El equipo de Roberto Sánchez anunció la organización de una movilización este viernes en Lima bajo los lemas “la toma de Lima” y “Los cuatro suyos”. La convocatoria, comunicada mientras el conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) lo mantiene como líder, busca exigir el respeto a “la decisión de la gente en las urnas”, según declaraciones de su entorno técnico. El objetivo declarado es defender el voto popular ante un resultado ajustado frente a Keiko Fujimori.
El llamado a la acción fue confirmado por Hernando Cevallos, integrante del equipo técnico de Juntos por el Perú (JP). Durante una protesta en los exteriores del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Cevallos detalló a la prensa su respaldo a la movilización y la necesidad de mantener la presión ciudadana. “La democracia no solo es decidir ir a votar y me voy a la casa”, afirmó, enfatizando la importancia de la vigilancia activa ante posibles “maniobras” y “declaraciones fraudistas” ocurridas en los días previos.
Marcha “Los cuatro suyos” y clima de incertidumbre
La movilización, bautizada como “Los cuatro suyos”, remite a acciones históricas de protesta en el país y pretende congregar a simpatizantes de Juntos por el Perú y ciudadanos que demandan transparencia en el proceso electoral. Cevallos defendió la concentración en la Plaza San Martín y subrayó que un conteo rápido realizado el 7 de junio otorgaba la victoria a Sánchez. Según el dirigente, “la calma no es incompatible con la movilización social” y recomendó ampliar la participación en las calles mientras continúe la revisión de actas.
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Mientras tanto, la tensión electoral se mantiene. Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se encuentran en un empate técnico, con actas aún pendientes de revisión. El escrutinio parcial dejó al país dividido y expectante ante el desenlace. Un informe inicial reportó un 50,53% para Fujimori frente a 49,47% para Sánchez, mientras que otro cálculo mostró 50,14% para Sánchez y 49,86% para Fujimori. Estas cifras reflejan la volatilidad del resultado y la incertidumbre sobre el ganador.
Estrategia y cautela en el entorno de Keiko Fujimori
En este contexto, el equipo de Keiko Fujimori adoptó una postura de cautela. La candidata de Fuerza Popular se mantuvo en su vivienda, rodeada de colaboradores y prensa, a la espera de un pronunciamiento oficial. “Sería irresponsable definir el resultado en base a una muestra como es el conteo rápido”, manifestó públicamente al rechazar declaraciones prematuras. Según el informe analizado, Fujimori se reunió con su equipo técnico para revisar actas y reportes procedentes de todo el país.
El llamado principal en el entorno de Fujimori fue reforzar la presencia de personeros legales en los centros de cómputo. “Cada voto va a ser importante y también el trabajo que están haciendo los personeros legales de ambos partidos”, remarcó la candidata. Este enfoque prudente contrasta con experiencias pasadas, cuando celebraciones anticipadas derivaron en controversia. Ahora, la candidata pidió paciencia y respeto por el proceso hasta que se contabilicen todas las actas pendientes.
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Cambios de ánimo en el comando de Roberto Sánchez
Por parte de Roberto Sánchez, la reacción atravesó distintas fases durante la jornada electoral. El domingo por la noche, Sánchez apareció ante la prensa portando un sombrero, agradeció a su equipo y celebró con fuegos artificiales una autoproclamada victoria basada en una diferencia mínima de 0,28%. Manuel Rodríguez Cuadros y otros integrantes de su entorno mostraron entusiasmo y confianza en el resultado provisional.
La situación cambió cuando se consolidó la percepción de que el resultado final permanecía indefinido. Desde ese momento, Sánchez y su equipo se centraron en advertir sobre posibles irregularidades en caso de que el resultado favorezca a Fujimori. Una crítica directa se dirigió a Alfredo Torres y a la empresa que realizó proyecciones sobre la evolución del conteo. “Nos llama la atención de que el señor Torres en representación de IPSOS Perú haya salido a exponer un conjunto de escenarios y de supuestos que no cumplen con este rigor técnico”, puntualizó el entorno de Sánchez.
Expectativa y vigilancia ciudadana en la recta final
Consultado sobre el cambio de ánimo en su comando, Sánchez rechazó la idea de haber pasado de proclamarse ganador a una postura derrotista. “No, no, eso, eso es absurdo. Mi alegría por haber ganado el conteo rápido”, aseguró el candidato ante la prensa. Al ser interrogado sobre el clima dentro de su equipo, respondió: “En este momento tenemos que esperar nosotros los resultados, ¿no?”. La incertidumbre persiste a la espera del pronunciamiento oficial del JNE.
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El proceso electoral peruano sigue abierto. Quedan actas observadas y casos bajo análisis de las autoridades, por lo que el escrutinio aún no concluye. El país permanece atento a la definición final, mientras los equipos de ambos candidatos sostienen estrategias opuestas: uno apela a la movilización social y la defensa del voto, el otro refuerza la vigilancia legal y llama a la prudencia. La jornada electoral mantiene a Perú en vilo, con el desenlace pendiente y la movilización del viernes como un nuevo capítulo en la disputa por la presidencia.