La llegada del fenómeno El Niño a la costa peruana activa nuevamente alertas en comunidades y autoridades ante el riesgo de lluvias intensas, temperaturas elevadas y posibles inundaciones. Según reportes recientes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI) se advierte que entre junio y octubre de 2026 se registrarían temperaturas del aire superiores a lo normal en gran parte de la región costera, lo que podría intensificar los efectos de este evento climático.
El Senamhi recomendó fortalecer las acciones de prevención y gestión del riesgo tanto a nivel individual como comunitario para reducir el impacto en viviendas, infraestructura y medios de vida.
Medidas de prevención en viviendas y comunidades
La preparación frente a El Niño comienza en el hogar y se extiende a toda la comunidad. De acuerdo con recomendaciones recogidas por voceros de SENAMHI y pronunciamientos oficiales de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), las familias y autoridades locales deben priorizar ciertas medidas para limitar daños estructurales y proteger a la población más vulnerable.
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En primer lugar, especialistas en gestión del riesgo sugieren realizar un diagnóstico básico de las viviendas para identificar puntos susceptibles a filtraciones de agua o desbordes. El uso de costales con arena cerca de puertas y accesos puede ayudar a desviar o contener el ingreso de agua en caso de huaicos o activación de quebradas. Además, la instalación de aleros y sistemas de evacuación de agua en los techos resulta útil para evitar que la lluvia escurra por las paredes y comprometa la estructura de las casas, según la opinión de la ingeniera civil María Holguín.
En zonas urbanas, la limpieza regular de techos, canaletas y desagües representa otra medida clave. Las acumulaciones de residuos sólidos en estos puntos suelen agravar el impacto de lluvias intensas, provocando anegamientos incluso en viviendas que no se encuentran en zonas de alto riesgo. El SENAMHI insta a las comunidades organizadas a coordinar campañas de limpieza y mantenimiento preventivo con los municipios.
La protección de zonas ribereñas y quebradas constituye otra prioridad, en especial en regiones del norte como Tumbes, Piura y Lambayeque. El refuerzo y mantenimiento de defensas ribereñas, la implementación de barreras de contención y la mejora de los sistemas de drenaje pluvial pueden reducir la probabilidad de desbordes e inundaciones. La falta de infraestructura adecuada de drenaje incrementa la vulnerabilidad en muchas ciudades costeras.
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En áreas rurales y comunidades agrícolas, es esencial resguardar insumos, herramientas y documentos importantes en lugares elevados o protegidos del agua. Además, se recomienda identificar rutas de evacuación y puntos seguros previamente definidos por las autoridades locales para actuar con rapidez ante una emergencia.
El monitoreo permanente de los canales oficiales de información, como los comunicados del Senamhi y los avisos del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), permite anticipar posibles escenarios de riesgo y activar protocolos de evacuación cuando sea necesario. La importancia de mantenerse atento a los pronósticos y alertas para tomar decisiones informadas.
Recursos oficiales y líneas de ayuda
El acompañamiento institucional resulta determinante durante episodios de El Niño. El INDECI coordina la respuesta nacional y dispone de recursos para la población afectada, a través de sus plataformas y líneas de emergencia. Su sede central se ubica en Lima, aunque existen oficinas descentralizadas en todo el país. Para reportar emergencias o solicitar orientación, las personas pueden comunicarse al 01 2259898 (anexos 5517, 5518, 5519) o al celular 988 061 723. Además, la plataforma SINPAD permite registrar incidentes y acceder a información actualizada sobre eventos y acciones de respuesta.
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En caso de afectaciones a la salud, la Red Nacional de Salud y los centros de atención primaria activan protocolos especiales para atender emergencias causadas por inundaciones, contaminación del agua o propagación de enfermedades asociadas a lluvias intensas. Se recomienda acudir a los establecimientos de salud más cercanos ante síntomas como fiebre, diarrea o lesiones.
Las autoridades también recomiendan registrar a los adultos mayores, niñas, niños y personas con discapacidad en los padrones municipales para priorizar la asistencia en caso de evacuación. El acceso a albergues temporales y la entrega de insumos de primera necesidad suelen coordinarse a través de los gobiernos regionales y locales, bajo la supervisión de INDECI y Defensa Civil.
El uso responsable del agua adquiere especial relevancia durante periodos de sequía o restricción del servicio. El Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales (DENR) de Perú difundió prácticas como tomar duchas breves, reparar fugas inmediatamente y reutilizar agua para limpieza exterior o jardines, con el objetivo de asegurar el abastecimiento para consumo humano. Las autoridades locales pueden instalar puntos de abastecimiento y camiones cisterna en las zonas más afectadas.
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Finalmente, es recomendable mantener un kit de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos, linterna, radio a pilas, documentos personales y medicamentos básicos. Estos insumos pueden marcar la diferencia hasta que llegue la asistencia oficial.
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño mantiene vigente el estado de alerta y prevé la persistencia de condiciones cálidas hasta por lo menos octubre de 2026, por lo que la preparación y la información resultan los mejores aliados de la población costera.