Día de la Madre: la historia de Karina y Mía, la niña de 7 años que dio vida y esperanza a otros cinco menores

Especialistas advirtieron que la tasa de donación de órganos en el Perú cayó a 0.5 donantes por millón de habitantes después de la pandemia de Covid-19

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Día de la Madre: la historia de Karina y Mía, la niña que dio vida a otros cinco menores. (Foto: Agencia Andina)

Cada segundo domingo de mayo, miles de familias celebran el Día de la Madre en el Perú. Sin embargo, para Karina Céspedes esta fecha tiene un significado distinto desde julio de 2025, cuando perdió a su hija Mía, una niña de apenas 7 años que, tras ser diagnosticada con muerte cerebral, se convirtió en donante de órganos y tejidos para salvar y mejorar la vida de otros cinco menores.

La historia fue dada a conocer por el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja (INSNSB), que destacó la decisión de la madre de donar las córneas, hígado y riñones de la pequeña. Según relató la entidad, Karina tomó la decisión en medio del dolor y pidió que su hija “siga viviendo en el cuerpo de otros niños”.

Mía había sido atendida previamente en el INSN San Borja luego de sufrir un primer episodio de aneurisma que le provocó la pérdida de conocimiento. La menor permaneció internada durante tres meses y fue sometida a una intervención quirúrgica. Tras mostrar mejoría, retomó sus actividades cotidianas y volvió a compartir tiempo con su familia y amigos.

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Mía, la niña que salvó cinco vidas: el conmovedor gesto de una madre en pleno duelo. (Foto: Agencia Andina)

Una decisión tomada en dolor

La tragedia ocurrió meses después, cuando la niña regresó del colegio y almorzó junto a sus padres en su vivienda del distrito limeño de Los Olivos. Según el relato de su madre, Mía pidió que le compraran plumones nuevos y luego se recostó en el mueble de la sala para descansar. Minutos después, Karina notó que no reaccionaba y la trasladó de inmediato a un hospital cercano.

En el establecimiento de salud, los médicos confirmaron el diagnóstico de muerte encefálica a causa de un nuevo aneurisma. Frente a esa situación, Karina decidió donar los órganos y tejidos de su hija para beneficiar a otros niños que permanecían a la espera de un trasplante.

De acuerdo con el INSN San Borja, las córneas de Mía devolvieron la visión a dos menores, mientras que sus riñones permitieron que otros dos pacientes dejaran el tratamiento de diálisis. Además, el hígado de la niña fue trasplantado a otra menor que necesitaba con urgencia un órgano para continuar con vida.

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Instituto Nacional de Salud del Niño de San Borja tendrá jornada gratis de detección de cáncer de mama. (Foto: INSN)

Necesidad de donantes

El hospital informó que el equipo de la Unidad de Procura y Trasplante de Órganos y Tejidos acompañó a la familia durante todo el proceso. La institución resaltó que la labor médica se realizó con respeto y apoyo emocional para los padres de la menor, además de coordinar la ablación y traslado de los órganos.

La directora general del INSN San Borja, Dra. Zulema Tomas Gonzáles, señaló que la decisión de Karina representa “el amor de madre en su estado más puro”. Asimismo, indicó que el gesto permitió que “Mía se quede en cinco niños”, en referencia a los menores beneficiados con los trasplantes.

El caso también volvió a poner en agenda la necesidad de incrementar la cantidad de donantes en el país. Según datos difundidos por el hospital, más de 6000 pacientes esperan actualmente un trasplante en el Perú. Solo en el INSN San Borja, 38 niños permanecen en lista de espera para recibir órganos o tejidos.

Una mano enguantada sostiene un modelo 3D detallado de órganos humanos vitales, representando el avance médico en trasplantes y simulación quirúrgica en un entorno hospitalario moderno y limpio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Trasplantes pediátricos y el recuerdo de Mía

El INSN San Borja informó que desde 2017 ha realizado 106 trasplantes de órganos y tejidos, entre ellos 60 renales, 22 hepáticos y 24 de córnea, gracias a donantes vivos y cadavéricos. No obstante, la institución advirtió que la escasez de donantes continúa siendo uno de los principales desafíos para el sistema de trasplantes.

Antes de la pandemia de Covid-19, el Perú registraba entre dos y tres donantes por cada millón de habitantes. Actualmente, la cifra se redujo a 0.5 donantes por millón, situación que limita las posibilidades de tratamiento para cientos de pacientes pediátricos y adultos.

Mientras tanto, Karina y Víctor Joel, padres de Mía, mantienen vivo el recuerdo de su hija en un altar instalado en su vivienda, donde conservan fotografías, muñecas y peluches de la menor. Ambos aseguran que, pese al dolor de la pérdida, encuentran consuelo al saber que la decisión de donar permitió que otros niños continúen viviendo. “Mía era luz. Y esa luz no se apagó. Está en otros niños”, expresó la madre.