El sistema previsional peruano ofrece dos alternativas para la jubilación: la Oficina de Normalización Previsional (ONP) y las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). La decisión sobre qué sistema pertenecer implica consecuencias directas en el monto de la pensión, el acceso a beneficios y la flexibilidad para disponer de los fondos acumulados. Elegir entre ONP y AFP representa una de las decisiones financieras más importantes para los trabajadores en el Perú.
La ONP es un sistema público de reparto, donde los aportes de los trabajadores activos financian las pensiones de los jubilados actuales. Por su parte, las AFP integran el sistema privado de capitalización individual, en el que cada afiliado acumula sus propios fondos en una cuenta personal administrada por entidades privadas autorizadas. Estas diferencias estructurales determinan tanto los beneficios como las desventajas de cada opción para los ciudadanos.
ONP: Qué es y beneficios
Uno de los principales beneficios de la ONP radica en su cobertura solidaria. El sistema garantiza una pensión vitalicia a quienes cumplen los requisitos, sin importar las fluctuaciones del mercado financiero. La ONP establece una pensión mínima, lo que ofrece previsibilidad para quienes han cotizado durante al menos 20 años. Además, la pensión no depende del rendimiento de inversiones privadas, sino de la continuidad de los aportes al sistema.
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No obstante, existen desventajas que afectan a los afiliados de la ONP. Una de las más relevantes es que quienes no alcanzan el periodo mínimo de 20 años de aportes pierden el derecho a pensión y tampoco pueden retirar los fondos acumulados. Más de 1,7 millones de aportantes no logran completar los años exigidos y, en consecuencia, no acceden a una pensión ni pueden recuperar su dinero. La pensión máxima también tiene un tope, que limita el monto a recibir, independientemente del salario o el total aportado durante la vida laboral.
AFP: Qué es y beneficios
El sistema de las AFP se caracteriza por la individualización de los fondos. Cada afiliado puede monitorear su cuenta y conocer el saldo acumulado. Las AFP permiten a los trabajadores disponer de su fondo acumulado al momento de jubilarse, ya sea optando por una pensión mensual o retirando hasta el 95,5% del total para destinarlo libremente. Este modelo otorga flexibilidad para quienes prefieren administrar directamente sus recursos.
Entre los beneficios de las AFP destaca el potencial de acceder a una pensión superior, dependiendo del monto aportado y del rendimiento de los fondos en el mercado financiero. Según ha detallado el propio sistema de fondos de pensiones, algunos afiliados han logrado duplicar el capital aportado gracias a la rentabilidad de las inversiones realizadas por las administradoras. Además, en caso de fallecimiento del titular, los familiares pueden heredar el fondo acumulado, lo que no ocurre en el sistema de reparto.
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Sin embargo, las AFP también presentan desventajas. El monto final de la pensión está sujeto a la rentabilidad de los mercados financieros y a las comisiones cobradas por las administradoras, lo que puede reducir el saldo disponible al momento de la jubilación. Además, los fondos no están garantizados por el Estado, por lo que existe riesgo de obtener una pensión inferior a la expectativa inicial.
¿Se puede cambiar de sistema?
La portabilidad entre sistemas es limitada. Cambiar de ONP a AFP o viceversa implica restricciones legales y, en muchos casos, la pérdida de algunos beneficios acumulados. Sin embargo, el próximo mes de setiembre se podrá realizar dicho cambio según el trabajador opte. No obstante, se recomienda que las personas que opten por esto evalúen cuidadosamente las consecuencias antes de tomar una decisión definitiva.
Tanto la ONP como las AFP ofrecen ventajas y riesgos específicos. La ONP garantiza una pensión vitalicia a quienes cumplen todos los requisitos, pero no otorga flexibilidad ni permite recuperar aportes en caso de no alcanzar los años requeridos. Las AFP, en cambio, brindan autonomía sobre los fondos y la posibilidad de obtener rendimientos superiores, aunque con riesgos asociados a la volatilidad de los mercados y la variabilidad del monto final de la pensión.
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El futuro de ambos sistemas es objeto de debate público y reformas legislativas periódicas. Diversos proyectos buscan mejorar la cobertura y la sostenibilidad financiera, tanto de la ONP como de las AFP, para enfrentar el envejecimiento de la población y las nuevas demandas de los trabajadores. Sin embargo, en los últimos años el Congreso de la República ha aprobado hasta 9 proyectos para liberar montos máximos equivalentes a las 4 Unidades Impositivas Tributarias de los fondos de pensiones que tenga cada aportante. Al inicio, es decir en 2020, lo aprobaron debido a la crisis originada por la pandemia del COVID-19. Luego de ello lo ha realizado alegando crisis económicas.
Según datos oficiales, más de 5 millones de peruanos están afiliados a las AFP y alrededor de 4 millones a la ONP. La elección entre ambos sistemas debe basarse en el perfil laboral, la estabilidad de ingresos y la tolerancia al riesgo de cada persona. Los especialistas recomiendan informarse detalladamente sobre las condiciones, limitaciones y derechos que ofrece cada alternativa antes de tomar una decisión.