Aunque muchas familias reconocen la bronquiolitis como una enfermedad respiratoria frecuente en los bebés, pocas saben que su principal causante es el Virus Sincicial Respiratorio (VSR), una infección que puede provocar cuadros graves durante los primeros meses de vida.
El médico pediatra infectólogo argentino Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología (SLV) y presidente del Comité de Vacunas de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE), alertó que todavía existe un importante desconocimiento sobre este virus pese a su impacto en la salud infantil.
“Si lo llamamos Virus Sincicial Respiratorio, posiblemente la gente no lo reconozca. Pero si decimos que es el virus que produce la bronquiolitis, ahí sí la gente lo identifica de inmediato”, explicó el especialista, quien cuenta con más de 40 años de experiencia en inmunización y prevención de enfermedades infecciosas.
Un virus poco conocido
El Virus Sincicial Respiratorio (VSR) es una infección que afecta principalmente las vías respiratorias y que puede presentarse inicialmente con síntomas similares a los de un resfrío común. Sin embargo, en bebés menores de seis meses puede evolucionar hacia cuadros más severos.
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Debbag explicó que la falta de reconocimiento del virus representa uno de los principales desafíos para la prevención, ya que muchas familias no relacionan la bronquiolitis con una infección que puede requerir hospitalización.
El especialista señaló que la identificación temprana del VSR permite actuar de manera oportuna, especialmente en los grupos considerados de mayor riesgo, como los recién nacidos y los menores de seis meses.
Mayor riesgo en bebés
Los bebés más pequeños son quienes tienen mayor probabilidad de desarrollar complicaciones por el VSR debido a que sus vías respiratorias son más estrechas y su sistema inmunológico aún está en proceso de maduración.
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“Mientras más pequeño es el niño cuando adquiere la infección, mayor es la probabilidad de presentar neumonía, bronquiolitis o requerir hospitalización”, afirmó Debbag.
Entre las principales complicaciones asociadas al virus se encuentran:
- Bronquiolitis, por inflamación de las vías respiratorias pequeñas.
- Neumonía en casos de mayor gravedad.
- Dificultad para respirar y alimentarse.
- Hospitalización cuando el cuadro requiere vigilancia médica.
El especialista advirtió que alrededor del 2% de los menores de un año hospitalizados por esta causa pueden fallecer, por lo que resaltó la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.
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Señales de alerta
Uno de los principales problemas del VSR es que sus primeros síntomas pueden confundirse con otras infecciones respiratorias. Por ello, los padres deben observar cambios en la respiración y el comportamiento habitual del bebé.
Debbag indicó que la dificultad para respirar, la tos, la fiebre, el rechazo del alimento y las alteraciones del sueño pueden ser señales de que la infección está avanzando.
Los signos que requieren mayor atención son:
- Respiración rápida o con esfuerzo.
- Hundimiento de las costillas al respirar.
- Problemas para alimentarse.
- Decaimiento o somnolencia excesiva.
El infectólogo explicó que mientras mayor sea la dificultad del bebé para respirar o alimentarse, mayor será la posibilidad de que el cuadro requiera atención hospitalaria.
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Vacuna para gestantes
Como parte de las estrategias para reducir el impacto del VSR, el Ministerio de Salud del Perú incorporará la vacunación materna contra el VSR, una medida orientada a proteger a los bebés desde antes de su nacimiento.
La inmunización durante el embarazo permite que la madre genere defensas que pueden ser transmitidas al bebé, brindándole protección durante sus primeros meses de vida, cuando existe mayor vulnerabilidad.
Para Debbag, esta decisión coloca al Perú dentro de la estrategia que vienen aplicando varios países de América Latina. “La vacunación materna es hoy el eje principal para prevenir el VSR en América Latina”, afirmó.
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Más cobertura, menos casos graves
El especialista señaló que el impacto de esta estrategia dependerá de lograr una alta cobertura de vacunación entre las gestantes y garantizar un acceso oportuno a la inmunización contra el VSR.
Además, destacó el rol de ginecólogos y obstetras en la promoción de la vacuna durante los controles prenatales, ya que su recomendación será clave para aumentar la protección de los recién nacidos.
Debbag afirmó que una mayor vacunación en embarazadas permitirá reducir las hospitalizaciones y la mortalidad infantil asociada al virus, además de fortalecer el conocimiento de las familias sobre esta enfermedad.
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