La preocupación y el temor se instalaron entre decenas de familias de Villa María del Triunfo luego de que una institución educativa privada denunciara ser víctima de extorsionadores que exigen el pago de dinero a cambio de no atentar contra la comunidad escolar. La situación obligó a suspender las clases presenciales y a trasladar temporalmente las actividades académicas a la modalidad virtual.
Padres de familia aseguraron que las amenazas no son recientes: según relataron, desde hace varias semanas las autoridades del colegio reciben mensajes intimidatorios de una banda criminal que exige un pago inicial y una cuota mensual. La alarma creció porque los estudiantes afectados son niños de nivel inicial y primaria.
Ante el riesgo de un atentado, las familias exigieron una respuesta inmediata de las autoridades y la presencia permanente de efectivos policiales en los alrededores del plantel. Sostuvieron que la seguridad de los menores debe ser prioritaria y que no pueden exponer a sus hijos a una situación de peligro.
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“Buenos días, Colegio María Auxiliadora. Somos Los Trujillanos, la gente del Pitt Bull. Van a tener que pagar una inscripción por la seguridad de su colegio y de sus alumnos: 10 mil soles de inscripción y una mensualidad de 1.500 soles. En caso de que se nieguen, como se observa en el video, esas balas terminarán con cada uno de sus alumnos y profesores”, se lee en el mensaje enviado desde un número con código de Colombia, difundido por ATV Noticias.
Denuncian extorsión y amenazas contra colegio de Villa María del Triunfo
El caso se registró en la institución educativa María Auxiliadora de la Esperanza, ubicada en Villa María del Triunfo. De acuerdo con testimonios de los padres, los delincuentes enviaron mensajes amenazantes a la dirección del colegio acompañados de fotografías de armas de fuego y municiones.
Las madres de familia señalaron que la banda criminal exige el pago de S/10.000, además de una cuota periódica, bajo amenazas de atentar contra docentes y personal de la institución. La situación generó incertidumbre entre quienes llevaban a sus hijos al centro educativo.
Una madre relató que su hija de cuatro años estudia en el plantel y que las amenazas se registran desde hace más de tres semanas. Según explicó, los padres solicitaron reiteradamente medidas de protección porque consideran que los delincuentes podrían actuar en cualquier momento. “Ya venimos recibiendo estas amenazas desde hace más de tres semanas y el colegio, lamentablemente, no actúa para garantizar la seguridad de nuestros niños. Nosotros queremos seguridad permanente: que haya policías de manera constante, y lamentablemente la institución no hace nada”, afirmó.
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La mujer expresó su preocupación al señalar que los menores son quienes quedan expuestos a los riesgos derivados de estos actos criminales. Por ello, insistió en la necesidad de contar con vigilancia permanente y acciones concretas para garantizar la seguridad de toda la comunidad educativa.
Colegio suspende clases presenciales tras amenazas de extorsión
Como medida preventiva, el colegio decidió suspender temporalmente las clases presenciales y retomar las actividades académicas de manera virtual. La decisión buscó evitar que estudiantes y trabajadores queden expuestos mientras continúan las investigaciones y las coordinaciones con las autoridades.
Sin embargo, algunos padres cuestionaron que la medida se adoptara recién después de que el caso adquiriera notoriedad pública. Una de las madres indicó que durante la semana anterior los niños continuaron asistiendo a clases presenciales pese a las amenazas y sin presencia constante de personal de seguridad.
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Los familiares consideraron que la virtualidad es una solución temporal, pero remarcaron que no puede convertirse en una medida permanente. Su principal preocupación es que los estudiantes regresen a las aulas en condiciones seguras y sin temor a represalias de los extorsionadores.
Padres exigen vigilancia policial permanente para proteger a los escolares
La principal exigencia de los padres es que la Policía mantenga vigilancia permanente en los exteriores del colegio mientras persista la amenaza. Las familias sostuvieron que la presencia esporádica de efectivos no resulta suficiente para brindar tranquilidad a quienes deben dejar diariamente a sus hijos en el plantel.
Las madres señalaron que los estudiantes permanecen varias horas en la institución y que durante ese tiempo requieren protección constante. También pidieron una mayor coordinación entre las autoridades educativas y las fuerzas del orden para evitar cualquier situación que ponga en riesgo la integridad de los menores.
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El caso refleja una problemática que afecta con mayor frecuencia a instituciones educativas en distintas zonas del país. Mientras las investigaciones avanzan, decenas de familias permanecen en alerta y esperan la adopción de medidas que permitan a los niños regresar a clases presenciales sin que su seguridad se vea amenazada.