Abogado de Alejandro Toledo lo halla en su celda en estado crítico: “Podría ser el primer presidente que muera en prisión”

El jurista Carlos Torres Caro advirtió que el exmandatario enfrenta alto riesgo de accidente cerebrovascular y atraviesa una depresión profunda, por lo que pidió al Poder Judicial que reconsidere la prisión por arresto domiciliario

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Carlos Torres Caro, abogado de Alejandro Toledo, informó que el exmandatario se encuentra en estado crítico y enfrenta alto riesgo de accidente cerebrovascular, según un informe médico

El abogado del expresidente Alejandro Toledo (2001-2006), Carlos Torres Caro, afirmó este jueves que encontró a su defendido en estado crítico en la celda del penal de Barbadillo, pues presenta “un alto riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV)”, de acuerdo con un informe médico que citó.

En diálogo con RPP, Torres Caro indicó que visitó al exmandatario el último 17 de junio y que, a diferencia de otras visitas, lo halló postrado en su cama. “Normalmente uno va a un ambiente donde los abogados pueden conversar con el condenado, pero en esta ocasión, como era de urgencia, tuve que ir hasta la cama donde se encontraba él. Por primera vez lo vi postrado, porque en otras ocasiones me esperaba sentado sin ningún problema”, relató.

Añadió que su patrocinado, paciente oncológico, también enfrenta un cuadro de depresión profunda, por lo que expresó preocupación respecto a que el Poder Judicial aún no haya reprogramado una audiencia para revisar un recurso de casación presentado con el objetivo de cambiar la prisión por arresto domiciliario.

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“Está en un estado de depresión absoluto. Eso le afecta, porque el problema es que a veces uno no muere por la enfermedad, sino del miedo a la enfermedad. Él tiene 81 años y tres meses, y está en una situación totalmente depresiva. Ya no es el Alejandro que pueda poner en peligro a absolutamente ninguna persona”, manifestó.

Durante una visita el 17 de junio, Torres Caro halló a Toledo postrado y con un cuadro de depresión profunda, situación que agrava su delicado estado de salud

El abogado sostuvo que, según el Código Procesal Penal, “los mayores de 80 años, por razones humanitarias” deben cumplir “su condena conforme a los alcances del artículo 288, detención domiciliaria, o del artículo 290, comparecencia con restricciones”.

Toledo cumple actualmente dos condenas. La primera, de 20 años y seis meses de prisión, se dictó en octubre de 2024 por colusión y lavado de activos, vinculados a la licitación de los tramos 2 y 3 de la carretera Interoceánica Sur.

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En septiembre de 2025, recibió una segunda condena de 13 años y cuatro meses por lavado de activos agravado, en el caso Ecoteva, relacionado con la compra de inmuebles y el pago de una hipoteca con dinero cuya procedencia lícita no fue acreditada. Las investigaciones atribuyen estos fondos ilícitos a sobornos de Odebrecht.

Desde abril de 2023, el exgobernante se encuentra en el penal de Barbadillo tras ser extraditado desde Estados Unidos. A través de su defensa, ha solicitado al presidente de la Sala Suprema Penal, Víctor Prado Saldarriaga, que fije fecha para la calificación y vista de la causa de casación.

Toledo cumple dos condenas por colusión y lavado de activos, y permanece en el penal de Barbadillo desde su extradición desde Estados Unidos en 2023

Torres Caro remarcó que recurrirá a todas las instancias de casación posibles, ya que todavía no ha solicitado formalmente el indulto humanitario. Sin embargo, no descartó conversar “personalmente” con la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, virtual ganadora de las elecciones, quien atendería un eventual pedido de este tipo como jefa de Estado.

Solo en la víspera, la exprimera dama Eliane Karp, considerada reo contumaz por la justicia peruana y actualmente procesada por lavado de activos, indicó que la situación de su esposo en prisión “es terrible” porque “sufre de múltiples males que se han originado en las cárceles”, después de su extradición en 2023.

Precisamente, Toledo declaró esta semana, en una audiencia judicial de apelación, que no sabe “cuántos días” tiene de vida, al solicitar que acepten su pedido para buscar a un testigo que conoce donde se encuentra depositado el dinero que, según la sentencia, recibió de Odebrecht.