La Alameda Chabuca Granda, ubicada en el Centro Histórico de Lima, atraviesa una transformación con trabajos de recuperación y mejora de su infraestructura. Este espacio, conocido por reunir a artistas urbanos, ha sido escenario de música, humor y espectáculos para el público que recorre el centro de la ciudad. Con el inicio de las obras, numerosos cómicos ambulantes y músicos manifestaron su preocupación por la pérdida de su lugar de trabajo.
La intervención de la alameda provocó que figuras como Carlos Álvarez y Kike Suero expresaran públicamente su inquietud y solicitaran alternativas para los trabajadores del espectáculo popular.
La demolición de los anfiteatros, que durante años permitieron a decenas de artistas realizar presentaciones y generar ingresos diarios, abrió un debate sobre la compatibilidad entre la renovación urbana y el sustento laboral de quienes usan estos espacios como escenario.
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Diversas asociaciones, como MEGO y sus Estrellas, Delicia Musical, ACANUR y la Asociación de Artistas Cómicos Urbanos Internacionales (AACUIN), se sumaron a la demanda de soluciones.
Estas organizaciones, que agrupan a músicos, humoristas y artistas escénicos, representan a cerca de 30 integrantes cada una, todos afectados por la imposibilidad de continuar con sus actividades en la alameda.
La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) reconoció la preocupación de estos colectivos y aseguró que busca mantener la actividad cultural y reducir el impacto social y económico de la remodelación.
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Empadronamiento y proceso de reubicación para los artistas afectados
En respuesta a la situación, la Municipalidad de Lima anunció el inicio del empadronamiento de artistas urbanos que trabajaban en la Alameda Chabuca Granda.
La medida, liderada por la Gerencia de Cultura y respaldada por el alcalde Renzo Reggiardo, tiene como objetivo registrar de manera oficial a músicos, cómicos y demás trabajadores del arte, con miras a su reubicación temporal mientras se desarrollan las obras.
El empadronamiento permitirá identificar cuántos artistas resultaron afectados y facilitará la elaboración de un plan para que puedan continuar sus presentaciones.
Entre las alternativas que evalúa la municipalidad figuran varios parques zonales de Lima y el anfiteatro de la iglesia Santa Rosa, un espacio céntrico y con alto tránsito peatonal, condiciones favorables para el desarrollo de espectáculos.
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La Municipalidad de Lima sostiene reuniones con representantes de las distintas asociaciones de artistas con el fin de coordinar la reubicación y garantizar la continuidad de sus actividades.
El padrón es considerado la base para asegurar un proceso transparente, ordenado y con criterios técnicos que beneficien directamente a los trabajadores del arte urbano.
La autoridad edil busca atender la situación de los artistas, muchos de los cuales dependen económicamente de las actividades que realizaban en la alameda.
Mientras tanto, se analizan otros puntos de la capital que podrían sumarse al plan de reubicación, con la intención de no interferir con el avance de los trabajos en la zona intervenida.
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Por lo pronto, este proceso ya genera un debate sobre la protección de las fuentes de trabajo de los artistas urbanos frente a los cambios en el paisaje urbano.