XVII Salón del Cacao y Chocolate 2026: de la cerámica mochica a la economía circular amazónica en cuatro días en Lima

Una réplica gigante de la "Mamá Cacao Mochica", una máquina para aprovechar la miel del fruto y una marca nacida de la adversidad ayacuchana serán los ejes de la nueva edición del principal encuentro cacaotero del Perú

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XVI Salón del Cacao y Chocolate 2025. (Foto: Agencia Andina)

XVII Salón del Cacao y Chocolate Internacional 2026 abre sus puertas este jueves 16 de julio en el Centro de Convenciones Lima, en San Borja, con una propuesta que va más allá de la vitrina comercial: durante cuatro días, productores, chocolateros y emprendedores de todo el Perú demostrarán que detrás de cada barra de chocolate existen culturas milenarias, ciencia aplicada e historias de superación personal. El evento se extenderá hasta el domingo 19 de julio y la organización proyecta recibir a más de 35.000 visitantes.

La décimo séptima edición del certamen llega con una agenda que incluye el VIII Foro Latinoamericano del Cacao y Chocolate, el XX Concurso Nacional de Cacao de Calidad, el X Concurso Nacional de Chocolate Peruano, ruedas de negocios, catas especializadas, maridajes con productos peruanos y talleres para niños a través del programa Choco Kids. Más de 200 stands reunirán a empresas chocolateras, proveedores de tecnología y entidades del sector público y privado, con Canadá como país invitado de esta edición.

El evento Salón del Cacao y Chocolate 2025 reúne a productores y exportadores de cacao en el Centro de Convenciones de Lima. (Andina)

El comité organizador está integrado por entidades estatales como DEVIDA, PROMPERÚ, MINCETUR, MIDAGRI, PRODUCE y MINAM, junto con la Asociación Peruana de Productores de Cacao (APPCACAO), SOCODEVI Perú y los gobiernos regionales de Ucayali y Piura. Las entradas, con un precio general de 23 soles, están disponibles a través de la plataforma Joinnus.

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El hilo conductor de esta edición es la identidad: el cacao peruano como expresión de culturas antiguas, territorios biodiversos y comunidades que encuentran en el fruto una vía de desarrollo propio. Esa narrativa se materializará en cuatro historias que marcarán el tono del evento.

PRODUCE impulsa plataforma comercial para MIPYMES cacaoteras en el XVI Salón del Cacao y Chocolate 2025. (Foto: Gob.pe)

La “Mamá Cacao Mochica” llega al Salón

Una de las novedades más llamativas será la exhibición de una réplica gigante de la “Mamá Cacao Mochica”, pieza cuya versión original se conserva en el Museo Larco de Lima. La cerámica, catalogada como botella mochica y datada entre el año 1 y el 800 d.C., representa a una mujer envuelta en el fruto del cacao mientras amamanta a un infante con orejeras. Según el Museo Larco, en el mundo andino el consumo del agua de la cáscara del cacao estuvo asociado al aumento de la productividad de leche materna, lo que convierte a la pieza en un testimonio de la profunda vinculación entre este fruto y la vida cotidiana de las civilizaciones prehispánicas de la costa norte peruana.

Por primera vez en la historia del Salón, la región La Libertad participará con una propuesta que pone en valor el legado de civilizaciones como Moche y Chimú. La presencia laibertana busca subrayar que el cacao peruano no solo tiene peso gastronómico y comercial, sino también una raíz cultural que antecede por siglos a su reconocimiento internacional.

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Este jueves 17 de julio, al mediodía, se inaugura la XVI edición del Salón del Cacao y Chocolate

Desde Bagua, una máquina para aprovechar la “miel del cacao”

La innovación tecnológica tendrá su propio espacio con la presentación de “Mucilate”, una máquina para optimizar la extracción del mucílago del cacao, conocido popularmente como "miel de cacao“. El dispositivo fue creado por los hermanos Elmer y Roger Cubas Medina, jóvenes emprendedores de Bagua, en la región Amazonas, con el objetivo de resolver una necesidad histórica de los productores cacaoteros: durante años, el aprovechamiento de la pulpa del fruto dependió de procesos manuales lentos e ineficientes.

El mucílago tiene un potencial aún poco explotado en la industria: sirve como base para bebidas, endulzantes naturales y nuevos productos derivados. La apuesta de los hermanos Cubas Medina se inscribe en una visión de economía circular del cacao que plantea que el valor del fruto no termina en las semillas destinadas a elaborar chocolate, sino que se extiende a cada uno de sus componentes. La tecnología abre oportunidades económicas directas para las regiones productoras del nororiente peruano.

Semillas de cacao frescas, algunas abiertas revelando sus granos internos, se exhiben en un potecito de barro, destacando su estado natural antes de la producción de chocolate. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una comunidad indígena de Madre de Dios lleva su chocolate al mundo

Desde Madre de Dios llegará otra de las historias centrales del evento. Veintiún familias de la Comunidad Nativa Ese’Eja de Infierno, en Tambopata, presentarán Wipa, su propia marca de chocolate, junto con una nueva línea de pasta de cacao al 100%. La iniciativa nació en 2019 con apoyo de Conservación Amazónica - ACCA, cuando la comunidad inició la siembra de cacao como estrategia de conservación del bosque amazónico frente al cambio climático.

Siete años después de ese primer paso, las familias Ese’Eja participan en toda la cadena productiva del chocolate, desde la siembra hasta la comercialización, sin abandonar el cuidado de su territorio. Su presencia en el Salón es la demostración de que los pueblos indígenas pueden integrarse a mercados formales con marca propia, manteniendo al mismo tiempo su rol como guardianes de la biodiversidad amazónica.

Origen del cacao. (Foto: Andina)

Ayacucho, retablos y quechua en cada empaque

El cacao también tendrá en esta edición un capítulo de reconstrucción personal. Miski Warmi es una marca creada por una madre y su hija que dejaron Ayacucho a consecuencia de la violencia familiar y encontraron en el chocolate una oportunidad para rehacer sus vidas. Lo que comenzó con la elaboración y venta de chocotejas en el norte del país evolucionó, gracias a la formación en diseño de la hija, en una propuesta que combina cacao de origen, arte e identidad regional.

El sello diferencial de Miski Warmi son sus empaques inspirados en los retablos ayacuchanos, que convierten cada barra en una expresión cultural. En esta edición presentarán nuevos diseños tipo retablo y sus “Miskitejas”, productos que promueven palabras en quechua mediante ilustraciones. La marca trabaja con Gran Blanco de Piura, Cacao Nativo VRAE y Ganzo (VRAE 99), y cuenta con 12 puntos de venta a nivel nacional.

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