Los autos eléctricos dejan de ser de nicho en Perú y las ventas se disparan 86% en la primera mitad de 2026

Perú vendió 8.285 vehículos electrificados entre enero y junio de 2026 y encaminó al mercado a un nuevo récord anual, de acuerdo con la Asociación Automotriz

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La participación de los vehículos electrificados en Perú subió de 0,2% en 2019 a casi 6% a junio de 2026 dentro del mercado automotor total. REUTERS/Benoit Tessier/File Photo

Las ventas de vehículos electrificados —que incluyen autos híbridos y eléctricos puros— continúan creciendo con fuerza en el Perú, aunque el país aún enfrenta grandes desafíos para cerrar brechas con sus vecinos regionales.

De enero a junio de 2026 se comercializaron 8.285 unidades, cifra que representa un crecimiento superior al 86% respecto al mismo periodo del año anterior y equivale ya al 81% de todo lo vendido durante 2025.

Las ventas de autos electrificados marcan un récord histórico en Perú

Según datos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), la venta de autos electrificados ha mostrado una evolución vertiginosa en los últimos años.

En 2019 apenas se vendieron 366 vehículos de este tipo y en 2025 se llegó a 10.239 unidades. Solo en el primer semestre de 2026, las ventas ya anticipan un nuevo récord anual.

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Para Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la AAP, la electromovilidad ya no es un nicho y comienza a ser adoptada de manera masiva.

La proporción de autos electrificados en el total del mercado automotor pasó de 0,2% en 2019 a casi 6% a junio de 2026, es decir, cerca de 6 de cada 100 vehículos nuevos en el país ya incorporan algún nivel de electrificación.

FILE PHOTO: A woman holds a cable to charge up a Renault Kangoo ZE electric utility vehicle at a Renault automobile dealership in Cagnes-Sur-Mer, France, October 22, 2020. Picture taken October 22, 2020. REUTERS/Eric Gaillard/File Photo

Más vehículos eléctricos y enchufables, pero híbridos siguen dominando

El avance del mercado no solo se refleja en el volumen, sino también en la variedad de tecnologías. Los híbridos convencionales (HEV) siguen siendo mayoría, pero los eléctricos a batería (BEV) y los híbridos enchufables (PHEV) han ganado participación.

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En 2022 los HEV representaban el 88,2% del mercado de electrificados y hoy su peso bajó al 83,9%, mientras que las tecnologías conectadas a la red eléctrica subieron de 11,8% a 16,1% en 4 años.

Este cambio responde a una mayor oferta de marcas y modelos, precios más accesibles y un mejor conocimiento de las ventajas de estos vehículos, como el ahorro en operación y mantenimiento y los beneficios ambientales que ofrecen.

Perú avanza, pero sigue a la zaga de la región

Pese al crecimiento, el Perú mantiene una amplia brecha frente a mercados como el colombiano, donde en el primer semestre de 2026 se vendieron más de 69.000 vehículos electrificados, ocho veces más que en Perú.

La penetración de estas tecnologías alcanza el 44% en Colombia, mientras que en Perú apenas roza el 6%. El rezago también se observa frente a Uruguay, Ecuador, Brasil, Chile, Argentina y México.

El mercado peruano de vehículos electrificados pasó de 366 unidades en 2019 a 10.239 en 2025, según la Asociación Automotriz del Perú.

Según Morisaki, esta diferencia no se debe solo a factores ambientales o de oferta, sino a la ausencia de una política pública sostenida que incentive la electromovilidad, como sí ocurre en otros países de la región.

En Perú persisten desafíos como el alto precio de adquisición, la falta de incentivos económicos, infraestructura de carga insuficiente y la ausencia de una estrategia nacional clara para acelerar el cambio.

El reto: crear condiciones para una transición real

Para que la electromovilidad deje de ser una opción minoritaria y se convierta en la norma, los especialistas coinciden en que es fundamental desarrollar una política nacional de incentivos, ampliar la infraestructura de carga y reducir las barreras de entrada para los consumidores.

El verdadero desafío es crear las condiciones para que más peruanos puedan acceder a estas tecnologías y acelerar una transición que otros países ya lideran”, sentencia Morisaki.