La Policía Nacional del Perú (PNP) incautó una encomienda con diez armas de fuego y tres celulares de alta gama que llegó desde Chiclayo y permanecía sin ser reclamada en una empresa de logística en Lima. El hallazgo fue posible gracias a la alerta emitida por la propia compañía, que detectó la presencia sospechosa de los paquetes en su depósito durante varios meses.
La intervención policial se realizó en el distrito de Lurigancho-Chosica, donde los agentes revisaron dos cajas abandonadas desde el 12 de diciembre y descubrieron los revólveres ocultos entre prendas de vestir y otros objetos. Además de las armas y los celulares, se encontraron piedras dentro de las cajas, una maniobra presuntamente destinada a disimular el peso real del contenido y dificultar su detección en los controles rutinarios de la empresa.
La encomienda, despachada desde Chiclayo por un remitente identificado como Segundo Manuel Zapata Huertas y dirigida a Carmen Cáceres Huamacto en el distrito limeño de Chorrillos, nunca fue retirada por la destinataria. Según información de la empresa de envíos, los paquetes permanecieron en el almacén durante cinco meses sin que nadie los reclamara, lo que motivó la notificación a las autoridades y permitió el operativo de incautación.
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Diez revólveres ocultos entre ropa, celulares y piedras
El envío intervenido por la Policía Nacional del Perú fue registrado con origen en la ciudad de Chiclayo, departamento de Lambayeque. El remitente, Segundo Manuel Zapata Huertas, consignó como destinataria a Carmen Cáceres Huamacto, con dirección en Chorrillos. Los paquetes llegaron a Lima en diciembre de 2025, pero no fueron reclamados hasta mayo de 2026.
La empresa de logística, de cobertura nacional, detectó la situación tras constatar que ambos bultos acumulaban cinco meses de abandono, un período inusual dentro de los protocolos de entrega. Sin lograr contacto con la destinataria y ante el riesgo, los responsables informaron de inmediato a las autoridades, acción que permitió incautar las armas y los dispositivos móviles.
El procedimiento policial se realizó en el distrito de Lurigancho-Chosica, donde los agentes revisaron las cajas abandonadas desde diciembre y hallaron las diez armas de fuego y tres celulares de alta gama ocultos entre prendas de vestir y piedras, usadas para alterar el peso y dificultar su detección en los controles internos. Las fuentes consultadas, tanto de RPP Noticias como de TV Perú, confirmaron que la empresa prestó colaboración durante toda la inspección.
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Ministerio Público investiga procedencia de armas enviadas desde Chiclayo
Durante la inspección, los agentes de la Policía Nacional del Perú verificaron que siete de las armas de fuego incautadas estarían relacionadas con una empresa de seguridad privada, aunque ninguna presentaba denuncias activas por robo o pérdida según el Sistema Informático de Denuncias Policiales (SIDPOL). Este hallazgo abre la posibilidad de un desvío dentro del sector de seguridad.
Las armas y los teléfonos móviles fueron puestos a disposición del Ministerio Público, que lidera la investigación para determinar la procedencia y la legalidad del traslado de los objetos incautados. La Policía Nacional del Perú ha señalado que la investigación sigue abierta y que se están evaluando tanto la trazabilidad de las armas como los vínculos entre remitente y destinataria, con la colaboración continua de la empresa de logística.
Hasta el momento, ninguna de las personas vinculadas al envío ha sido ubicada para que brinde su versión. Las autoridades continúan recabando información y no descartan nuevas diligencias para determinar si el cargamento tenía como destino abastecer redes delictivas o si se trató de un intento fallido de traslado de armas bajo la fachada de encomiendas comerciales.
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