El comercio exterior peruano hacia el mercado japonés inició el 2026 con resultados positivos. Durante los dos primeros meses del año, los envíos nacionales alcanzaron los USD 558,9 millones, reflejando una expansión de 14,4% frente al mismo periodo del 2025, impulsada principalmente por el dinamismo de los sectores tradicionales.
Este desempeño responde, en gran medida, al mayor peso de actividades como la minería y los hidrocarburos, que continúan liderando la canasta exportadora hacia Japón. Sin embargo, también se observó un avance relevante en los envíos con valor agregado, que ganan espacio dentro de la oferta exportable.
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Predominio de los sectores tradicionales
El grueso de las exportaciones hacia Japón se concentró en productos tradicionales, que sumaron USD 522,8 millones y representaron el 93,5% del total. Este segmento registró un crecimiento de 12,7%, consolidando su rol como principal motor del comercio bilateral.
Dentro de este grupo, la minería destacó con envíos por USD 316,2 millones, impulsados principalmente por el cobre. A ello se sumó el buen desempeño de los hidrocarburos, que alcanzaron USD 190 millones gracias al incremento en las ventas de gas natural licuado, reforzando la relevancia de estos rubros en la relación comercial.
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Avance de las exportaciones no tradicionales
Los productos no tradicionales, aunque con menor participación, mostraron un crecimiento significativo. En el primer bimestre, estos envíos totalizaron USD 36 millones, con una expansión de 47,8% y una participación de 6,4% del total exportado.
El impulso provino principalmente de la agroindustria, que generó USD 18 millones con productos como cacao en grano, mangos, fresas y uvas frescas. Asimismo, la pesca para consumo humano directo aportó USD 15 millones, destacando los envíos de hígados, huevas y lechas, además de filetes congelados de trucha y pota congelada, lo que evidencia una diversificación progresiva de la oferta.
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Japón como socio estratégico
Durante el 2025, los despachos peruanos a Japón alcanzaron los USD 3.216 millones, lo que posicionó a ese país como el quinto socio comercial del Perú, pese a registrar una contracción de 4,8% en su demanda.
Según el Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de ADEX (CIEN-ADEX), este intercambio generó 90.738 puestos de trabajo vinculados a la actividad exportadora. Además, un total de 440 empresas participaron en estos envíos, entre grandes, medianas, pequeñas y microempresas, reflejando la amplitud del tejido empresarial involucrado.
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Estructura exportadora y oportunidades
El análisis del 2025 muestra que el sector primario concentró el 91% de los envíos hacia Japón, con USD 2.923 millones, aunque experimentó una caída de 8,5%. La minería tradicional lideró este bloque con USD 2.028 millones, sostenida principalmente por el cobre.
En contraste, los sectores no tradicionales mostraron un comportamiento más dinámico. La agroindustria registró USD 168,6 millones, con un crecimiento de 74,2%, mientras que la pesca alcanzó USD 106,9 millones, con un aumento de 54,4%. Entre los productos más destacados figuraron la pota congelada, las paltas frescas, el cacao en grano, las uvas frescas y los filetes congelados de trucha.
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Perspectivas y promoción comercial
El análisis sectorial también identifica un conjunto de productos con potencial de expansión en el mercado japonés, entre ellos la pasta de cacao, los desechos de hierro, las barras de oro, así como el estaño en bruto, el plomo, la pota en distintas presentaciones, la palta fresca y el cacao en grano.
En línea con este escenario, la Asociación de Exportadores anunció la realización de la Expoalimentaria 2026, que se desarrollará del 23 al 25 de septiembre en Lima. Este evento busca fortalecer la presencia de la oferta peruana en mercados internacionales y fomentar la participación de compradores extranjeros, incluidos los provenientes de Japón.
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