La designación de un nuevo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) luego de la renuncia de Piero Corvetto a este cargo, se realiza no solo en medio de acusaciones en contra del oranismo sobre un supuesto “fraude electoral” que hasta el momento no ha sido probado; sino que el cambio está programado para realizarse en medio del proceso electoral, que ya ha iniciado oficialmente su segunda vuelta.
Para Fernando Tuesta, extitular del organismo, existe un carácter apresurado del concurso y tampoco existen postulantes con experiencia directa en procesos electorales. En conversación con Exitosa, el extitular de ONPE advirtió que la convocatoria, en el contexto actual, constituye “lo menos razonable” para la estabilidad institucional y la confianza ciudadana en el sistema.
“Se convoca este concurso, desde mi punto de vista, de manera apresurada, en medio de la elección, y se presentan 21 personas. Un cargo que es complicado y con mucha presión,” sostuvo, y aclaró que del total de aspirantes iniciales, solo siete avanzaron a la siguiente etapa luego de descalificar al resto por no cumplir con los requisitos de postulación.
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El proceso incluye examen escrito cancelatorio con puntaje mínimo de 70, evaluación curricular, presentación de plan de trabajo y entrevista final, detalló Tuesta.
“Esta ha sido una convocatoria acelerada e inoportuna, porque asume el jefe de ONPE cuando ya ha concluido más de la mitad del cronograma de las elecciones regionales y municipales, que son mucho más complejas en organizar que las generales, solo que estas últimas son más delicadas políticamente,” afirmó el especialista en temas electorales.
Candidatos sin experiencia electoral
“Creo que se requiere una persona que tenga experiencia en procesos electorales. No se trata de cualquier especialidad. Acá no se va a aprender”, sostuvo Tuesta, que afirmó que el puesto al que se están postulando los candidatos es exigente y está sujeto a un intenso escrutinio social.
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El experto en temas electorales negó que el atractivo del puesto sea la remuneración, pues afirmó que no es “un cargo cuyos ingresos son realmente abultados. No es de los más altos en términos de honorarios en la administración pública y es un cargo, sin embargo, con mucha responsabilidad”.
El especialista lamentó la falta de funcionarios de carrera de la ONPE entre los finalistas y recordó que, ante vacancias previas, la institución optaba por mantener encargaturas internas hasta finalizar los procesos electorales en curso, lo que ayudaba a preservar el conocimiento técnico y la continuidad operativa antes de llamar a concurso público.
Tuesta atribuyó la decisión de la Junta Nacional de Justicia a un desconocimiento de la dinámica electoral. “La experiencia en general es que su trabajo no es el mejor. Y lo están haciendo de verdad, sin los reflectores que requiere de parte de la opinión pública”, dijo a Exitosa.
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El especialista alertó sobre el riesgo de que la decisión derive en historias de sospecha o narrativas fraudulentas en un contexto marcado por la desconfianza y el desgaste institucional de la ONPE. “Este es un cargo unipersonal. Se requiere de conocimiento de procesos electorales. Una lástima que no se hayan presentado funcionarios muy buenos que hay en ONPE que hubieran podido, de lejos, estar entre los primeros”, afirmó.