Nathalie Kelley, actriz australiana-peruana de Rápidos y Furiosos, arremete contra el Met Gala y exige cambios en la moda

Nathalie Kelley calificó el evento como un símbolo de desigualdad y destacó la importancia de impulsar prácticas responsables y transparentes en el sector.

Nathalie Kelley calificó el evento como un símbolo de desigualdad

La actriz australiana-peruana Nathalie Kelley, conocida por su participación en la franquicia ‘Rápidos y Furiosos, generó debate al pronunciarse abiertamente en contra del Met Gala, el evento benéfico anual del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. A través de sus redes sociales, la artista calificó la gala como “distópica” y “elitista”, al tiempo que pidió una alternativa más ética y sostenible dentro de la industria de la moda.

El Met Gala, celebrado cada primer lunes de mayo, es considerado el evento más exclusivo y mediático del mundo de la moda y la cultura pop. Este año, la temática “Arte del Vestuario” invitó a los asistentes a explorar la relación entre el cuerpo humano y la moda como forma artística. Bajo la dirección de Anna Wintour, la gala reunió a figuras como Nicole Kidman, Margot Robbie, Hugh Jackman y Miranda Kerr, así como a celebridades de alto perfil como Kim Kardashian, Rihanna, Beyoncé y Gigi Hadid. Sin embargo, la edición de este año estuvo marcada por la controversia, con la participación de magnates como Jeff Bezos y Mark Zuckerberg, y la notable ausencia de habituales como Zendaya y Billie Eilish.

En ese contexto, Nathalie Kelley publicó en sus historias de Instagram: “Viendo toda la cobertura del Met Gala y sintiendo que el estado de la moda es tan elitista y distópico”. A diferencia del entusiasmo que suele rodear al evento, la actriz expresó su incomodidad frente al carácter excluyente de la gala, donde la lista de invitados es cuidadosamente seleccionada y dominada por celebridades, empresarios, herederos y figuras de la alta sociedad internacional.

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Kelley, de 41 años, fue más allá de la crítica y planteó la necesidad de repensar el rumbo de la industria. “Afortunadamente me siento esperanzada por los avances que se están haciendo en fibras naturales, fábricas éticas, etc.”, agregó, destacando las iniciativas que buscan una moda más responsable y menos dependiente de la ostentación. La actriz recomendó el pódcast “The Fashion Stitch”, que aborda estos temas y promueve la sostenibilidad como eje de transformación en el sector textil y de alta costura.

Nathalie Kelley calificó el evento como un símbolo de desigualdad y destacó la importancia de impulsar prácticas responsables y transparentes en el sector.

Moda bajo la lupa

El Met Gala de este año estuvo bajo la lupa no solo por el despliegue de lujo, sino también por el financiamiento y la composición de la lista de asistentes. Jeff Bezos, fundador de Amazon, y su esposa Lauren Sanchez, financiaron gran parte de la velada, lo que generó cuestionamientos sobre la influencia del poder económico en la definición del evento. Varios usuarios en redes sociales expresaron su descontento por la selección de invitados, señalando que la gala estuvo dominada por celebridades emergentes, influencers, herederos y multimillonarios, en detrimento de figuras tradicionalmente asociadas al arte y la moda.

La ausencia de estrellas como Zendaya y Billie Eilish, así como la presencia de nombres menos conocidos, motivó críticas sobre el rumbo del Met Gala y la percepción de que el evento ha perdido parte de su esencia. Mensajes en redes calificaron la edición 2026 como la “peor de todas”, y la alfombra roja fue objeto de burlas por los atuendos considerados poco inspirados o “baratos”. Entre los asistentes se encontraron también figuras ajenas al mundo de la moda, como Georgina Rodríguez, prometida de Cristiano Ronaldo, y las hijas de Rupert Murdoch, junto a ejecutivos de grandes compañías tecnológicas y herederos de fortunas internacionales.

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La modelo y personalidad de las redes sociales argentino-española Georgina Rodríguez posa en la alfombra roja de la Gala Met 2026, en Nueva York, EE. UU. (Nueva York) (EFE/EPA/SARAH YENESEL).

Se suma a detractores

Nathalie Kelley, que ha construido una carrera alternando el cine internacional con proyectos ligados a la sostenibilidad, se sumó así a un grupo creciente de voces que cuestionan el modelo de exclusividad del Met Gala. Su llamado a buscar alternativas éticas y transparentes en la moda fue bien recibido por seguidores y defensores de la responsabilidad ambiental y social en la industria.

La gala, tradicionalmente vista como la “Super Bowl” de las alfombras rojas, refleja cada año las tensiones entre el arte, el espectáculo y el poder económico. En esta edición, la conversación giró en torno a la representatividad, la sostenibilidad y la desconexión entre la élite de la moda y el público general. Kelley insistió en la necesidad de que la industria evolucione hacia prácticas menos excluyentes y más conscientes del impacto social y ambiental.

La actriz de Rápidos y Furiosos criticó la exclusividad del evento y pidió alternativas más éticas y sostenibles en la industria de la moda.

En otra de sus publicaciones, no dudó en publicar imágenes que a su parecer inspiran más que el controvertido evento. “Inspirada por mis hermanas indígenas alrededor del mundo, que mantienen vivo el conocimiento tradicional, creando una belleza REAL al cuidar la biodiversidad... ¡Además, mucho más impresionante que cualquiera en la alfombra roja de la Met Gala!”, escribió. “Más chic que la Met Gala.”, agregó en otras de sus historias.

La crítica de Nathalie Kelley al Met Gala resalta un debate vigente en la moda global: el desafío de combinar creatividad y glamour con valores de equidad, ética y sustentabilidad. El futuro del evento y de la industria dependerá, según voces como la de la actriz, de la capacidad para abrir espacios auténticos y responsables, donde el acceso y el compromiso social sean tan relevantes como el espectáculo y la exclusividad.

La crítica de Nathalie Kelley al Met Gala subraya un debate vigente en la moda global
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