Un caso insólito de extorsión sacudió la ciudad de Trujillo, en la región La Libertad, tras revelarse que un hombre fingió su propio secuestro para exigir dinero a sus familiares. La supuesta víctima, identificada como Frank Junior Reyes García, envió una fotografía en la que aparecía atado de manos y pies, simulando estar retenido por una banda delictiva. Según la Policía Nacional del Perú (PNP), el objetivo era obtener 30.000 soles a cambio de su “liberación”.
Su familia comenzó a recibir mensajes extorsivos a través de WhatsApp, donde los supuestos raptores aseguraban que el joven había sido captado por una falsa oferta de empleo y que ahora trabajaba forzadamente en la minería ilegal, de acuerdo con la información de RPP.
“Tu hijo mordió el anzuelo creyendo que ganaría 850 semanal. Nosotros nos dedicamos a reclutar personas para la minería ilegal. Tu hijo está bien, por ahora. Si no quieres que me lo lleve, deposita treinta mil soles ahora y no me salgas con la payasada de ir con los polis, porque ellos están con nosotros”, advertía uno de los mensajes recibidos por la madre de Frank Junior.
PUBLICIDAD
De acuerdo con la División de Investigación Criminal de Trujillo, la mamá de la supuesta víctima, presa del miedo, llegó a depositar mil soles en una cuenta bancaria, convencida de que la vida de su hijo corría peligro. La imagen enviada por el propio Reyes García como supuesta prueba de vida acentuó la angustia familiar y validó, por unas horas, la versión del secuestro.
Las autoridades nacionales confirmaron que el sujeto urdió el falso plagio para obtener dinero de sus parientes, valiéndose de su propio teléfono móvil para enviar las imágenes y los textos de amenaza.
El hombre, junto a un cómplice, fue interceptado durante un operativo policial en el peaje de Chicama, en las afueras de Trujillo. La intervención permitió recuperar los celulares utilizados, parte del dinero y el vehículo empleado para desplazarse.
PUBLICIDAD
Así se descubrió el engaño
El operativo policial se desencadenó tras el seguimiento de las comunicaciones y la denuncia presentada por la familia. Al ubicar la señal del teléfono desde el cual se enviaron los mensajes, los agentes encontraron a Reyes García viajando en una minivan, acompañado de otra persona. Durante el interrogatorio, confesó haber tomado él mismo la foto en la que simulaba estar amarrado.
Los agentes de la División de Investigación Criminal de Trujillo incautaron los dispositivos móviles y detuvieron a los dos implicados, quienes ahora enfrentan cargos por el presunto delito de falsedad genérica. La investigación policial estableció que no existía ninguna organización criminal detrás del caso, sino un montaje ideado por el propio Reyes García para extorsionar a su madre.
El impacto del falso secuestro en Trujillo
Este incidente generó alarma en la población local y puso en evidencia nuevas modalidades de fraude, donde los propios familiares pueden ser los autores de engaños para obtener recursos económicos. La Policía Nacional del Perú reiteró la importancia de verificar la autenticidad de amenazas y no ceder a presiones extorsivas sin consultar a las autoridades competentes.
PUBLICIDAD
La captura de Frank Junior Reyes García y su cómplice representa un caso paradigmático para la región, donde el aumento de denuncias por extorsión y secuestros simulados ha llevado a las fuerzas del orden a reforzar la vigilancia y los operativos de inteligencia.