disponible.
PUBLICIDAD
Comienza a escasear el GLP en varios grifos de Arequipa
Magno Salas, presidente de la Asociación de Grifos y Estaciones de Servicios de Arequipa, advirtió que el bloqueo comienza a comprometer el abastecimiento regional.
De las 58 estaciones de servicio que comercializan GLP en Arequipa, alrededor del 40 % ya no tendría reservas, según las declaraciones recogidas por medios locales. El dirigente explicó que los establecimientos suelen contar con combustible para tres o cuatro días.
A ello se suma que entre 20 y 30 cisternas que ingresan diariamente a Arequipa permanecen detenidas por el bloqueo de la Panamericana Sur. Si la carretera continúa inhabilitada, la disponibilidad del combustible podría seguir reduciéndose.
PUBLICIDAD
La situación también preocupa a los taxistas, para quienes el GLP representa uno de sus principales costos de operación. Algunos conductores señalaron que gastan alrededor de S/60 diarios en combustible y advirtieron que un eventual incremento del precio afectaría directamente sus ingresos.
Cientos de pasajeros llevan días varados
Mientras el desabastecimiento empieza a sentirse en la ciudad, en la carretera la emergencia continúa. Pasajeros y transportistas permanecen varados desde el domingo en distintos puntos del tramo Ático-Ocoña.
En el kilómetro 735, algunos afectados han tenido que racionar los alimentos que llevan consigo debido a la prolongada espera.
Los transportistas reclaman a los gobiernos locales y al gobierno de Keiko Fujimori el envío de más maquinaria pesada, agua, alimentos y asistencia para quienes permanecen atrapados.
PUBLICIDAD
La emergencia también ha provocado pérdidas de productos perecibles. En Ocoña, el comisario Bertín Delgado Tejada informó que cargamentos de pescado, pollo, frutas y verduras permanecen en vehículos detenidos y algunos productos ya comenzaron a malograrse.
El oficial pidió a los propietarios considerar la donación de los alimentos que ya no puedan comercializarse para atender a las personas varadas.
Ático-Ocoña continúa bloqueada por huaicos
La vía permanece afectada por varios puntos de acumulación de lodo, piedras y rocas. Según la información más reciente de Sutran, el tránsito continúa interrumpido entre los kilómetros 728 y 752, en Ático, debido a un huaico. En el tramo entre los kilómetros 753 y 773, correspondiente a Ocoña, el tránsito también permanece restringido por otro huaico.
PUBLICIDAD
La emergencia no corresponde a un único punto continuo de bloqueo. Los huaicos y desprendimientos han afectado diferentes sectores de la carretera, lo que complica las labores de limpieza y recuperación.
Cristian Sánchez, jefe de la Unidad Desconcentrada de Sutran en Arequipa, explicó que la zona entre los kilómetros 731 y 741 presenta más de nueve kilómetros de restricción distribuida en distintos tramos.
La Policía Nacional mantiene controles en sectores como el puente Ocoña y el peaje de Ático para impedir el ingreso de nuevos vehículos a las zonas comprometidas. Sutran también informó que los operadores de transporte deben esperar la liberación de la vía antes de reanudar los viajes.
PUBLICIDAD
Provías mantiene maquinaria en la zona
Por su parte, Sutran informó que Provías Nacional incrementó el despliegue de maquinaria. Sánchez indicó que se contaba con más de cuatro unidades y hasta cinco cargadores frontales, además de equipos enviados por otras autoridades.
Sin embargo, la limpieza enfrenta una dificultad adicional: el terreno permanece húmedo y continúan los desprendimientos de lodo y rocas, lo que genera nuevos riesgos para los trabajadores y puede volver a bloquear sectores que ya fueron despejados.
PUBLICIDAD