Un operativo multisectorial realizado en el kilómetro 22.300 de la carretera Federico Basadre, en la región Ucayali, terminó con el rescate de 195 aves silvestres que permanecían hacinadas en jaulas dentro de un inmueble del fundo Victoria, provincia de Coronel Portillo.
La acción se desarrolló gracias a la coordinación entre la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre, la Policía Nacional del Perú (PNP)y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, quienes identificaron las especies y constataron su estado de vulnerabilidad.
Durante la intervención, el personal halló 125 pihuichos ala amarilla (Brotogeris versicolurus) y 70 loros shamiro (Psittacara leucophthalmus), entre ejemplares adultos y juveniles. Las aves permanecían en jaulas deterioradas y en espacios reducidos, lo que habría perjudicado su salud.
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Además, seis animales fueron encontrados sin vida, entre ellos cinco pihuichos y un loro shamiro. Las autoridades procedieron a trasladar a las especies rescatadas a un área de cuarentena, donde veterinarios realizan evaluaciones y brindan cuidados temporales.
El operativo incluyó la intervención de una persona, mientras las investigaciones continúan para determinar el origen de los ejemplares y el destino que tendrían dentro del tráfico ilegal de fauna silvestre.
El caso ha puesto nuevamente en agenda la problemática que enfrentan especies amazónicas capturadas para la venta clandestina, muchas veces como mascotas en mercados informales.
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Tráfico de aves silvestres en la Amazonía: cifras, especies y sanciones
Según el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), entre enero y octubre de 2025 se han registrado 1.495 aves decomisadas por tráfico ilegal en todo el país, consolidando a las aves como el grupo más afectado por este delito.
En regiones como Ucayali, la captura de especies como el pihuicho ala amarilla y el loro shamiro responde a la demanda de animales exóticos en el mercado negro.
El reporte oficial también indica la recuperación de especies en otras regiones, como Lima, Moquegua–Tacna y Loreto, donde se han encontrado aves, reptiles y mamíferos víctimas de la misma actividad ilícita.
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La legislación ambiental vigente en Perú considera infracción muy grave la posesión, transporte, comercialización o exhibición de fauna silvestre de origen ilegal, con sanciones que pueden incluir penas de cárcel.
Las autoridades intensifican los controles en mercados, carreteras y puntos críticos en coordinación con la Policía y el Ministerio Público, activando los Procedimientos Administrativos Sancionadores (PAS) cuando se detectan casos de tráfico.
El tráfico ilegal de fauna silvestre no solo representa una amenaza para la biodiversidad, sino que expone a los animales a condiciones que comprometen su bienestar y supervivencia.
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Especialistas alertan que el cautiverio genera estrés, deshidratación y deterioro físico en muchas especies, como ocurrió con el reciente decomiso en Ucayali. La adquisición de estos animales para convertirlos en mascotas fomenta la cadena del tráfico y contribuye a la desaparición de especies emblemáticas de la Amazonía.
Las autoridades exhortan a la ciudadanía a no adquirir fauna silvestre y a denunciar cualquier caso de comercialización ilegal. La protección de la biodiversidad recae en la acción conjunta de instituciones y sociedad, en un esfuerzo por frenar el tráfico de especies y resguardar el equilibrio ecológico en la región.